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Daniel Ramos Podcast

Daniel Ramos
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    Episode 545: Escuela Sabática - Lectura 18 de Octubre del 2026

    17/10/2026 | 3 min
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    LECCIÓN DE ESCUELA SABÁTICA         
    IV TRIMESTRE DEL 2026
    Narrado por: Eddie Rodriguez
    Desde: Guatemala, Guatemala
    Una cortesía de DR'Ministries y Canaan Seventh-Day Adventist Church

    DOMINGO 18 DE OCTUBRE
    JESÚS COMO PROFETA
     
    Moisés predijo que «un Profeta de en medio de los tuyos, de tus hermanos, como yo, te levantará el Señor tu Dios; a él oirás» (Deut. 18:15). ¿Quién era ese profeta? Las Escrituras dicen claramente que se trató de Jesús mismo: «Porque Moisés dijo: “El Señor vuestro Dios les levantará de entre sus hermanos a un profeta como yo. A él oirán en todo lo que les diga”» (Hech. 3:20-22; ver también Juan 6:14). 
     
    ¿Cuál fue el papel profético de Jesús? ¿Cómo se respondía esta pregunta en la época de Jesús? (Mat. 16:13-16; Mar. 8:27-29; Luc. 9:18-20).
     
    Jesús es aquel a quien todos los profetas del Antiguo Testamento señalaban como el Cristo o Mesías venidero. En el Nuevo Testamento, él es reconocido como el cumplimiento de esas profecías mesiánicas. En Lucas 24:13-35, Jesús se identificó como aquel a quien señalaban las profecías mesiánicas.
     
    De hecho, la descripción que se hace en Juan 1:1-5 del Verbo no se ajusta a ningún ser humano, profeta o no. El Verbo es identificado como el Creador, porque «todas las cosas fueron hechas por él. Nada de cuanto existe fue hecho sin él» (Juan 1:3). Es decir, él es el autor de todo lo creado; es decir, del cosmos entero, cuya extensión se estima en 93 000 millones de años luz.
     
    En cada «dijo Dios» de Génesis 1 oímos hablar a Jesús. Aquel que dijo: «Haya luz» (Gén. 1:3) es también la «luz de los hombres» (Juan 1:4), quien estaba di­sipando las tinieblas de la tierra mediante el plan de salvación (Juan 1:4-5).
     
    Las palabras proféticas de Dios son ciertas y confirmadas. Cuando se les presta atención, son una luz «que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el Lucero de la mañana salga en sus corazones» (2 Ped. 1:19). La profecía seguirá trayendo luz a nuestro mundo pecaminoso hasta que Jesús, «la Estrella de la mañana» y fuente de esa luz profética, inaugure su reino eterno. 
     
    Hasta entonces, Cristo ofrece la eternidad a todos en virtud de su vida, muerte y resurrección. La única pregunta es si la aceptaremos o no.
     
    Reflexionemos sobre el hecho de que Jesús, el Creador (Juan 1:1-3), es también quien murió en la cruz por nuestros pecados. ¿Qué nos enseña esta asombrosa verdad acerca del amor de Dios para con nosotros?
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    Episode 545: 18 de Octubre de 2026 - Notas de Elena - Material complementario de ES para adultos

    17/10/2026 | 5 min
    NOTAS DE ELENA
    Material complementario de la escuela Sabática para adultos
    Narrado por: Patty Cuyan
    Desde: California, USA
    Una cortesía de DR'Ministries y Canaan Seventh-Day Adventist Church

    DOMINGO, 18 DE OCTUBRE
    JESÚS COMO PROFETA
    Al curarlo a Simón de la lepra, Cristo lo había salvado de una muerte viviente. Pero ahora Simón se preguntaba si el Salvador era profeta. Porque Cristo permitió que esta mujer se acercara a él, porque no la rechazó con indignación como a una persona cuyos pecados eran demasiado grandes para ser perdonados, porque no demostró que comprendía que ella había caído, Simón estaba tentado a pensar que él no era profeta. Jesús no sabe nada en cuanto a esta mujer que es tan liberal en sus demostraciones, pensaba él, de lo contrario no permitiría que le tocase.
     
    Pero era la ignorancia de Simón respecto a Dios y a Cristo lo que le inducía a pensar así. No comprendía que el Hijo de Dios debía actuar como Dios, con compasión, ternura y misericordia. El plan de Simón consistía en no prestar atención al servicio de penitencia de María. El acto de ella, de besar los pies de Cristo y ungirlos con ungüento, era exasperante para su duro corazón. Y pensó que si Cristo era profeta, debería reconocer a los pecadores y rechazarlos.
     
    A estos pensamientos inexpresados contestó el Salvador: "Simón, una cosa tengo que decirte... Un acreedor tenía dos deudores: el uno le debía quinientos denarios, y el otro cincuenta; y no teniendo ellos de qué pagar, perdonó a ambos. Di, pues, ¿cuál de estos le amará más? Y respondiendo Simón, dijo: Pienso que aquel al cual perdonó más. Y él le dijo: Rectamente has juzgado".
     
    Como Natán con David, Cristo ocultó el objeto de su ataque bajo el velo de una parábola. Cargó a su huésped con la responsabilidad de pronunciar sentencia contra sí mismo. Simón había arrastrado al pecado a la mujer a quien ahora despreciaba. Ella había sido muy perjudicada por él. Por los dos deudores de la parábola estaban representados Simón y la mujer. Jesús no se propuso enseñar qué grado de obligación debían sentir las dos personas, porque cada una tenía una deuda de gratitud que nunca podría pagar. Pero Simón se sentía más justo que María, y Jesús deseaba que viese cuán grande era realmente su culpa. Deseaba mostrarle que su pecado superaba al de María en la medida en que la deuda de quinientos denarios excedía a la de cincuenta.
     
    Simón empezó ahora a verse a sí mismo desde un nuevo punto de vista. Vio cómo era considerada María por quien era más que profeta. Vio que, con penetrante ojo profético, Cristo había leído el corazón de amor y devoción de ella. Sobrecogido de vergüenza, comprendió que estaba en la presencia de uno que era superior a él.
     
    "Entré en tu casa —continuó Cristo—, no me diste agua para mis pies»; pero con lágrimas de arrepentimiento, impulsada por el amor, María ha lavado mis pies, y los ha secado con su cabellera. "No me diste beso, mas esta», que tú desprecias, "desde que entré, no ha cesado de besar mis pies". Cristo enumeró las oportunidades que Simón había tenido para mostrar el amor que tenía por su Señor, y su aprecio de lo que había sido hecho en su favor. Claramente, aunque con delicada cortesía, el Salvador aseguró a sus discípulos que su corazón se apena cuando sus hijos dejan de mostrar su gratitud hacia él con palabras y hechos de amor (El Deseado de todas las gentes, pp. 519, 520).
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    Episode 545: 18 de Octubre del 2026 - Devoción matutina para menores - ¨Dios en mi vida¨

    17/10/2026 | 2 min
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    DEVOCIÓN MATUTINA PARA MENORES 2026
    “DIOS EN MI VIDA”
    Narrado por: Tatania Daniela
    Desde: Juliaca, Perú
    Una cortesía de DR'Ministries y Canaan Seventh-Day Adventist Church

    18 DE OCTUBRE DE 2026
    LA MERIENDA DE LA PAZ

    Mejor es una comida de legumbres donde hay amor. Proverbios 15:17

    Jesús bendice una mesa sencilla cuando en ella hay amor, respeto y palabras amables.

    Cuando veo una merienda simple, como pan, fruta o legumbres, puedo pensar que no hace falta mucho para estar contento. Pero en mi corazón también noto que, si alguien se burla, se pelea o quiere todo para sí, la comida ya no se siente igual. La casa se pone tensa, y hasta el sabor parece cambiar. En cambio, cuando compartimos, esperamos nuestro turno y damos gracias, la merienda se vuelve un momento bonito.

    La Biblia dice: “Mejor es una comida de legumbres donde hay amor”. Dios no está mirando solo lo que hay en el plato; también mira cómo tratamos a los demás mientras comemos. Él se agrada cuando hablamos con ternura, cuando no reclamamos y cuando pensamos en la otra persona. El amor hace que una comida sencilla sea más valiosa que un banquete con discusiones.

    Hoy puedo pedirle a Jesús que me ayude a traer paz a la mesa. Puedo sonreír, decir “por favor” y “gracias”, y compartir con alegría. Si en mi casa hay una merienda sencilla, puedo recordar que Dios me enseña a ser amable allí también. Jesús puede llenar mi corazón de paz, y esa paz puede llegar a mi familia por medio de mis palabras y mis actos.
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    Episode 545: 18 de Octubre del 2026 - Devoción matutina para adolescentes - ¨Aquí y ahora con Dios¨

    17/10/2026 | 3 min
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    DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADOLESCENTES 2026
    “AQUÍ Y AHORA CON DIOS”
    Narrado por: Mone Muñoz
    Desde: Buenos Aires, Argentina
    Una cortesía de DR'Ministries y Canaan Seventh-Day Adventist Church

    18 DE OCTUBRE DE 2026
    LO QUE GUARDO, ME GUARDA

    El que guarda su boca guarda su alma... Proverbios 13:3

    Dios escucha cada palabra que sale de mi boca, incluso las que pronuncio sin pensar. Cuando estoy con mis amigos, en casa o en clase, una frase rápida puede herir, construir o revelar lo que llevo dentro. No siempre noto cuánto pesa lo que digo, pero otros sí lo sienten, y yo también termino cargando con esas palabras.

    Me cuesta admitir que no solo hablo para comunicarme; a veces hablo para defenderme, bromear sin medida o soltar lo primero que me viene a la mente. Después llegan el arrepentimiento, la incomodidad o el silencio tenso. Un comentario impulsivo puede arruinar una conversación, quebrar la confianza o dejar una marca que no desaparece tan fácil. Por eso, cuidar la boca no es un detalle pequeño: es una decisión espiritual.

    Proverbios 13:3 dice: “El que guarda su boca guarda su alma”. Esa promesa me muestra que mis palabras no son algo superficial. Dios sabe que lo que sale de mis labios nace de mi corazón, y que la forma en que hablo influye en mi paz, mis relaciones y mi comunión con Él. Guardar la boca no significa callarme siempre, sino aprender a hablar con verdad, respeto y dominio propio. Cuando Cristo gobierna mi interior, mis palabras comienzan a reflejar su carácter.

    Hoy puedo pedirle a Dios que ponga un filtro santo en mis labios antes de responder un mensaje, participar en una discusión o hablar de alguien que no está presente. Puedo elegir una palabra amable en vez de una reacción dura, una disculpa sincera en vez de orgullo, y una oración antes de hablar en vez de impulsividad. Si dejo que Dios cuide mi boca, también cuidará mi alma. Y en esa obediencia diaria, mis palabras pueden convertirse en un lugar donde otros encuentren paz, verdad y esperanza.
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    Episode 545: 18 de Octubre del 2026 - Devoción para la mujer - ¨Dignas de su voz¨

    17/10/2026 | 3 min
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    DEVOCIÓN MATUTINA PARA MUJERES 2026
    “DIGNAS DE SU VOZ”
    Narrado por: Sirley Delgadillo
    Desde: Bucaramanga, Colombia
    Una cortesía de DR'Ministries y Canaan Seventh-Day Adventist Church

    18 DE OCTUBRE DE 2026
    LA SENDA DEL CONSUELO

    Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades... porque cuando soy débil, entonces soy fuerte. 2 Corintios 12:10

    Dios no desperdicia mis debilidades; allí también abre una senda de consuelo. Cuando siento que mis fuerzas no alcanzan, no estoy fuera de Su alcance.

    Conozco la tensión de querer sostenerlo todo: la casa, las relaciones, las decisiones, el ánimo de los míos y el propio. Por fuera puedo seguir funcionando, pero por dentro algunas cargas pesan más de lo que confieso. Entonces aparece la tentación de medir mi valor por mi rendimiento, como si descansar fuera rendirme o admitir cansancio fuera fallar. Sin embargo, el Señor no me llama a fingir suficiencia; me invita a acercarme con honestidad, sin esconder mis grietas.

    Por eso estas palabras de Pablo iluminan mi camino: “por amor a Cristo me gozo en las debilidades... porque cuando soy débil, entonces soy fuerte”. La fuerza que Dios da no nace de la autosuficiencia, sino de la dependencia. Cristo no se acerca solo cuando estoy organizada y resuelta; también sostiene mi vida cuando reconozco mi limitación. Su gracia no me humilla, me reubica. Me recuerda que mi identidad no descansa en todo lo que puedo cargar, sino en Aquel que me sostiene con paciencia y verdad.

    Hoy puedo dar un paso distinto: dejar de pelear contra mi fragilidad y convertirla en lugar de encuentro con Dios. Puedo orar antes de responder, pedir sabiduría antes de decidir y descansar sin culpa cuando necesito detenerme. Puedo hablar con ternura y firmeza, poner límites sin dureza y servir sin perder el alma en el intento. Si Cristo es mi fortaleza, no necesito aparentar invulnerabilidad. Su poder se perfecciona en mí cuando acepto Su consuelo, obedezco Su voz y avanzo con paz en la senda que Él abre.
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Acerca de Daniel Ramos Podcast
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