Rosana Laviada entrevista a Salvador Viada, ex fiscal del TS, sobre cómo Peramato ha purgado a la fiscal que delató a García Ortiz en el TS.
En una entrevista concedida a Es la Mañana de Federico de esRadio, el exfiscal del Tribunal Supremo, Salvador Viada, ha analizado con dureza la situación de interinidad y degradación que atraviesa la Fiscalía General del Estado. En conversación con Rosana Laviada, Viada ha confirmado que el reciente desplazamiento de Almudena Lastra responde a una venganza directa por parte de la cúpula fiscal, encabezada por Álvaro García Ortiz. Según el exfiscal, la suerte de Lastra estaba echada desde el momento en que mostró la dignidad de declarar en juicio la verdad sobre lo que escuchó del fiscal general en relación con el polémico comunicado sobre el novio de Isabel Díaz Ayuso.
Viada ha denunciado que, bajo el mandato actual, se está produciendo una ocupación sistemática de todas las posiciones relevantes en la Fiscalía para favorecer a personas afines ideológicamente, principalmente vinculadas a la UPF. El exfiscal ha lamentado que la jerarquía de la carrera "se ha teñido de rojo", asimilando este color al de la asociación progresista y al del sector socialista, lo que supone una desgracia para una institución que debería velar por la imparcialidad y la legalidad por encima de intereses partidistas.
Al explicar cómo funciona el proceso de promoción interna, Salvador Viada ha calificado los mecanismos actuales como "pasos puramente formales" que carecen de contenido real. Aunque existen convocatorias publicadas en el Boletín Oficial del Estado, estas no definen perfiles técnicos específicos, lo que permite que el fiscal general del Estado tome decisiones discrecionales basadas en la ideología. En el caso de Lastra, Viada subraya que contaba con quince años más de antigüedad y un currículo muy superior al de la persona finalmente elegida, lo que evidencia que los méritos profesionales han sido sustituidos por la lealtad política.
La situación es especialmente preocupante ante la posible reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal pretendida por el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños. Viada advierte de que entregar la investigación de los delitos a los fiscales, siguiendo el modelo francés, es peligroso en un sistema donde el Gobierno controla la jerarquía fiscal. Mientras en otros países el fiscal es independiente, en España se intenta vender una reforma técnica mientras se mantiene un control político férreo sobre quienes deben ejercer la acción penal.
Sobre el papel de Alejandro Luzón al frente de la Fiscalía Anticorrupción, Viada ha reconocido que, aunque debe informar a la fiscal de sala jefa de la sección penal de la Fiscalía del Tribunal Supremo, María Teresa Peramato, su prestigio e integridad personal actúan como un escudo. No obstante, ha calificado de horrorosa la posibilidad de que el testimonio de Víctor de Aldama sea cierto al señalar al presidente del Gobierno como el número uno de una organización criminal. Para Viada, es fundamental que la Fiscalía actúe con celeridad para esclarecer si estas acusaciones son veraces o forman parte de una estrategia de defensa.
Finalmente, Salvador Viada ha recordado un artículo publicado en El Mundo donde ya vaticinaba este escenario de purgas. Ha criticado duramente la mentira institucional de García Ortiz, quien compareció con toga y condecoraciones para afirmar que solo estaba informado del comunicado sobre el caso del novio de Ayuso, cuando en realidad él mismo lo redactó de su puño y letra. Esta falta de honradez, según el exfiscal, es lo que está provocando un desánimo generalizado en una carrera fiscal que asiste impotente al abuso de poder constante.