NOTAS DE ELENA
Material complementario de la escuela Sabática para adultos
Narrado por: Patty Cuyan
Desde: California, USA
Una cortesía de DR'Ministries y Canaan Seventh-Day Adventist Church
LUNES, 23 DE MARZO
CONECTIVIDAD EN LA IGLESIA
Repítanse con frecuencia estas palabras y cada alma discipline sus ideas, espíritu y acción diariamente de modo que pueda cumplirse esta oración de Jesucristo. El no requiere cosas imposibles de su Padre. Ora por lo que precisamente debe haber en sus discípulos en relación con la unión mutua, y su unidad y unión con Dios y Jesucristo. Cualquier cosa que no llegue a este nivel no corresponde con la perfección del carácter cristiano. La cadena áurea del amor, que vincula los corazones de los creyentes en unidad, con lazos de compañerismo y amor, y en unión con Cristo y el Padre, establece la perfecta conexión y da al mundo un testimonio del poder del cristianismo que no puede ser controvertido...
Entonces será desarraigado el egoísmo y no existirá la infidelidad. No habrá contiendas ni divisiones. No habrá terquedad en nadie que esté unido con Cristo. Nadie procederá con la terca independencia del descarriado e impulsivo niño que deja caer la mano que lo conduce y elige tropezar solo...
"Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros". Juan 13:34, 35. Satanás comprende el poder de tal testimonio ante el mundo, y cuánto puede hacer en transformar el carácter. No le agrada que una luz tal brille de aquellos que pretenden creer en Jesucristo, y pondrá en práctica cualquier medio concebible para romper esa cadena áurea que une corazón con corazón de los que creen la verdad y los une en íntima relación con el Padre y el Hijo...
Creemos en Jesucristo. Unimos nuestra alma con Cristo. Él dice: "No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto... Esto os mando: Que os améis unos a otros". Juan 15:16, 17 (A fin de conocerle, 16 de junio, pp. 173, 174).
Los que están verdaderamente conectados con Dios no vivirán en disputa los unos con los otros. El espíritu de armonía, paz y amor, el Espíritu de Dios obrando en sus corazones, creará armonía, amor y unidad. Lo contrario a esto obra en los hijos de Satanás; hay en ellos una continua discordancia. Contiendas y envidias y celos son los elementos imperantes. La característica del cristiano es la mansedumbre de Cristo. Benevolencia, bondad, misericordia y amor se originan en la Sabiduría infinita, mientras que lo opuesto es el fruto profano de un corazón que no está en armonía con Jesucristo (Reflejemos a Jesús, 13 de octubre, p. 292).