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DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADOLESCENTES 2026
“LA VUELTA AL MUNDO EN 365 DIAS”
Narrado por: Mone Muñoz
Desde: Buenos Aires, Argentina
Una cortesía de DR'Ministries y Canaan Seventh-Day Adventist Church
28 de Abril
Gentileza traicionera
«TODO LO PUEDO HACER POR MEDIO DE CRISTO, QUIEN ME DA LAS FUERZAS» (FILIPENSES 4:13).
Maceió es la capital del estado de Alagoas, en Brasil. Sus costas son bañadas por el mar azul verdoso más hermoso que he visto. Su playa de Pajuçara, un lugar ideal para disfrutar de un día soleado. Sin embargo, de allí me llevé un recuerdo diferente..
Estaba con mi esposa, en una deliciosa mañana de sol. Nos sentamos en una zona tranquila y nos olvidamos de todo, sin darnos cuenta del paso del tiempo. Queríamos disfrutar cada centímetro de la arena blanca, descansando junto a las olas. Después de unos minutos, se nos acercó un señor educado y conversador, tratando de vendernos una botella de agua. Su oferta despertó nuestra sed, y acepté la promoción. Desapareció por unos segundos y regresó con el producto en las manos, abriendolo gentilmente para nosotros. Nos hidratamos para recargar energías y nos dirigimos al mar. Fue entonces cuando, en medio de las olas, me entró una duda: «¿No me parecería extraño recibir una lata de refresco yd abierta? Entonces, ¿por qué una botellita de agua sin tapa no debería serlo también?», le comenté a mi esposa, quien no le prestó mucha atención. La desconfianza fue tal que el mar perdió su encanto. Salimos de la playa y como un espía, decidí observar al astuto vendedor. Se me cayó la venda de los ojos y me invadió la decepción. Ese malviviente tenía un discreto puesto en la arena, se agachaba escondido y llenaba varias botellas vacías de agua mineral con «otra» agua de un balde de metal oxidado.
La farsa quedó al descubierto: recogía botellas usadas --¡quién sabe de dónde!y las rellenaba con agua de la calle para vendérselas a «turistas ingenuos» como nosotros. Estaba aturdido y mi estómago comenzaba a retorcerse. Aquella tarde, ambos nos sentimos mal, y nunca sabremos si fue por la contaminación del agua o por haber sido estafados..
¿Sabes qué es lo único bueno de ser engañado? No ser el engañador. Nunca te ilusiones creyendo que pasar por encima de los demás te hará estar unos pasos por delante. Dios jamás bendecirá a quien miente, se copia en un examen, exagera chismes sobre otros, roba puntos en el marcador o incluso empuja con las manos una bola de billar para meterla en el hueco. Tu carácter siempre será tu mayor tesoro. Pídele a Dios que te proteja de la ilusión cobarde de intentar ganar con engaño a costa de la sinceridad ajena. No lo necesitas. Sé honesto con Jesús.
¡Y nunca aceptes una botella de agua abierta!