24 de abril de 2026
Cuando comulguen, atrévanse a vivir la experiencia de comerse a Jesús, sus preocupaciones, su mirada, su amor, pero también, los reto a dejarse “comer” por Jesús, ¡la comunión exige una relación recíproca! Dejar que Jesús haga suyas nuestras preocupaciones, nuestros sentimientos, nuestra vida.
Tal vez ahora podremos entender mejor estas palabras de Jesús: “El que COME de este Pan vivirá para siempre”.
¡Bendito sea el Santísimo Sacramento del Altar!
¡Bendito sea su Inmenso Amor!
Mons. Héctor M. Pérez V.