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La Biblia en Un Año (con el pastor Julian G.)

Julian Gamba
La Biblia en Un Año (con el pastor Julian G.)
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  • La Biblia en Un Año (con el pastor Julian G.)

    DIA 140 - David Censa al Pueblo

    25/05/2026 | 18 min
    Hoy estaremos leyendo 2 Samuel 23 y 24, Hechos 13:1-25 y el Salmo 83:14-18. En 2 Samuel 23, encontramos las últimas palabras de David. Dice: “El Espíritu del Señor habla por mí; sus palabras están en mi lengua. El Dios de Israel habló; la Roca de Israel me dijo: ‘El que gobierna con justicia, gobierna en el temor de Dios’” (versículos 2-3, NTV). David reconoce que su liderazgo, sus victorias y sus decisiones vinieron del temor de Dios, no de su propia capacidad. A continuación, se honra a los valientes guerreros que lo acompañaron, hombres que marcaron la historia no solo por su fuerza, sino por su lealtad al rey ungido por Dios.
    En 2 Samuel 24, David comete un error al censar al pueblo, buscando quizás seguridad en números en lugar de confiar en Dios. Cuando se da cuenta, se arrepiente y dice: “He pecado gravemente al hacer esto. Señor, perdona mi culpa por haber actuado tan neciamente” (versículo 10, NTV). Dios le ofrece tres opciones de juicio, y David, una vez más, se entrega a la misericordia del Señor. Elige la plaga, confiando: “Es mejor caer en manos del Señor, porque su misericordia es grande, que caer en manos humanas” (versículo 14, NTV). Reflexiona: ¿En qué estás confiando más: en tus recursos o en la guía de Dios? ¿Tienes la humildad de reconocer cuando has fallado y volver al camino?
    En Hechos 13, el Espíritu Santo aparta a Bernabé y a Saulo para la obra misionera. Luego, Pablo comienza a predicar en la sinagoga y hace un repaso de la historia de Israel, enfocándose en David. Declara: “Pero Dios quitó a Saúl y lo reemplazó con David, un hombre de quien Dios dijo: ‘He encontrado en David, hijo de Isaí, un hombre conforme a mi propio corazón. Él hará todo lo que yo quiero que haga’” (Hechos 13:22, NTV). Pablo muestra que Jesús es el cumplimiento de la promesa hecha a David: un Salvador para Israel y para todo aquel que cree. Reflexiona: ¿Estás haciendo lo que Dios quiere que hagas o solo lo que deseas hacer tú? ¿Tu vida está alineada con su propósito o simplemente con tus planes?
    En el cierre del Salmo 83, el salmista clama por intervención divina, diciendo: “Persíguelos con tus tormentas, aterrorízalos con tu tempestad. Haz que se cubran de vergüenza para que puedan buscar tu nombre, oh Señor. Llénalos de humillación y miedo para que reconozcan tu poder y tu nombre glorioso” (Salmo 83:15-18, NTV). No es una oración de venganza, sino un llamado a que Dios actúe para que las naciones lo reconozcan como el único Dios altísimo sobre toda la tierra.
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    DIA 139 - Un Ángel Libera a Pedro de Prisión

    24/05/2026 | 17 min
    Hoy estaremos leyendo 2 Samuel 21 y 22, Hechos 12 y el Salmo 83:8-13. En 2 Samuel 21, leemos sobre una sequía de tres años en Israel. David consulta al Señor y descubre que es consecuencia de una injusticia cometida por Saúl contra los gabaonitas. David busca restaurar esa injusticia, y al hacerlo, la bendición vuelve sobre la tierra. Más adelante, se nos presentan varias hazañas de los valientes de David, que vencen gigantes y enemigos temidos, recordándonos que la guerra espiritual no se gana en soledad, sino con un ejército de valientes fieles.
    En 2 Samuel 22, David entona un cántico de gratitud al Señor, diciendo: “El Señor es mi roca, mi fortaleza y mi salvador; mi Dios es mi roca, en quien encuentro protección” (2 Samuel 22:2-3, NTV). Es un cántico que resume su vida de dependencia, de luchas y victorias, donde siempre fue Dios quien lo sostuvo. David reconoce: “Con tu ayuda puedo atacar un ejército; con mi Dios puedo escalar cualquier muro” (verso 30, NTV). Reflexiona: ¿Estás edificando tu vida sobre la roca firme del Señor, o sobre circunstancias cambiantes? ¿A quién acudes cuando la sequía espiritual o la crisis golpea?
    En Hechos 12, vemos a Pedro en prisión, vigilado por 16 soldados, mientras la iglesia ora intensamente. En respuesta a esa oración, un ángel del Señor entra a la cárcel, rompe las cadenas y lo libera sobrenaturalmente. Pedro mismo pensaba que era un sueño. Mientras tanto, Herodes había hecho ejecutar a Jacobo, el hermano de Juan, y buscaba hacer lo mismo con Pedro. Pero “mientras Pedro estaba en la cárcel, la iglesia oraba fervientemente por él” (Hechos 12:5, NTV), y Dios respondió con poder. Reflexiona: ¿Estás subestimando el poder de la oración ferviente? ¿Qué situaciones en tu vida o comunidad necesitan una respuesta sobrenatural que solo Dios puede traer?
    En el Salmo 83, el salmista clama por intervención divina frente a enemigos que se han unido contra el pueblo de Dios. Dice: “Haz con ellos lo mismo que hiciste con Madián... como hiciste con Sísara y Jabín en el arroyo Cisón... haz que sean como la paja que arde en el fuego, como una llama que quema el bosque” (Salmo 83:9-13, NTV). Es una oración audaz, pidiendo que el poder de Dios sea evidente y que su justicia prevalezca.
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    DIA 138 - David Regresa a Jerusalén

    23/05/2026 | 18 min
    Hoy estaremos leyendo 2 Samuel 19 y 20, Hechos 11:19-30 y el Salmo 83:1-7. En 2 Samuel 19, David regresa a Jerusalén después de la muerte de Absalón, pero lo hace con tristeza y tensión. Aunque el pueblo desea celebrar, David llora la pérdida de su hijo. Joab lo confronta y le dice: “Hoy has avergonzado a todos tus hombres que salvaron tu vida... Parece que amas a los que te odian y odias a los que te aman” (2 Samuel 19:5-6, NTV). David entonces se presenta ante el pueblo y comienza la restauración. También vemos momentos de gracia, como cuando perdona a Simei, el hombre que lo había maldecido en su huida.
    En 2 Samuel 20, sin embargo, aparece un nuevo rebelde, Seba, que intenta dividir nuevamente al pueblo. Aunque David ha vuelto, la paz todavía es frágil. A través de la sabiduría de una mujer de la ciudad sitiada, el conflicto se detiene sin más derramamiento de sangre. Reflexiona: ¿Estás permitiendo que tu dolor personal opaque la victoria de Dios en tu vida? ¿Qué decisiones estás tomando hoy que fomentan unidad o división a tu alrededor?
    En Hechos 11:19-30, la iglesia continúa creciendo, y muchos creyentes esparcidos por la persecución comienzan a predicar no solo a judíos, sino también a gentiles. En Antioquía, una iglesia fuerte nace, y Bernabé es enviado a animarlos. Luego trae a Pablo para discipularlos juntos. El texto dice: “Y fue en Antioquía donde a los creyentes se les llamó cristianos por primera vez” (Hechos 11:26, NTV). Más adelante, al saber de una hambruna que venía, los discípulos deciden enviar ayuda generosa a los hermanos de Judea. Reflexiona: ¿Estás llevando el nombre de cristiano solo como etiqueta o como identidad? ¿Qué tan dispuesto estás a compartir con otros, incluso en tiempos de escasez?
    En el Salmo 83, el salmista clama: “Oh Dios, no guardes silencio. No te quedes quieto... Mira cómo tus enemigos se amotinan” (Salmo 83:1-2, NTV). Es una súplica urgente, pidiendo que Dios no sea indiferente ante las amenazas. El clamor no es solo por protección, sino para que Dios defienda su nombre entre las naciones.
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    DIA 137 - Muerte de Absalón

    22/05/2026 | 17 min
    Hoy estaremos leyendo 2 Samuel 17 y 18, Hechos 11:1-18 y el Salmo 82. En 2 Samuel 17, Absalón, que había usurpado el trono de su padre David, escucha dos consejos: el de Ahitofel, estratégico y mortal, y el de Husai, enviado por David para sabotear el plan. Dios hace que Absalón escoja el consejo de Husai, porque (2 Samuel 17:14, NTV) “el Señor había determinado frustrar el sabio consejo de Ahitofel con el fin de traer desastre sobre Absalón” (2 Samuel 17:14, NTV). Aunque David estaba exiliado, Dios seguía en control de cada decisión.
    En 2 Samuel 18, la batalla se desata. A pesar de las órdenes de David de tratar con cuidado a su hijo, Joab mata a Absalón cuando lo encuentra colgado de un árbol. Cuando David recibe la noticia, su corazón se rompe y clama: “¡Oh, Absalón, hijo mío! ¡Absalón, hijo mío! ¡Si tan solo yo hubiera muerto en tu lugar!” (2 Samuel 18:33, NTV). Es el lamento de un padre que perdió a su hijo por la rebelión y el pecado. Reflexiona: ¿Qué batallas estás tratando de pelear con tus propias fuerzas? ¿Estás dejando que Dios intervenga incluso cuando no entiendes lo que está haciendo?
    En Hechos 11, Pedro regresa a Jerusalén después de haber predicado a los gentiles. Algunos creyentes lo critican por haber entrado en casa de personas no judías. Pero Pedro les explica con claridad cómo Dios le mostró en visión que “no llamaras impuro a lo que Dios ha limpiado” (Hechos 11:9, NTV), y cómo el Espíritu Santo descendió sobre ellos como también sobre los discípulos al principio. Al escuchar esto, todos se calman y glorifican a Dios diciendo: “Entonces, Dios les ha dado a los gentiles el mismo privilegio de arrepentirse y recibir la vida eterna” (Hechos 11:18, NTV). Reflexiona: ¿Estás reconociendo lo que Dios está haciendo fuera de tus expectativas? ¿Hay barreras que necesitas derribar en tu mente para permitir que la gracia de Dios alcance a otros a través de ti?
    En el Salmo 82, Dios se presenta como Juez en medio de una escena celestial. Reprende a los líderes que usan su poder con injusticia y parcialidad. Les dice: “Hagan justicia al pobre y al huérfano; defiendan los derechos de los oprimidos y de los desamparados” (Salmo 82:3, NTV). Es un llamado urgente a ejercer autoridad con rectitud y a reflejar el carácter justo de Dios.
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    DIA 136 - Absalón se Levanta Contra David

    21/05/2026 | 18 min
    Hoy estaremos leyendo 2 Samuel 15 y 16, Hechos 10:24-48 y el Salmo 81:9-16. En 2 Samuel 15, vemos uno de los momentos más duros en la vida de David, cuando su propio hijo Absalón conspira contra él para robarle el trono. David, en lugar de pelear para defenderse, huye de Jerusalén con humildad, y dice a los que están con él: “Si el Señor ve con agrado lo que estoy haciendo, me hará regresar para ver el arca y su tabernáculo una vez más. Pero si está en contra mía, que haga conmigo lo que mejor le parezca” (2 Samuel 15:25-26, NTV). David reconoce que su destino está en las manos de Dios, y no en sus propias estrategias.
    En 2 Samuel 16, mientras David huye, un hombre llamado Simei lo maldice y lanza piedras contra él. Uno de sus hombres quiere defenderlo, pero David responde: “Déjenlo que me maldiga; tal vez el Señor vea que me han agraviado y me bendiga a causa de estas maldiciones que recibo hoy” (2 Samuel 16:12, NTV). David no se enfoca en vengarse, sino en confiar que Dios es su justicia. Reflexiona: ¿Qué haces cuando sientes que te han traicionado o humillado? ¿Respondes con orgullo o con confianza en que Dios sigue en control?
    En Hechos 10, Pedro llega a la casa de Cornelio, un centurión romano temeroso de Dios que había tenido una visión del cielo. Pedro declara: “Ahora entiendo que Dios no muestra favoritismo. En cada nación, Él acepta a los que lo temen y hacen lo correcto” (Hechos 10:34-35, NTV). Mientras aún hablaba, el Espíritu Santo descendió sobre todos los que escuchaban el mensaje. Pedro, asombrado, dijo: “¿Pueden acaso negar el bautismo ahora que ellos han recibido al Espíritu Santo tal como nosotros lo recibimos?” (Hechos 10:47, NTV). Esta escena marca un antes y un después: el evangelio es verdaderamente para todos, sin excepción. Reflexiona: ¿Estás dispuesto a aceptar que Dios está obrando fuera de tus moldes? ¿Reconoces la obra del Espíritu incluso en personas o lugares que tú no hubieras imaginado?
    En el Salmo 81, escuchamos la voz de Dios que anhela que su pueblo le escuche y le obedezca. Dice: “Oh Israel, si tan solo me escucharas. No tendrías ningún dios extranjero; jamás te inclinarías ante un dios extraño. Pues fui yo, el Señor tu Dios, quien te rescató de la tierra de Egipto. Abre bien la boca, y yo te la llenaré de buenas cosas” (Salmo 81:8-10, NTV). Pero en lugar de obedecer, el pueblo se alejó, y Dios dice: “Así que les dejé seguir sus deseos tercos y vivir según sus propias ideas. ¡Oh, si mi pueblo me oyera!” (versos 12-13, NTV).
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Acerca de La Biblia en Un Año (con el pastor Julian G.)
Únete al reto de leer juntos la Biblia en un año. Todos los días leeremos entre 1 a 5 capitulo diarios en este plan que esta cuidadosamente diseñado para acercarte a Dios y por sobre todo para escuchar su voz. Creo que Dios habla de una manera especial a través de Su Palabra, guiando a cada uno de nosotros a descubrir nuestro propósito único en Jesús. Al final de la lectura todos los días comparto una reflexión sobre lo que vamos leyendo, espero que sea de bendición para ti. (Version Reina Valera 1909 adaptada a español contemporáneo manteniendo intacto el mensaje original.)
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