El tiempo es el recurso más valioso que tenemos, y cómo lo usamos revela dónde está nuestro corazón. En este mensaje, Ps. Alvin Ramírez nos invita a reflexionar sobre cómo nuestra relación con Dios marca la forma en que amamos, perdonamos y nos relacionamos con los demás, incluso con quienes no nos resultan fáciles de amar.
A la luz de la enseñanza del apóstol Pablo, aprendemos a invertir bien nuestro tiempo: primero en Dios, después en nuestro círculo cercano y finalmente en el mundo, viviendo la gran comisión con un corazón lleno de amor. Porque así como vemos al mundo, es también como Dios nos ve a nosotros.
Este episodio es una invitación a hacer un recuento de nuestros días, soltar lo que hiere, reenfocar prioridades y recordar que nuestra vida no es casualidad: tiene propósito. El tiempo vuela… ¿en qué lo estás invirtiendo?