El mundo ha diseñado su propio modelo de esposa. Pero como cristianos damos gracias a Dios porque Él tiene un plan perfecto, diseñado desde antes de la fundación del mundo, para que cada mujer cristiana sea una esposa excelente — no a la imagen de este mundo, sino una que glorifica a Dios y al evangelio de Jesucristo.Hermanos el diseño de Dios es contracultural. Es poderoso. Y sobre todo es un diseño que glorifica al evangelio.