La vida de Maruja Moragas es un ejemplo para todos de fidelidad, sacrificio y de un amor que perdona. Una de sus amigas más íntimas, Nuria Chinchilla Albiol, Dra. en Ciencias Económicas y Empresariales, nos da a conocer en esta edición de «En Perspectiva» la profunda fe de esta mujer que falleció en 2013 a causa de un cáncer. Después de 22 años de matrimonio, ella y sus tres hijos fueron abandonados por su marido Juan. Nuria nos cuenta cómo Maruja llegó a abrazar su cruz y llevarlo con valor y fortaleza. Rezaba mucho por su marido, a quien siempre mantuvo fidelidad y a quien, como ella misma afirmó, había perdonado de corazón. Su relación con Dios era el pilar central de su vida y habiendo descubierto su vocación al Opus Dei, buscó cada día la santidad hasta el final de su vida. Nuria da testimonio de que lejos de encerrarse en sí misma, Maruja Moragas dedicó su vida y su trabajo para ayudar a los demás y fue una luz y apoyo para muchos.