“El siete es nuestro refugio; el ocho es nuestra intemperie. Y a veces preferimos el mapa, aunque sea inútil, antes que el vértigo de lo que no podemos controlar.”El Rabino Diego Elman reflexiona sobre el misterio del "octavo día" en la Parashat Sheminí. Inspirado en Jorge Luis Borges y la tradición cabalística, nos desafía a entender que lo sagrado no es el resultado de un proceso perfecto, sino lo que desborda cuando el sistema ya no puede contener más. Una invitación a dejar de contar casilleros y abrir lugar para ese fuego que llega sin aviso para cambiarnos la vida.Mensaje compartido durante el Shabat Sheminí, 10/4/26 en la Comunidad Mishkán de Buenos Aires.