Te voy a ahorrar horas hablando con una máquina que finge amnesia.
Cuando empecé con la IA, cada chat era como 50 First Dates.
Yo: “hola, soy esto, hago esto, quiero esto”.
Al día siguiente… otra vez desde cero.
Hasta que me harté.
Y tomé una decisión simple: definir mi ADN antes de pedir cualquier cosa.
Le escribía quién soy, qué hago y —clave— cómo NO quiero que responda. Nada de humo, nada de adornos inútiles. Primero identidad, luego instrucciones.
¿El resultado? Respuestas más rápidas, consistentes y sin ese tono genérico que huele a plantilla.
La idea es esta:
si no configuras tu ADN, la IA te trata como desconocido cada vez.
Ejemplo rápido:
"Actúa como Consultor Senior en Estrategia de IA con 20 años de experiencia. Responde con claridad, enfoque práctico y cero rodeos. Prioriza rentabilidad sobre teoría. Prohibido usar adjetivos vacíos. Si algo no está claro, pregunta."
Simple. Pero cambia todo.
Hoy ya hay memoria en herramientas como ChatGPT o Gemini. Perfecto.
Pero si tu base está mal definida, es como tener memoria… de mala calidad.
Y aquí viene lo interesante: cuando ya tienes tu ADN, puedes empezar a meter fricción creativa para evitar respuestas obvias.
Si no haces esto, vas a seguir teniendo conversaciones de primera cita. Todos los días.
Si te interesa hacerlo bien, te dejo esto:
En 24 horas entiendes cómo pensar con IA; en 3 días tienes flujos claros; en una semana escribes y decides más rápido; en un mes produces contenido con calidad pro, sin sonar genérico.
https://luisgyg.ai/courses/negocio-y-contenido-audiovisual/
#InteligenciaArtificial
#ProductividadDigital
#EstrategiaIA