Este episodio no va de ciencia ficción.
Va de preparación interna.
Durante décadas nos hicieron creer que el contacto extraterrestre sería algo externo, repentino y aterrador.
Pero la verdad más incómoda —y más interesante— es otra: el contacto comienza dentro.
En este episodio exploro una idea clave:
el primer paso para el contacto alienígena no es tecnológico, es nervioso y energético.
No puedes percibir lo que tu sistema nervioso no sabe sostener.
Hablo de por qué normalizar la existencia de otras inteligencias es esencial, de cómo la meditación expande la capacidad del cuerpo para habitar lo desconocido sin entrar en miedo, y de por qué escuchar canalizaciones no es “creer”, sino acostumbrar tu campo a nuevas frecuencias de información.
Si el contacto ocurre —y todo indica que no será como en las películas— no será para quien tenga más pruebas, sino para quien tenga más coherencia interna.
Este episodio es una invitación a entrenar la calma, la apertura y la presencia necesarias para que lo no humano deje de sentirse amenazante… y empiece a sentirse familiar.
Porque antes de mirar al cielo,
hay que preparar el cuerpo que va a recibir la señal.