Hay historias que cambian para siempre la forma de mirar la vida.
Sara Barahona tuvo un embarazo maravilloso, pero el día del parto todo se complicó de forma inesperada. Durante horas, su familia y su marido recibieron una noticia devastadora: Sara se debatía entre la vida y la muerte. Pasó un par de días en la REA y conoció a su hija, Macarena, después de estabilizarse. Aquel momento marcó un antes y un después.
Fue intervenida, no puede volver a ser MADRE y, desde entonces, algo hizo “click” dentro de ella. Cambió su manera de vivir, de sentir y de valorar lo cotidiano. Cada día, cada momento y cada entrenamiento comenzaron a tener un significado completamente distinto.
En este episodio hablamos de maternidad, miedo, reconstrucción y resiliencia. Del deporte como refugio emocional. De cómo correr, entrenar Hyrox o simplemente moverse se convirtió para Sara en una forma de recuperar energía, alegría y calma mental.
Además, hace menos de medio año, su marido sufrió un infarto, otro golpe que volvió a poner la vida patas arriba. Aun así, hace unas semanas Sara cumplió uno de sus retos participando en su primera competición de Hyrox junto a Nerea, en una prueba muy especial donde también estuvo presente su marido, pese a la carga emocional que suponía acudir.
Hablamos también de conciliación, de la dureza de compatibilizar maternidad y deporte, de la incertidumbre sobre el futuro como corredora y de cómo están educando a su hija para que el deporte forme parte de su vida desde pequeña.
Una conversación sincera, emotiva y muy humana sobre volver a levantarse cuando la vida cambia de golpe.
Porque a veces correr no es entrenar.
A veces correr es celebrar que sigues aquí.
Si no sigues a Sara hazlo YA, si sientes que su historia puede ayudar a alguien o debe ser escuchada ¡compártela! y recuerda que puedes charlas conmigo a través del mail:
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