Gabriel Hipólito se aventó una plática de esas que tocan el corazón en La Bravata. Recordó con mucha nostalgia la Apodaca de antes, cuando era un pueblo tranquilo de calles empedradas donde todos se conocían, Platicó que en sus inicios andaban sin recursos y que los de Bronco les hacían el gran favor de prestarles los instrumentos saliendo de sus ensayos; así fue como empezó el grupo, bautizado por el buen Ochoa (Q.E.P.D.) como Los Bronce de Apodaca. Aunque les tocó la época de oro con Don Servando Cano y vivieron el éxito gracias a una disciplina muy estricta, la piratería de los 90 les afectó bastante a las disqueras. Al final, por la necesidad de mantener a la familia, tuvieron que bajarse de los escenarios, y con toda la dignidad del mundo,Una lección de vida completa.