Homilía basada en el himno Amazing Grace y en la historia de John Newton, mostrando cómo la gracia de Dios salva a un hombre en medio del naufragio y lo conduce a reconocer que es un gran pecador y que Jesucristo es un gran salvador.
Se relata la vida de Newton, quien creció sin su madre, llevó una vida desordenada y llegó a participar en la esclavitud, transportando y vendiendo personas. Después de sufrir un naufragio, experimentó la salvación de Dios, dejó el mar y se hizo pastor protestante.
También se destaca su trabajo posterior contra la esclavitud en Inglaterra. Desde su experiencia, comenzó a denunciar el maltrato y la deshumanización que producía, hasta que la esclavitud fue abolida poco antes de su muerte.
A partir de la lectura de Romanos 8,21, se desarrolla el tema de la libertad de los hijos de Dios. Se afirma que no debemos identificarnos con las circunstancias, sino reconocer que la respuesta depende de cada persona, aun en medio de dificultades, presión social o sufrimiento.
Se mencionan ejemplos de Viktor Frankl, Juan Pablo II y Albert Camus para explicar que la libertad consiste en la respuesta interior, en hacer lo que se debe y en asumir responsabilidades. Finalmente, se presenta a Jesús como el hombre plenamente libre, que no cedió ante la presión ni la violencia, y que libera al ser humano para vivir en la libertad del Espíritu.