NOTAS DE ELENA
Material complementario de la escuela Sabática para adultos
Narrado por: Patty Cuyan
Desde: California, USA
Una cortesía de DR'Ministries y Canaan Seventh-Day Adventist Church
LUNES, 19 DE ENERO
LA FUENTE DE LA UNIDAD
Se presentan grandes desafíos al esfuerzo cristiano; lamentable-mente estamos muy distantes de alcanzarlos. Si nuestras prácticas armonizaran con los planes del Señor, los resultados serían gloriosos. Él dice: "Mas no ruego solamente por estos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste". Juan 17:20, 21.
Jesús no oró por lo que están fuera de nuestro alcance. Y si la unidad es posible, ¿por qué los seguidores de Cristo no luchamos con más intensidad para alcanzar este don de su gracia? Cuando seamos uno con Cristo, llegaremos a ser uno con sus otros seguidores. Nuestra mayor necesidad es Jesús, la esperanza de gloria. Mediante el Espíritu Santo es posible lograr dicha unidad; con ella abundará el amor entre los hermanos, y la gente reconocerá que lo aprendimos al estar con Jesús. Nuestras vidas serán un reflejo de su carácter santo si representamos su mansedumbre de espíritu y su delicadeza de comportamiento. Individualmente, la iglesia de Dios debe responder la oración de Cristo hasta que todos lleguemos a la unidad del Espíritu.
¿Cuáles son las causas de las disensiones y las discordias? Es el resultado de vivir sin relacionarnos con Cristo. Al alejarnos dejaremos de amarlo, y, como consecuencia, se enfriará nuestras relaciones con otros seguidores del Maestro. Cuanto más lejos se retiran los rayos de luz de su centro, tanto mayor será la distancia que separará al uno del otro. Cada creyente es un rayo de luz de Cristo, el Sol de Justicia. Cuanto más cerca estemos de Jesús, el centro de luz y amor, más intenso será nuestro afecto por los otros portadores de la luz. Cuando los santos permiten que Cristo los atraiga, mayor será la necesidad de sentirse cerca el uno del otro por la santificadora gracia del Señor que ata sus corazones. No podemos decir que amamos a Dios si fallamos en amar a nuestros hermanos (Recibiréis poder, 19 de marzo, p. 89).
La puerta del corazón debe estar abierta al Espíritu Santo, pues él es el santificador, y la verdad es el instrumento. Debe haber una aceptación de la verdad tal como es en Jesús. Esta es la única santificación genuina: "Tu Palabra es verdad". vers. 17. Oh, lean la oración de Cristo buscando la unidad: "A los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, así como nosotros". La oración de Cristo no es solo para quienes eran entonces sus discípulos, sino para todos los que creerían en Cristo gracias a las palabras de sus discípulos, incluso hasta el fin del mundo...
El Señor ha tenido una iglesia desde aquel día, a través de todas las cambiantes escenas del tiempo hasta el período presente... La Biblia pone delante de nosotros una iglesia modelo. Ha de haber unidad entre ellos y con Dios. Cuando los creyentes están unidos a Cristo, la vid viviente, el resultado es que son uno en Cristo, llenos de simpatía y ternura y amor (Reflejemos a Jesús, 4 de julio, p. 191).