En esta reflexión comenzamos a profundizar el nuevo mensaje del 25 de mayo del 2026, donde la Virgen nos invita a vivir este tiempo en oración y ayuno. Descubrimos que María no nos llama solamente a prácticas exteriores, sino a aprender a orar y ayunar con el corazón. También recordamos sus palabras del mensaje de 1984: “Queridos hijos, ayunen y oren con el corazón”, comprendiendo que la oración verdadera es un don del Espíritu Santo que transforma el alma y nos ayuda a regresar a Dios, que es nuestra paz. ✨