1588 (cont.) -1589: Llamada a la conversión del ministro: Tras repasar lo que dice el Catecismo (1588) sobre la ordenación de los diáconos, comentamos el n. 1589 (con los marginales 460 y 1551), que recuerda cómo, ante la grandeza del oficio sacerdotal, los santos doctores insistieron en la urgente llamada a la conversión de aquellos a quienes el sacramento del Orden constituye en ministros. Así, san Gregorio Nacianceno enseña que el sacerdote necesita ser santificado para santificar, ser divinizado para divinizar; y el santo Cura de Ars decía conmovido: "El sacerdocio es el amor del Corazón de Jesús". - P. Walter Ciszek (11).