Hacer “el Tonetti” es una expresión que todavía hoy pervive en Cantabria para describir a quien anda despistado o haciendo el tonto. Detrás de esa frase cotidiana se esconde la historia real de los hermanos Tonetti, dos payasos nacidos en Santander que marcaron una época dorada del circo en España y cuyo legado sigue visible en la ciudad, a pie de calle, en el monumento del parque de Mesones.
José y Manolo Villa del Río —conocidos artísticamente como Pepe y Nolo Tonetti— nacieron en 1921 y 1928, respectivamente, en la actual calle San Sebastián, cerca del río de la Pila. Desde muy pequeño, Pepe mostraba una inclinación natural por hacer reír: se pintaba la cara con hollín y representaba escenas cómicas improvisadas ante los vecinos. Su padre intentó reconducirlo hacia un oficio “más serio”, llevándolo a trabajar a la eléctrica de Viesgo, pero la vocación pudo más.