Tres acordes, una letra ininteligible y más de mil versiones después, "Louie Louie" sigue siendo una de las canciones más influyentes de la historia del rock. Lo que muchos conocen por la explosiva interpretación de The Kingsmen en 1963 nació en realidad varios años antes, de la mano de Richard Berry, y hunde sus raíces aún más atrás, en los ritmos caribeños y en una melodía inspirada por un popular cha-cha-chá cubano. Entre acusaciones de obscenidad, una investigación del FBI y una larga cadena de préstamos musicales, Jorge Flo explora la sorprendente genealogía de un himno que demuestra que la historia de la música popular es, sobre todo, una historia de mestizaje.