La Hermana María José Carvajal Lobos, Servidora del Señor y de la Virgen de Matará, tuvo el privilegio de estar destinada a la primera comunidad que se fundó en Rusia. Nos presenta su libro «Mi convento fue el bosque», que escribió sobre la vida de María Fix, religiosa de la misma comunidad y con quien convivió en sus últimos años. Nadie podría adivinar la vida llevada por esta mujer anciana. La Hna. María José nos habla de la valentía de esta mujer que, a pesar de todos los horrores de la revolución comunista, vivió trabajando incansablemente para mantener viva la fe de muchos y formar una comunidad católica clandestina. Sentenciada dos veces a campos de trabajos forzados, también es un testimonio de esperanza y perdón para todos.