Cuando oras, crees… y aun así no ves resultados, Dios no está ausente: está obrando en una dimensión que tus ojos no alcanzan. Esta prédica revela cómo el Reino de Dios opera primero en lo invisible antes de manifestarse en lo visible. A través de procesos, silencios y transiciones, Dios forma tu carácter, tu fe y tu identidad. Aprenderás que no estás atrasado, estás siendo preparado; y que aunque no lo veas, Dios ya está trabajando a tu favor.