Hay amores que no duran para siempre… pero hay uno que jamás se olvida.Ese que llegó sin avisar, cuando ni siquiera sabías bien qué era estar enamorado.
La niña de la primaria.El niño que te ponía nervioso.Las miradas tímidas.Las cartitas dobladas.Los “me gusta” antes de que existieran los likes.
Ese primer cosquilleo en el estómago, esa sensación rara, bonita, inexplicable… donde descubriste, por primera vez, lo que era sentir algo por alguien más. Porque todos tuvimos ese primer amor inocente, torpe, pero absolutamente mágico.