Entrenas, cumples y te esfuerzas.
Pero en competición sigues sin rendir como sabes que puedes.
Este episodio va de una idea incómoda: no mejoras por esforzarte más, mejoras cuando ajustas mejor.
Hablamos de por qué repetir lo mismo no genera progreso, de la diferencia entre entrenar duro y entrenar con intención, y de cómo pequeños ajustes marcan grandes diferencias cuando compites.
Porque mejorar no es hacer más.
Es hacer lo que toca.