Si Valencia Basket molesta a alguien por estar en el Top 6 de Euroliga, van a tener un serio problema con el equipo de Pedro Martínez. Porque ha llegado para quedarse. Empiezo así la firma de este miércoles porque hacía tiempo que no veía un arbitraje tan vergonzoso como el que sufrió ayer Valencia Basket contra Olympiakos en el Roig Arena. Y lo digo después de que Valencia ganara, que es cuando más credibilidad tienen estas denuncias. El rasero en las faltas personales y el nivel de respeto a ambos equipos fue tan diferente que, por momentos, el partido fue escandaloso. Hace muchos años que Valencia tiene un proyecto ejemplar, con un dueño que invierte mucho dinero en baloncesto, con un Roig Arena que es la envidia de Europa. Lo que hicieron anoche los tres árbitros: Nedovic, Kokjensic y Konstantinovs no tiene nombre. Bueno, sí lo tiene. Pero no queda bien decirlo por la radio.