En este devocional meditamos en el Salmo 15, un texto que plantea una pregunta profunda: ¿quién puede habitar en el tabernáculo de Dios y morar en Su monte santo? El Pastor Carlos Ríos explica que, aunque el salmo describe un estándar de integridad, verdad, justicia y pureza que ningún ser humano puede cumplir por sí mismo, la buena noticia es que Jesucristo sí lo cumplió perfectamente y, por medio de Su obra en la cruz, nos abrió el camino al Padre. Por eso, la oración no es solo pedir cosas, sino entrar en comunión con Dios, conocerlo, ser transformados por Su presencia y permitir que esa relación cambie nuestro corazón, nuestras palabras, nuestras obras y nuestra manera de vivir.