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DEVOCIÓN MATUTINA PARA MENORES 2026
“HEROES Y VILLANOS”
Narrado por: Tatania Daniela
Desde: Juliaca, Perú
Una cortesía de DR'Ministries y Canaan Seventh-Day Adventist Church
27 de Marzo
La Heroína Colibrí
«Si para tomar ustedes una ciudad tienen que sitiarla por mucho tiempo, no derriben sus árboles a golpe de hacha, pues necesitarán sus frutos como alimento; además, son tan solo árboles del campo, y no hombres que puedan defenderse del ataque de ustedes» (Deuteronomio 20: 19).
Ayer conté algo sobre Wangari Maathai, la ambientalista keniana. En una entrevista que le hicieron, Wangari hablaba del poder de tomar acción en favor del medio, y decía: «Sé un colibrí». Entonces contó este relato:
Te contaré la historia del pájaro carpintero y de un enorme bosque consumido por un incendio. Todos los animales del bosque salen y se quedan paralizados mientras observan cómo arde el bosque y se sienten muy abrumados, muy impotentes, excepto este pequeño colibrí. Dice: «Voy a hacer algo sobre el fuego». Así que vuela al arroyo más cercano, toma una gota de agua y la pone en el fuego, sube y baja, sube y baja tan rápido como puede.
Mientras tanto, todos los otros animales, animales mucho más grandes como el elefante con una gran trompa que podría traer mucha más agua, están allí impotentes y le están diciendo al colibrí: «¿Qué crees que puedes hacer? Eres demasiado pequeño. Este fuego es muy grande. Tus alas son muy pequeñas y tú eres tan pequeño que solo puedes traer una pequeña gota de agua a la vez». Pero mientras continúan desanimándolo, se vuelve hacia ellos sin perder tiempo y les dice: «Estoy haciendo lo mejor que puedo», y eso es lo que todos deberíamos hacer.
Siempre debemos sentirnos como un colibrí. Puedo creer que soy insignificante, pero ciertamente no quiero ser como los animales que observan cómo el planeta se va por el desagüe. Seré un colibrí. Haré lo mejor que pueda.
La historia del colibrí enseña la importancia de tomar acción. A pesar de ser pequeño e insignificante, el colibrí muestra determinación y resistencia al luchar contra el fuego. Siempre podemos esforzarnos por hacer lo mejor que podamos, sin importar lo pequeñas que parezcan nuestras acciones.
La simple acción de evitar cortar los árboles frutales durante el tiempo de guerra, como narra Deuteronomio 20, puede contribuir al sustento humano y a la calidad de vida. Podemos ser responsables aún en los momentos más desafiantes de la vida, según instruyó Moisés al pueblo de Israel. Si miramos a nuestro alrededor, veremos pequeñas cosas que ayudarán a mejorar el ambiente que otros no hacen, pero que podemos hacer. Como Wangari, podemos ser un colibrí también.