NOTAS DE ELENA
Material complementario de la escuela Sabática para adultos
Narrado por: Patty Cuyan
Desde: California, USA
Una cortesía de DR'Ministries y Canaan Seventh-Day Adventist Church
JUEVES, 29 DE ENERO
"ESTIMEN A LOS QUE SON COMO ÉL"
En la Epístola a los Hebreos se señala el propósito absorbente que debería caracterizar la carrera cristiana por la vida eterna... La envidia, la malicia, los malos pensamientos, las malas palabras, la codicia: estos son pesos que el cristiano debe deponer para correr con éxito la carrera de la inmortalidad. Todo hábito o práctica que conduce al pecado o deshonra a Cristo, debe abandonarse, cualquiera que sea el sacrificio... "¿No sabéis que los que corren en el estadio —preguntó Pablo—, todos a la verdad corren, mas uno lleva el premio?" Por ansiosa y fervientemente que se esforzaran los corredores, el premio se adjudicaba a uno solo...
Tal no es el caso en la lucha cristiana. Ninguno que cumpla con las condiciones se chasqueará al fin de la carrera... La carrera no es del veloz, ni la batalla del fuerte. El santo más débil, tanto como el más fuerte, puede llevar la corona de gloria inmortal...
Para no correr en forma incierta o al azar la carrera cristiana, Pablo se sometía a severa preparación. Las palabras: "Pongo en servidumbre" mi cuerpo, significan literalmente someter, mediante severa disciplina, los deseos, impulsos y pasiones...
Era este propósito único de ganar la carrera de la vida eterna, lo que Pablo anhelaba ver revelado en las vidas de los creyentes corintios. Sabía que a fin de alcanzar el ideal de Cristo para con ellos, tenían por delante una lucha de toda la vida, que no tenía tregua. Les pedía que lucharan lealmente, día tras día, en busca de piedad y excelencia moral. Les rogaba que pusieran a un lado todo peso y se esforzaran hacia el blanco de la perfección en Cristo.
En vista del resultado que está en juego, nada de lo que ayude o estorbe es pequeño. Todo acto pesa en la balanza que determina la victoria o el fracaso de la vida. La recompensa dada a los que venzan estará en proporción con la energía y el fervor con que hayan luchador (Conflicto y valor, 11 de diciembre, p. 351).
Dios ordena a sus agentes humanos que comuniquen el carácter de Dios, que testifiquen de su gracia, sabiduría y benevolencia, manifestando su amor refinado, tierno, misericordioso...
Nuestra obra es la de restaurar la imagen moral de Dios en el hombre mediante la abundante gracia que nos es dada por Jesucristo... ¡Oh, cuánto necesitamos conocer a Jesús y a nuestro Padre celestial para poder representarlo en carácter!
El alma que se haya transformado por la gracia de Cristo, admirará su divino carácter... Mientras menos cosas dignas de estima veamos en nosotros, más encontraremos que estimar en la pureza y santidad infinitas de nuestro Salvador. Una idea de nuestra pecaminosidad nos puede guiar a Aquel que nos puede perdonar; y cuando, comprendiendo nuestra impotencia, nos esforcemos en seguir a Cristo, él se nos revelará con poder. Cuanto más nos impulse hacia él y hacia la Palabra de Dios el sentimiento de nuestra necesidad, tanto más elevada visión tendremos del carácter de nuestro Redentor y con tanta mayor plenitud reflejaremos su imagen (God's Amazing Grace, p. 229; parcialmente en La maravillosa gracia de Dios, 9 de agosto, p. 229).
VIERNES, 30 DE ENERO: PARA ESTUDIAR Y MEDITAR
La maravillosa gracia de Dios, "Aceite para nuestras lámparas", 25 de julio, p. 214.
Hijos e hijas de Dios, "Moramos en Cristo, la Fuente de vida", 1° de octubre, p. 283.