El Papa León XIV preside la multitudinaria procesión del Corpus Christi en Madrid, llevando la custodia con devoción desde Cibeles hasta la iglesia de San José. La ceremonia se desarrolla con gran emoción y recogimiento, donde millones de fieles aplauden, lanzan pétalos y expresan su fe, destacando la arraigada tradición cristiana española. A pesar del intenso calor, la asistencia es masiva, superando el millón doscientas mil personas, que se congregan de forma ordenada y pacífica. La seguridad es máxima, con un amplio despliegue de la Policía Nacional, la Guardia Civil y los GEO, complementado por dieciocho mil voluntarios que garantizan el buen desarrollo del evento, la distribución de agua y la atención a los asistentes. El Papa subraya el mensaje de paz y la importancia de las tradiciones españolas, como las alfombras de flores y la rica liturgia, que conmueven a los presentes. Tras la bendición final, el Papa y los Reyes de España abandonan el altar, mientras la multitud se ...