En este episodio hablamos de algo que todos sentimos después de una tirada larga o un bloque duro... pero que pocos entienden bien: la inflamación.
Explicamos por qué la inflamación no es el enemigo, sino el primer paso necesario para que el cuerpo se repare y se haga más fuerte. Analizamos qué ocurre en tus músculos, tendones y huesos después de entrenar en montaña, y cuándo ese proceso deja de ser adaptativo para convertirse en un problema crónico que frena tu rendimiento.
Aprenderás qué papel juegan el sueño, la nutrición, la gestión de carga y el estrés en la recuperación inteligente, y en qué contextos puede tener sentido utilizar suplementos como omega-3, vitamina D, curcumina o antioxidantes. Porque no se trata de apagar la inflamación... sino de saber modularla para poder entrenar año tras año sin romperte.