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LECCIÓN DE ESCUELA SABÁTICA
II TRIMESTRE DEL 2026
Narrado por: Eddie Rodriguez
Desde: Guatemala, Guatemala
Una cortesía de DR'Ministries y Canaan Seventh-Day Adventist Church
LUNES 06 DE ABRIL
DIOS ES SANTO
La palabra “santidad” no es muy utilizada actualmente, quizá porque hay muy pocas cosas santas a nuestro alrededor. El sábado es un día santo, al igual que Dios. Pero nuestra vida cotidiana carece de santidad.
Si estudias los atributos que más se asocian con el carácter de Dios, descubrirás que la santidad está en el centro de lo que él es. ¿Qué significa eso?
¿Cómo describen a Dios los siguientes pasajes? Levítico 20:26; 1 Samuel 2:2; Isaías 57:15; Ezequiel 38:23.
Cuando la Biblia describe a Dios como la expresión insuperable de la santidad, significa que él está totalmente separado del mal y del pecado. Dios es 100 % santo. En este sentido, la santidad de Dios es el fundamento de todos sus demás atributos.
Por ejemplo, el amor de Dios es puro, santo y libre de egoísmo. Su omnisciencia es santa, lo que significa que está libre de malas intenciones. ¿Confiarías en un Dios omnisciente que no fuera santo? Claro que no. En ese caso, le temeríamos, y con razón.
La omnipotencia de Dios es santa. Imagina a un Dios omnipotente pero no santo. Podría ser un tirano poderoso y malvado. Solo la santidad de Dios hace posible que lo amemos de verdad, pues significa que él es totalmente bueno. En consecuencia, la santidad es quizá la característica más importante que necesitamos entender del carácter de Dios. Sin embargo, es tal vez una de las menos comprendidas.
Piensa en personajes bíblicos como Moisés, Isaías, Ezequiel, Daniel y Juan, quienes estuvieron ante Dios. ¿Cuál fue su primera reacción? Se quitaron el calzado, ocultaron su rostro o cayeron como muertos. Como seres humanos pecadores, no podemos soportar estar en la presencia de Dios. Cualquier ser humano que viera el rostro de Dios moriría. Del mismo modo, cuando Elena de White tenía una visión, a menudo exclamaba: “Santo, santo, santo”, porque era la palabra que parecía expresar mejor lo que veía. En consonancia con ello, los cuatro seres vivientes que están ante el trono de Dios no dejan de exclamar: “¡Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso, que era, que es y que ha de venir!” (Apoc. 4:8).
Dios es pura santidad, y cuando nos acercamos a él debemos verlo como tal. ¿Cuán inspirador es esto para ti? ¿Cómo te desafía esto en relación con tu carácter?