¿Qué pasa cuando empezamos a creer —de verdad— que merecemos?
En esta infusión espiritual te invito a una pausa consciente para observar cómo el merecimiento atraviesa nuestra salud, nuestras decisiones, nuestras relaciones y nuestra forma de habitar la vida.
Muchas veces no es falta de fe, ni de amor, ni de esfuerzo… sino una desconexión profunda con el permiso interno de recibir.
Merecer no se pide. Se reconoce.
Hoy abrimos este espacio para recordar que tú también mereces en la vida: bienestar, claridad, amor y plenitud.
Respira. Escucha. Permítete recibir.
— Kabir Jesed ☄️🎁