Cruzar el Canal de Panamá caminando suena imposible.
Pero esa es la apuesta: un túnel subterráneo de 1.6 kilómetros, pensado para cruzar a pie o en bicicleta, con espacios interactivos. Más que un paso peatonal, sería una prueba de ingeniería en uno de los entornos más complejos del mundo.
En este episodio hablamos de lo que implicaría construirlo, de los retos que pondrían a prueba esta tecnología y de cómo una idea así podría cambiar la conversación sobre movilidad e infraestructura. Porque a veces avanzar no es ir más rápido, sino encontrar una nueva ruta.
👉 Dale play y comparte tus teorías en
[email protected] o en nuestro grupo de Telegram.