Fecha y hora: 2009-08-04 13:29:16
Ubicación: Midrash Monte Ararat, Interlomas
Resumen
La conferencia, impartida el 15 de noviembre de 2007 (6 de Kislev de 5768), explora la trascendencia y la energía especial del mes de Kislev, el noveno mes del calendario hebreo, y el profundo significado del número 9 en el misticismo judío. El ponente relata una experiencia personal en Jerusalén que lo llevó a descubrir, a través del libro cabalístico “Berit Menuhá”, que el mes 9, el día 9 y la hora 9 son momentos de gran auspicio y voluntad divina. La conferencia argumenta que la santidad de Janucá no es la causa de la importancia del mes, sino una consecuencia de esta energía propicia inherente a Kislev.
Se fundamenta esta idea en la Guemará y la Kabbalah, explicando que el número 9, representado por la letra “Tet”, se asocia con la palabra “Tov” (bueno) y simboliza la verdad absoluta (“Emet”). Se analiza la dualidad del bien y el mal, postulando que el mal (“Ra”) es un instrumento necesario para que el bien se supere y se convierta en un bien mayor (“Tov Meod”). Finalmente, se ofrecen consejos prácticos para el mes de Kislev, como evitar la separación (asociada con el número 2 y el segundo día de la creación) y fortalecer la unión matrimonial, para así poder recibir la bondad (“Tov”) que este período ofrece.
Puntos de Conocimiento
Contexto y Descubrimiento de la Importancia de Kislev
Fecha y Lugar: La clase se impartió un jueves para viernes, 6 de Kislev de 5768 (15 de noviembre de 2007), en el Midrash Monte Ararat en Interlomas.
Tema Central: Explicar que la energía positiva inherente al mes de Kislev es la razón por la cual el milagro de Janucá ocurrió en este mes, y no al revés.
Experiencia Personal: Hace cuatro años (2003), durante el Bar Mitzvá de su hijo Yehuda en Jerusalén, el ponente escuchó a un sabio explicar el significado del nombre Yehuda (“agradecimiento”). Poco después, vio un anuncio citando el libro cabalístico “Berit Menuhá”, que convocaba a un rezo especial el día 9 del mes 9 a la hora 9.
Confirmación Divina: Al día siguiente, de forma providencial, encontró una edición del “Berit Menuhá” y, al abrirlo al azar, halló la sección “Nikud Hatet” (la fuerza del nueve), que confirmaba que el mes 9, el día 9 y la hora 9 son momentos de máxima voluntad divina (“ratzón”) y bondad.
El Significado del Número Nueve
El Secreto del “Berit Menuhá”: Este texto cabalístico afirma que el mes noveno (Kislev) es el mejor de los meses (“jodesh tov min ha’tovim”), el día 9 el mejor del mes, y la hora novena la mejor del día.
El 9 como Símbolo del Bien (Tov):
La Guemará enseña que soñar con la letra Tet (valor numérico 9) es una buena señal, ya que su primera aparición en la Torá es en la palabra “Tov” (bueno).
Kislev, el mes 9, es considerado un mes de buena suerte.
La novena bendición de la Amidá (Varehenu) es la que pide por un buen año.
El 9 como Símbolo de la Verdad (Emet):
La palabra hebrea para “verdad”, “Emet” (אמת), suma numéricamente 441, y la suma de sus dígitos (4+4+1) es 9.
Matemáticamente, cualquier número multiplicado por 9 da como resultado un número cuyos dígitos suman 9 (o un múltiplo de 9), reflejando la naturaleza inmutable de la verdad.
La Dualidad del Bien (Tov) y el Mal (Ra)
El Mal como Instrumento para el Bien Mayor: Dios, al crear el mundo, vio que todo era “tov meod” (muy bueno). La tradición explica que “Tov” es el bien, y “tov meod” es el Yetzer Hará (la inclinación al mal). El mal (Ra) es un instrumento necesario para que el bien se supere y se convierta en un bien mayor.
El Mal como Apariencia: Todo lo que aparenta ser malo es una falsedad. El mal es un bien disfrazado cuyo objetivo final es el bien. No se debe buscar el mal activa...