El desierto no siempre llega para destruirnos; muchas veces llega para revelar lo que hay en nuestro corazón. En este devocional aprenderás a mirar tus procesos con discernimiento, a reconocer si estás murmurando, resistiendo o siendo formado por Dios, y a permitir que tu desierto no te hunda, sino que te transforme.