Un episodio que habla de ese cansancio que no se ve: el del alma. A través de historias como la de Oseas y el hijo pródigo, se recuerda que, aunque falles o te alejes, Dios no se cansa de ti.
Más que culpa, es una invitación a volver tal como estás, sin tener todo resuelto. Y deja una pregunta clave: si Dios no se cansa de ti… ¿hasta cuándo vas a seguir viviendo así?
Sigue a Mauricio Sánchez Scott en sus redes sociales @mairiciosscott
Conoce todo el contenido del Martha Debayle Network en @marthadebaylenetwork o en nuestro canal de YouTube en MD Podcast.
Visita nuestro sitio https://marthadebaylepodcasts.com
Learn more about your ad choices. Visit megaphone.fm/adchoices