NOTAS DE ELENA
Material complementario de la escuela Sabática para adultos
Narrado por: Patty Cuyan
LUNES, 09 DE FEBRERO
"PERMANEZCAN FIRMES EN EL SEÑOR"
La obediencia a la verdad de Dios, el vivir siguiendo cada palabra de Dios, bastan para hacemos resistir en estos tiempos malos. Satanás está jugando el juego de la vida por el alma...
Hay oportunidades y ventajas que están al alcance de todos para fortalecer las facultades morales y espirituales. La mente puede expandirse y ennoblecerse, y debería hacérsela espaciar en las cosas celestiales... A menos que se oriente en dirección al cielo se convertirá en fácil presa de las tentaciones de Satanás a iniciar proyectos y empresas mundanos que no tienen ninguna relación especial con Dios. Se empeñan en esta obra celo, devoción, energía incansable y deseo febril, y el diablo está cerca y se ríe al ver los esfuerzos humanos que luchan con tanta perseverancia por un objeto que nunca conseguirán, que elude su mano... Esquemas y proyectos inventados por Satanás entrampan las almas, y pobres y engañados seres humanos van directamente a su ruina con los ojos vendados...
Hay una salvaguardia contra los engaños y las trampas de Satanás, y es la verdad como está en Jesús. La verdad plantada en el corazón, alimentada por la vigilancia y la oración, nutrida por la gracia de Cristo, nos proporcionará discernimiento. La verdad debe morar en el corazón, y su poder debe experimentarse a pesar de todos los encantamientos engañosos de Satanás, y vuestra experiencia y la mía debe ser que la verdad pueda purificar, guiar y bendecir al alma...
El enemigo está tras la huella de cada uno de nosotros, y si que-remos resistir las tentaciones que nos asaltan desde adentro y desde afuera, debemos asegurarnos de que estamos del lado del Señor, que su verdad está en nuestros corazones, que vela sobre nuestras almas, lista para hacer sonar la alarma y hacernos actuar contra cualquier enemigo. Sin esta defensa, en medio de enemigos invisibles seremos semejantes al mimbre que se dobla ante el viento, sacudido y agitado por sus ráfagas. Pero si Cristo mora en el alma podemos ser fuertes en el Señor y en el poder de su fortaleza (That I May Know Him, p. 301; parcialmente en A fin de conocerle, 22 de octubre, p. 303).
La fuerza viene como resultado del ejercicio. Todos los que usan la habilidad que Dios les ha dado tendrán capacidad aumentada que dedicar a su servicio. Los que no hacen nada en la causa de Dios dejarán de crecer en la gracia y el conocimiento de la verdad. El hombre que permanezca echado y rehúse ejercitar sus miembros, pronto perderá toda posibilidad de usarlos. De este modo, el cristiano que no ejercita las facultades que Dios le ha dado, no solo deja de crecer en Cristo, sino que pierde la fortaleza que ya tenía; se convierte en un paralítico espiritual. Los que por amor a Dios y a sus semejantes luchan para ayudar a los demás se afirman, fortalecen, y arraigan en la verdad. El verdadero cristiano obra para Dios no por impulso, sino por principio; no por un día o un mes, sino por toda la vida...
¡Oh, que cada cual aprecie adecuadamente las facultades que le ha confiado Dios! Por medio de Cristo podréis ascender la escalera del progreso, y poner toda facultad bajo el dominio de Jesús... No podéis hacer nada por vuestra propia fortaleza; pero en la gracia de Jesucristo, podéis emplear de tal modo vuestro poder que lleguéis a traer el mayor bien a vuestra propia alma, y la mayor bendición a las almas de los demás. Aferraos de Jesús, y obraréis diligentemente las obras de Cristo, y recibiréis finalmente la recompensa eterna (La maravillosa gracia de Dios, 25 de octubre, p. 306).