NOTAS DE ELENA
Material complementario de la escuela Sabática para adultos
Narrado por: Patty Cuyan
Desde: California, USA
Una cortesía de DR'Ministries y Canaan Seventh-Day Adventist Church
DOMINGO, 29 DE MARZO
NUESTRA CONDICIÓN
Como los judíos de los días de Cristo, muchos hoy escuchan y creen, pero no están dispuestos a subir a la plataforma de la obediencia y aceptar la verdad tal como es en Jesús. Temen perder ciertas ventajas mundanales. Mentalmente están de acuerdo con la verdad, pero la obediencia implica llevar la cruz de la abnegación y el sacrificio, y dejar de confiar en el hombre y poner carne por su brazo; por eso se apartan de la cruz. Podrían sentarse a los pies de Jesús para aprender diariamente de él y saber exactamente qué es la vida eterna, pero no están dispuestos a hacerlo.
Toda persona salvada debe someter sus propios planes, sus proyectos ambiciosos, que implican glorificación propia, y debe seguir la dirección de Cristo. Se debe someter la mente a Cristo para que él la limpie, la purifique y la refine. Esto ocurrirá cada vez que se acepten debidamente las enseñanzas del Señor Jesús. Es difícil que el yo muera cada día, aunque la admirable historia de la gracia de Dios se presente con toda la riqueza de su amor, que él revela a las almas necesitadas.
¡Oh, cuánto necesitamos conocer más íntimamente al Señor Jesús! Necesitamos comprender su voluntad y llevar a cabo su propósito, diciendo de todo corazón: "Señor, ¿qué quieres que haga?" ¡Cuánto deseo ver nuestras iglesias en una condición diferente de la de ahora, es decir, que agravian al Espíritu Santo cada día con su tibia vida religiosa, que no es ni fría ni caliente! Cristo dice: "¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca" (Apocalipsis 3:15, 16).
¡Oh, cuánto sería honrado y glorificado Cristo ante los hombres y mujeres irreligiosos y mundanos si sus seguidores fueran lo que pretenden ser, es a saber, verdaderos cristianos a quienes el amor de Cristo los constriña a darlo a conocer ante un mundo idólatra, poniendo de manifiesto el marcado contraste que existe entre los que sirven a Dios y los que no lo sirven!... Tenemos que hablar a otros del amor de Cristo, y para hacerlo debemos saber por experiencia qué significa tener ese amor en el corazón. Todos encontrarían abundantes oportunidades para trabajar, si quisieran aprovechar las oportunidades que se les presentan (Cada día con Dios, 25 de febrero, p. 62).
La condición de muchos de aquellos que pretenden ser hijos de Dios está representada con exactitud por el mensaje dado a la iglesia de Laodicea. Ante aquellos que sirven a Dios se han presentado verdades de valor inestimable, las cuales, si se llevan a la vida práctica, demuestran la diferencia entre aquellos que sirven a Dios y los que no le sirven...
La Biblia es el almacén de las riquezas inescrutables de Dios. Pero aquellos que poseen un conocimiento de la verdad no la comprenden tan plenamente como deberían. No llevan al corazón ni a la vida el amor de Cristo. El estudiante de la Palabra se encuentra inclinado sobre una fuente de agua viva. La iglesia necesita beber profundamente de la espiritualidad de la Palabra. Su servicio a Dios debe ser muy diferente de la experiencia religiosa insípida, sin vida, y sin emoción, que da lugar a que existan muchos creyentes, pero muy poco diferentes de aquellos que no creen
(Nuestra elevada vocación, 8 de diciembre, p. 350).