Claudia entra en modo abogada defensora de gobernadores incómodos, Washington responde con un sape diplomático, aparecen más pruebas contra los sinaloenses favoritos del régimen, el Mundial exhibe que la infraestructura nacional sigue armada con cinta canela y buena voluntad, y hasta Chespirito tuvo que regresar del más allá para presentar una Selección que no emociona ni a su propia familia.