¿Te ha ocurrido alguna vez que te encuentras en una situación a la que has llegado por inercia? Todo apuntaba a que tenías que ir hacia ese lugar y seguiste los pasos para hacerlo. Sin embargo, cuando finalmente llegaste, no sabes por qué, pero algo no cuadra y no encuentras forma de explicarlo. Lo más desconcertante es que, desde fuera, todo parece en orden. No hay nada objetivamente malo en donde estás. Es más, para muchos, estar ahí es sinónimo de éxito. Y aun así, en algún lugar dentro de ti, sabes que no estás en el camino correcto.
Estos meses he aprendido que en ocasiones vivimos vidas que no son las nuestras sin ser conscientes de ello. Es la inercia de los acontecimientos, el dejarnos llevar por lo que se supone que tenemos que hacer, lo que nos pone donde estamos. También he aprendido que, aunque elijas el camino que parece un retroceso y que nadie verá como un éxito, el verdadero éxito se mide por tu grado de felicidad con tu vida. Y si eso te hace feliz, debes ir a por ello. Sigo sin saber muy bien adónde va este "desvío" que he tomado. Pero al menos sé que es el camino que he escogido conscientemente. Y que lo estoy transitando desde un lugar mucho más honesto que hace un año.
💌 Puedes recibir la carta de los domingos con inspiración y consejos aquí: http://anabelotero.com/newsletter/