La premio Nobel de literatura 2007, publicó este libro en 1988 y abordó a través de el, la dinámica de construcción familiar de la época en que sucede la historia (décadas 60’s y 70’s): familias numerosas, familiares que ayudan a urdir la crianza de los hijos, nietos. La prosperidad y plenitud de los protagonistas de esta novela estaba en eso, la crianza de sus 4 hijos. Todo va bien hasta que Harriet y David esperan su quinto hijo, quien desde que habita el vientre de su madre, da cuenta del reto que implicará su crianza y la convivencia con el resto de la familia. La romantización de la maternidad, el señalamiento que la familia y sociedad hacen a las madres, el sentido de protección de lo propio, la felicidad aparente, entre otros tema, se tocan en esta novela, cuyo final me pareció completamente inesperado. Aún así, es un gran libro, movilizador, inquietante, que transmite sensaciones viscerales, tan bien contando, tan fluido que sería del gusto de cualquier lector. Muy recomendado.