Esta semana, Blanca Juana platica con Mariana: Típica misionera adolescente a la que siempre le movía hacer algo por el otro, pero atípica profesional que sí convirtió ese impulso en una forma de vida. Su nombre en México quiere decir muchas cosas: Credibilidad entre empresarios, Autoridad para facilitadores de recursos varios, Esperanza para sus miles de impactados, Magnetismo para los amigos voluntarios de todas las edades que se contagian de su laboriosidad solidaria.
Lo suyo es talento y ambición que se comen diferente, pero también saben a otra cosa: delicioso. Si no, ¿cómo se explica esa sonrisota divina que firma su cara?
Ella ejerce su trabajo con una mezcla de disciplinas que no siempre se ven juntas en el trabajo social: visión, estructura, creatividad, estrategia, relaciones públicas e institucionales al más alto nivel y una rendición de cuentas hasta más exigente que la de muchas empresas.
¿Se puede hacer carrera en fundaciones? Sí se puede. Y además, se gana un salario de aprendizaje constante y de dinamismo de amor del bueno.
ACERCA DE MARIANA: Es historiadora del arte por la Ibero, tiene estudios sobre Filantropía y Procuración de Fondos en la NYU. Es Presidenta de Fundación Origen. A través de dicha organización, ha impactado a más de un millón de personas con programas que incluyen asesoría legal, psicológica y médica, así como capacitación para el emprendimiento y desarrollo humano. Ha sido reconocida por liderazgo en cambio social y participa recurrentemente en foros internacionales y Consejos, promoviendo salud y filantropía en México. Se sienta en el Consejo de Administración de Banorte, en Funsalud y Cemefi. Y es Ashoka fellow.
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