¿Alguna vez has sentido que si las cosas te salen "demasiado" bien, tienes que disculparte? A veces, sin darnos cuenta, esperamos que alguien más nos dé el visto bueno para disfrutar de un logro, para ganar más o para ser felices. Hoy vamos a entender que no necesitas la validación de nadie para ocupar tu lugar en el mundo y que brillar no es una falta de respeto para los que te rodean.