España no solo se puede contar a través de sus reyes, sus guerras o sus grandes fechas. También se puede contar a través de sus piedras, de sus colores, de sus templos, de sus palacios y de sus cuadros. Porque la historia del arte en nuestro país es, en realidad, una forma apasionante de recorrer nuestra propia memoria. Desde la oscuridad mágica de Altamira hasta la modernidad desafiante de Picasso o Gaudí, cada época dejó una huella que todavía hoy nos habla.
Esta semana vamos a viajar por siglos de belleza, poder, fe, conflicto y creatividad para entender cómo el arte ha ido construyendo el alma visual de España. Un recorrido por cuevas, mezquitas, catedrales, monasterios, plazas, museos y obras inmortales que nos ayudará a descubrir no solo cómo fuimos, sino también por qué seguimos mirando nuestro pasado con asombro.