En este episodio del devocional "Un día a la vez", titulado "Luz para el pueblo, siervos para la casa de Dios", se examina Números 8:15, donde se instruye purificar y presentar a los levitas como ofrenda mecida antes de ministrar. El capítulo une dos secciones aparentemente separadas: el candelabro iluminando los panes que representan a Israel, y la consagración de los levitas. La luz de Dios siempre apunta a su pueblo, y el servicio exige limpieza previa, no activismo. Los levitas actúan como sustitutos del pueblo, señalando a Cristo, el sustituto perfecto. Antes de servir, debemos ser limpios; antes de iluminar, dejar que su luz nos alcance. Una producción de la Iglesia Bíblica Soberana Gracia en Santa Marta, Colombia.