Ya sabes que errar es humano. Errar sin hache. Porque herrar con hache es equino, poner herraduras a los caballos. Aunque herrar también es bovino, marcar con un hierro a una res. Esto de marcar también lo hacían las S.A. con los judíos y los independentistas catalanes con los comerciantes que rotulan en castellano. No sabemos si la ICE, la policía de inmigración de Trump son más bien las camisas pardas de las SA, la Gestapo o el Ku Klux Klan. Pero sabemos que su jefe se llama Gregory Bovino, que es un apellido muy bien elegido. Y no lo digo por lo bóvido de su carácter sino porque es de origen calabrés, italiano. Vamos, que Bóvido es nieto de inmigrantes ilegales. Quizá por ello los persiga ahora, es sabido que todo odio es auto odio. Quizá nuestros oyentes lo reconozcan por ese abrigo de estética nazi con el que ha estado recorriendo América, con su cara de actor secundario con hipotiroidismo, hostigando a inmigrantes, a niños e incluso a ciudadanos americanos. Sus patrullas, también un poco bovinas han ejecutado públicamente a dos personas este mes en Minnesota. Ambas americanas, por cierto. Previamente habían ejecutado a otras dos y disparado, desde septiembre, a otras doce, según distintas fuentes. Para rematar, durante el año pasado, más de 30 habrían muerto bajo su custodia.En España, la Plataforma Unificada de Trumpistas de Interior – PUTIN, por sus siglas- defiende con vehemencia estas actuaciones. Ya se sabe que hay que tener mano dura con los inmigrantes y acabar con el wokismo. O sea que ya sabemos qué es lo que justificarán aquí en su momento. Son los mismos que justifican, por cierto, que se tome Groenlandia por la fuerza. Y los mismos que jaleaban a Musk y su tecnototalitarismo.Bien, pues hoy hay que recordar que Musk fue cesado, la conquista de Groenlandia descartada y Bovino, nuestro bóvido de serie B, ha sido apartado de sus funciones.Vamos que los que defienden todo esto han de asumir poco a poco que han estado apoyando cosas que han sido demasiado incluso para Trump. No sé en qué lugar les deja. Si en la vida hay algún signo claro de alerta moral es ser más trumpista que Trump, Carlos. Aunque todo habrá valido la pena. Al menos ya nadie dice niñes.