No todo lo que sientes es debilidad. Algunas emociones solo están esperando ser acompañadas. Hoy aprendemos, junto a María, a no huir de lo que sentimos, sino a integrarlo con ternura y fe. Un episodio delicado, profundo y sanador para dejar de vivir en guerra interior y empezar a sentir con seguridad. Escúchalo despacio. Tu corazón lo necesita.