La frecuencia 528 Hz es conocida por su capacidad para restaurar, armonizar y expandir el campo vibracional del corazón. En este episodio, se transmite como un espacio sagrado de reconexión con la esencia amorosa del ser, activando memorias de unidad, sanación celular y resonancia divina.
Este templo sonoro invita a entrar en silencio interior, donde cada vibración abre caminos hacia la coherencia, la paz y el recuerdo del amor original.