A veces crecer significa descubrir que los momentos más simples eran los más felices… Extrañas levantarte temprano para ver caricaturas, jugar hasta que oscureciera, emocionarte por unas papitas o pensar que las vacaciones duraban para siempre.
Ser niño era vivir sin prisas, sin miedo al futuro y encontrar magia en cosas pequeñas. Y aunque el tiempo pase, siempre habrá canciones, olores, lugares o recuerdos que nos hagan volver tantito a esa época.