La crisis humanitaria en Líbano alcanza niveles alarmantes: más de 820.000 desplazados, hospitales colapsados y mujeres dando a luz en condiciones extremas. Mientras tanto, en Irán, continúa el éxodo de familias huyen de Teherán y otras ciudades bombardeadas por Estados Unidos e Israel. Expertos en derechos humanos advierten que el bombardeo de civiles para forzar el desplazamiento puede constituir crímenes de guerra y de lesa humanidad. En Siria, una comisión de investigación alerta que la frágil transición política sigue siendo socavada por violaciones persistentes.