====================================================
SUSCRIBETE
https://www.youtube.com/channel/UCNpffyr-7_zP1x1lS89ByaQ?sub_confirmation=1
====================================================
DEVOCIÓN MATUTINA PARA MENORES 2026
“DIOS EN MI VIDA”
Narrado por: Tatania Daniela
Desde: Juliaca, Perú
Una cortesía de DR'Ministries y Canaan Seventh-Day Adventist Church
10 DE JUNIO DE 2026
CUIDAR MIS AFECTOS
Dame, hijo mío, tu corazón, y miren tus ojos por mis caminos. Proverbios 23:26
Mientras reviso mensajes en el celular, noto cómo mi ánimo cambia según quién me escribe y qué me dice.
Es fácil dejar que una conversación, una mirada o una reacción en clase guíen lo que siento por dentro. Mis afectos no son pequeños detalles; muchas de mis decisiones nacen allí, en ese lugar invisible donde guardo lo que amo, lo que deseo y a quién le doy más importancia. Cuando me dejo llevar por impulsos, por la aprobación de otros o por un interés pasajero, termino perdiendo paz y claridad. Mi corazón necesita dirección, porque lo que abrazo por dentro termina marcando mis pasos por fuera.
Por eso la invitación de Proverbios 23:26 es tan directa y tan tierna: “Dame, hijo mío, tu corazón, y miren tus ojos por mis caminos”. Dios no me pide una parte de mí ni una fe de apariencia; me pide el corazón entero. Él conoce mis afectos, mis amistades, mis sueños secretos y también esas ganas de poner a alguien o algo en el centro. Cuando le entrego mi corazón, mis ojos empiezan a mirar distinto. Sus caminos no me quitan alegría; me protegen de amores que me vacían y me enseñan a valorar lo que de verdad da vida.
Hoy puedo responderle al Señor con una decisión concreta: cuidar lo que veo, lo que escucho y lo que dejo entrar en mi interior. Puedo pedirle que ordene mis deseos, que purifique mis motivaciones y que me enseñe a amar con sinceridad. Si le entrego mi corazón cada mañana, Él también cuidará mis afectos durante el día. Y cuando tenga que elegir entre seguir una emoción momentánea o caminar con Dios, recordaré que su camino siempre me lleva a algo mejor que un impulso pasajero: me lleva a una vida guiada por su amor.