¿Y si Dios quisiera llamar a alguien de tu familia?
En este video reflexionamos sobre una verdad profunda: las vocaciones sacerdotales y religiosas no nacen de la nada. Muchas veces comienzan en una casa donde se reza, donde se habla con amor de Dios, donde los hijos aprenden a escuchar su voz y donde los padres no tienen miedo de decir: “Señor, toma a uno de los nuestros para servirte”.
Hoy seguimos necesitando sacerdotes, religiosas, religiosos y familias que ayuden a sus hijos a descubrir la voluntad de Dios. La pregunta es incómoda, pero necesaria: si Dios llamara a tu hijo, ¿lo verías como una pérdida o como una bendición?
Que esta reflexión nos ayude a orar por las vocaciones, a valorar la vida sacerdotal y a formar hogares donde la llamada de Dios pueda ser escuchada con libertad, fe y generosidad.