Hace 4.500 millones de años, un planeta del tamaño de Marte llamado Theia —hijo de la diosa madre de Selene— se estrelló contra una Tierra primitiva.
No fue un accidente. Fue el parto del cosmos.
En este episodio, exploramos el origen de la Luna desde dos miradas que no se contradicen:
🔭 La ciencia: cómo un impacto gigante fundió rocas y sembró de escombros el espacio hasta que la gravedad los unió en el satélite que hoy nos guía.
🌙 La metafísica: por qué ese satélite se convirtió en el símbolo universal de los ciclos, la intuición y la renovación.
Porque la Luna no solo regula las mareas; regula sus ritmos internos, sus siembras y sus cosechas emocionales
#EfectoPositivo