
1Juan 4, 11-18- 9 de enero – Feria de Navidad
09/1/2026 | 7 min
+ Lectura de la primera carta de san Juan 4, 11-18Queridos míos,si Dios nos amó tanto,también nosotros debemos amarnos los unos a los otros.Nadie ha visto nunca a Dios:si nos amamos los unos a los otros,Dios permanece en nosotrosy el amor de Dios ha llegado a su plenitud en nosotros.La señal de que permanecemos en Ély Él permanece en nosotros,es que nos ha comunicado su Espíritu.Y nosotros hemos visto y atestiguamosque el Padre envió al Hijo como Salvador del mundo.El que confiesa que Jesús es el Hijo de Dios,permanece en Dios,y Dios permanece en él.Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tieney hemos creído en él.Dios es amor,y el que permanece en el amorpermanece en Dios,y Dios permanece en él.La señal de que el amorha llegado a su plenitud en nosotros,está en que tenemos plena confianzaante el día del Juicio,porque ya en este mundosomos semejantes a Él.En el amor no hay lugar para el temor:al contrario, el amor perfecto elimina el temor,porque el temor supone un castigo,y el que teme no ha llegado a la plenitud del amor.Palabra de Dios.

1Juan 4, 7-10 - 8 de enero - Feria de Navidad
08/1/2026 | 7 min
+ Lectura de la Primera Carta del apóstol san Juan 4, 7-10 Queridos míos, amémonos los unos a los otros, porque el amor procede de Dios, y el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. El que no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor. Así Dios nos manifestó su amor: envió a su Hijo único al mundo, para que tuviéramos Vida por medio de Él. Y este amor no consiste en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó primero, y envió a su Hijo como víctima propiciatoria por nuestros pecados.Palabra de Dios.

1 Juan 5, 14-21 - 7 de enero - Feria de Navidad
07/1/2026 | 7 min
+ Lectura de la Primera Carta del Apóstol san Juan 5, 14-21 Hijos míos: Tenemos plena confianza de que Dios nos escucha si le pedimos algo conforme a su voluntad. Y sabiendo que Él nos escucha en todo lo que le pedimos, sabemos que ya poseemos lo que le hemos pedido. El que ve a su hermano cometer un pecado que no lleva a la muerte, que ore y le dará la Vida. Me refiero a los que cometen pecados que no conducen a la muerte, porque hay un pecado que lleva a la muerte; por este no les pido que oren. Aunque toda maldad es pecado, no todo pecado lleva a la muerte. Sabemos que el que ha nacido de Dios no peca, sino que el Hijo de Dios lo protege, y el Maligno no le puede hacer nada. Sabemos que somos de Dios, y que el mundo entero está bajo el poder del Maligno. Y sabemos también que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado inteligencia para que conozcamos al que es Verdadero; y nosotros permanecemos en el que es Verdadero, en su Hijo Jesucristo. Él es el Dios verdadero y la Vida eterna. Hijitos míos, cuídense de los ídolos...Palabra de Dios

Mateo 2, 1-12 – Solemnidad de la Epifanía del Señor
06/1/2026 | 7 min
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 2, 1-12 Cuando nació Jesús, en Belén de Judea, bajo el reinado de Herodes, unos magos de oriente se presentaron en Jerusalén y preguntaron: « ¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque vimos su estrella en Oriente y hemos venido a adorarlo». Al enterarse, el rey Herodes quedó desconcertado y con él toda Jerusalén. Entonces reunió a todos los sumos sacerdotes y a los escribas del pueblo, para preguntarles en qué lugar debía nacer el Mesías. «En Belén de Judea, le respondieron, porque así está escrito por el Profeta: Y tú, Belén, tierra de Judá, ciertamente no eres la menor entre las principales ciudades de Judá, porque de ti surgirá un jefe que será el Pastor de mi pueblo, Israel». Herodes mandó llamar secretamente a los magos y después de averiguar con precisión la fecha en que había aparecido la estrella, los envió a Belén, diciéndoles: «Vayan e infórmense cuidadosamente acerca del niño, y cuando lo hayan encontrado, avísenme para que yo también vaya a rendirle homenaje» Después de oír al rey, ellos partieron. La estrella que habían visto en Oriente los precedía, hasta que se detuvo en el lugar donde estaba el niño. Cuando vieron la estrella se llenaron de alegría, y al entrar en la casa, encontraron al niño con María, su madre, y postrándose le rindieron homenaje. Luego, abriendo sus cofres le ofrecieron dones: oro, incienso y mirra. Y como recibieron en sueños la advertencia de no regresar al palacio de Herodes, volvieron a su tierra por otro camino.Palabra del Señor

1Juan 3, 11-20 - 5 de enero - Feria de Navidad
05/1/2026 | 7 min
+ Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 3, 11-20 Hijos míos: La noticia que oyeron desde el principio es esta: que nos amemos los unos a los otros. No hagamos como Caín, que era del Maligno y mató a su hermano. ¿Y por qué lo mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano, en cambio, eran justas. No se extrañen, hermanos, si el mundo los aborrece. Nosotros sabemos que hemos pasado de la muerte a la Vida, porque amamos a nuestros hermanos. El que no ama permanece en la muerte. El que odia a su hermano es un homicida, y ustedes saben que ningún homicida posee la Vida eterna. En esto hemos conocido el amor: en que Él entregó su vida por nosotros. Por eso, también nosotros debemos dar la vida por nuestros hermanos. Si alguien vive en la abundancia, y viendo a su hermano en la necesidad, le cierra su corazón, ¿cómo permanecerá en él el amor de Dios? Hijitos míos, no amemos solamente con la lengua y de palabra, sino con obras y de verdad. En esto conoceremos que somos de la verdad, y estaremos tranquilos delante de Dios aunque nuestra conciencia nos reproche algo, porque Dios es más grande que nuestra conciencia y conoce todas las cosas.Palabra de Dios.



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