PodcastsCristianismoReflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

Misioneros Digitales Católicos
Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano
Último episodio

2420 episodios

  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Mateo 10, 24-33

    11/07/2026 | 3 min
    El discípulo no es más que el maestro

    1) Dueño: Si cualquier pequeño problema te amarga el día, el problema no es el mundo, sino más bien tu forma de gestionarlo. Las personas maduras no reaccionan a pequeños contratiempos: que si te traen mal tu pedido de comida o se retrasa el vuelo o hay una fila larga. Si hay algo que voy aprendiendo estos últimos años por lo menos es que, cuando uno vive en “modo supervivencia”, tu margen de tolerancia se reduce. Uno aprende que el problema es pequeño, pero no grave, pero las reacciones hay veces que se hacen gigantes. Las emociones son como el dinero, me decía un amigo mío: “Si las gastas todas, acabas en bancarrota”. Las personas emocionalmente abundantes no luchan todas las batallas, sino que eligen dónde pondrán toda su energía. Hay una regla que sigo y me ayuda mucho: “Si está en tu poder solucionarlo hazlo, si no depende de ti… déjalo ir”. La verdadera riqueza de la salud mental es dejar pasar las pequeñas cosas sin que te alteren.

    2) Alto: La vergüenza y el ego siempre te van a llevar a fingir. El estar ocupado hoy parece que te hace decir que sos una persona importante. Es algo que pasa incluso también dentro del catolicismo y esto es un gran error que creo que nos pasa a todos, pero especialmente podemos alimentar curas y hasta obispos, porque tenemos cristianos que están todo el día haciendo actividades parroquiales o de movimiento, casi entrando a un fanatismo, más que a un activismo; que es como rendir cuentas todo el tiempo y, en lugar de rendir cuentas a Jesús, se terminan alejando, porque sienten que la institución, en lugar de enviarlos a Jesús, los asfixia. Mucha gente que estaba súper involucrada con la fe se alejó, no por falta de testimonio o por las circunstancias de la vida, sino por el hartazgo, por el cansancio de un activismo sin espacio a lo espiritual y al silencio, en donde verdaderamente uno ahí encuentra a Jesús.

    3) Repítanlo: El hacer las cosas “a mi manera”, sin escuchar lo que Dios propone, te puede hacer más dura la vida y llevarte a dar vueltas en cosas que no son de Dios, pero por las cuales luego le echamos la culpa a Dios. Hay cosas que son producto de nuestro capricho, de nuestra dureza en el vivir. Hoy pedí a Jesús que te de la capacidad de ver por dónde ir y no ir por donde el capricho de uno te hace sumergir, en vez de vivir. Algo bueno está por venir.
  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Mateo 10, 16-23

    10/07/2026 | 3 min
    Ovejas en medio de lobos

    1) Astutos: “Si alguien se afana por alguna preocupación de la vida, dese una vuelta por el cementerio” así decía algún amigo cura por ahí. Es el mejor paseo que ubica a los patitos de la cabeza. Porque cuando uno ve la lápida y gente rica, gente pobre, gente reconocida y gente que nadie sabe, uno ahí ve que la vida es un guión entre dos fechas. Ahí es donde uno dice “¿De verdad me preocupo por esta tontera?” Ahí te das cuenta que no tenés que preocuparte por el rayón que tiene tu vehículo o por qué no tenés el último TV plasma. Esto nos permite no solo soportar el viaje de nuestra vida, sino también disfrutarlo. Acordate que nuestro dolor tiene un propósito y un sentido, Dios nos regala este alerta de spoiler.

    2) Azotarán: Cuando una mamá toma de rehén a su hijo y no lo deja madurar y el hijo, cada vez que quiere hacer algo, tiene que remitirse a su mamá o a su papá, y ya tiene 30 o 40 años y lo tiene como rehén mental o emocional, no es sano. Ese hombre o esa mujer nunca tendrán individualidad o personalidad. Por eso su apego no será normal, no va a ser saludable, sería que tiene que “amar a su secuestradora o secuestrador” un estilo al síndrome de Estocolmo. No hay nada más “azotante” que tener prisionero o rehén emocional a mi esposo, a mi esposa o a mis hijos y no dejarlos salir, controlar por el celular donde están y viendo hasta último horario el estado de conexión que tienen. Eso no es saludable. Dios nos separó de sí mismo para que individualmente lo eligiéramos. El objetivo de Dios es nuestro carácter, no nuestra inocencia, porque la inocencia significa que todavía no hicimos nada malo, pero el carácter es que yo decido y que yo ya sé lo que debo y lo que no debo hacer. Los bebés son inocentes y los santos tienen carácter, por eso los adultos de carácter sólido y maduro pueden generar una relación sana tanto con Dios como con los demás.

    3) Persigan: Hay veces que nos permitimos cualquier licencia de murmuración y comentarios disfrazados de “celo santo” o “de corrección fraterna”, porque se nos da la regalada gana, a fin de convertir a la gente en “los otros”, “en los demás”, “en los del otro lado”, “en la secta” o hasta incluso “en los cismáticos”. Creo que en estos 14 años de cura estoy aprendido a llorar con los que piensan distinto y a ofrecer menos consejos si no me lo piden, porque no me toca convencer a los demás que están equivocados y que yo soy el que está en lo correcto. No por ser el cura del pueblo siempre tengo la razón de todo. Yo no soy el Espíritu Santo y no tengo la última palabra. A veces somos tan soberbios que creemos que “Yo voy a cambiar tu vida” o “A mí me toca convertirlo”. En eso hasta somos groseros de decir “Yo tengo que salvar su alma”. Nosotros estamos invitados a amar y mostrar la misericordia de Dios en nosotros, y desde nosotros a los demás. Lo demás lo obra Dios en su Espíritu. Algo bueno está por venir.
  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Mateo 10, 7-15

    09/07/2026 | 3 min
    Proclamen

    1) Curen: Los cristianos creemos que el estrés, la ansiedad o la depresión son problemas que se arreglan con una oración rápida o con una visita al Santísimo. Hay un respetado psiquiatra católico que dijo “Nuestro mayor problema es que pusimos a las enfermedades mentales en las categorías de las luchas espirituales”. Uno no tendría que poner una enfermedad del corazón en la categorías de las luchas espirituales. Siempre ocultamos la depresión o la ansiedad. Es como que nos da vergüenza. Pero es importante dejarse ayudar y poder ver el todo de nuestro caminar hacia Dios, comprendiendo que hay cosas que sí debo orar, pero también dejarme ayudar.

    2) Muertos: Hace 1600 años un hombre brillante escribió “Nos hiciste, Señor, para ti y nuestros corazones no descansan hasta llegar a ti”. Su nombre era Agustín y era de Hipona. Su historia es la nuestra ya que Agustín buscó su identidad exactamente donde la cultura nos enseña a buscarla: en el placer, en los logros y en los deseos. Agustín llegó a ser el mejor orador del imperio romano, tenía los puestos más altos de su época, dinero y mujeres, pero, con todo eso, seguía vacío. Escribió “aminaba en tinieblas y te buscaba fuera de mi”. Sentir algo con intensidad no significa que eso te define. Ningún deseo por profundo que sea tiene la autoridad de decirte quién eres en la última instancia. Esa autoridad le pertenece a quien te creó. Tu identidad no se creó ni cuando naciste, ni cuando triunfaste, ni cuando fallaste, sino cuando Dios te pensó. Agustín soltó el yo que había construido con tanto esfuerzo durante 30 años y, al soltarlo, se encontró con el auténtico Agustín y no al que se había inventado. Por lo tanto, la identidad que andas buscando no está en tus logros ni en tus deseos, ni en las etiquetas que el mundo te pone, está en quien te hizo.

    3) Gratuitamente: En el ajedrez no se habla nunca. Jamás un jugador anticipa la próxima jugada porque el otro le puede ganar. Ambos están en silencio y en el único momento que se habla es para decir “jaque mate”. En mi caso aprendí con mucho dolor que hay que comprar en silencio, ahorrar en silencio y, eso sí, después inaugurar públicamente con toda la fiesta que quieras. Por eso, aprende a solo hablar en tu jaque mate. No cuentes tus sueños, no cuentes tus proyectos, porque cuando cuentas lo que vas a hacer van a odiar tu túnica de colores, como le pasó a José del Antiguo Testamento. Te van a vender, te van a hacer esclavo, te van a tirar. Creo que la mayoría de los dolores que yo he pasado en estos años fue por contar lo que iba a hacer, porque cuando uno cuenta lo que se le puede venir, se le vienen las envidias, Porque uno cree que todos se van a alegrar con nosotros y no, no todos ríen con los que ríen. Me animo a decirte que la gente está más dispuesta a llorar con los que lloran que a reír con los que ríen. Cuida tu corazón, cuida tu interior y cuida tu silencio. Algo bueno está por venir.
  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Mateo 10, 1-7

    08/07/2026 | 3 min
    Convocó a sus discípulos

    1) El poder: El enemigo natural del amor no es el odio, sino el miedo. Uno ama porque ha decidido ser de esa manera y no espera que los demás se lo devuelvan. Una vez leí algo que me llamó la atención “El árbol no se plantea cuándo da oxígeno, si el que está abajo se lo merece o no y mucho menos se plantea cuando alguien busca su sombra para descansar y evitar el sol. El árbol es así”. Cuando Dios nos da el poder de amar y ser amor, entonces el miedo desaparece. Es ahí cuando el amor tiene un poder transformador, porque no hay nadie que pueda resistir esa forma de amar. Eso lo entendieron muy bien los santos.

    2) Curar: Nuestro pasado no tiene por qué predecir nuestro futuro, porque si una persona quiere cambiar cómo va a vivir, la forma de vivir, lo puede hacer. Pero necesita algunos ingredientes: un verdadero entusiasmo, también una motivación que le genere compromiso, una estrategia que sea razonable y una práctica constante, para que al final no haya nada para creer, porque ya uno mismo lo verifica.

    3) Vayan: Dicen que estaba Luis haciendo punterías tirando piedras, pero el problema es que una piedra que tiró le pegó al pato de la abuela y lo mató. Al ver esto lo escondió. Su hermana lo vio todo. La hermana lo empezó a hostigar, chantajear y le hizo que lavara los platos todos los días, si no, le contaba a la abuela, que tendiera la cama, en fin. Un día Luis ya no dio más y fue a enfrentar a la abuela. Prefería eso a que su hermana se siguiera aprovechando de todo esto. La abuela lo escuchó y le dijo “Luis, yo ya sabía todo, si yo misma te vi, pero estaba esperando que vengas a decírmelo y ver hasta dónde aguantabas lo que te hacía tu hermana”. La abuela lo había perdonado, pero Luis pensaba él que era culpable, porque prestó atención más a la palabra de la acusadora. A vos como a mí nos acusan a diario: nos acusan de mentir, de inmoralidad, de codicia, de ira, de arrogancia y, en cada momento, el acusador presenta cargo contra nosotros. Hasta gente de dentro de la iglesia, en tu trabajo, donde sea, anota cada error que cometemos, cada desliz y estos “fiscales espirituales o de tu trabajo, de tu zona” actúan de oficio y no tienen otro objetivo que llevarnos a juicio y presentarnos con acusaciones y hasta me animo a decirte que trabajan 24 horas. Pero Jesús murió para que nadie pueda acusarnos, por eso, no dejes que te extorsionen y mucho menos que manipulen tu conciencia. Cuando alguien te diga esto, recordá el pato. Nunca más te tienes que dejar extorsionar. Sé libre en la presencia de Dios. Algo bueno está por venir.
  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Mateo 9, 32-38

    07/07/2026 | 4 min
    Un mudo

    1) Demonio: Todos podemos entender las causas del estrés y el infierno que uno puede llevar en su interior. Hay emociones y sentimientos que son lógicos por lo que me pasa. En la cabeza creemos que mi problema viene de afuera y hasta algunos creen que hay gente que te quiere complicar la vida, pero sin embargo, uno empieza a reconocer que el origen de ese infierno que llevas viene de adentro. Cuando entiendes esto te das cuenta de lo que decía don Ortega y Gasset “Yo soy yo y mis circunstancias”. Sí, porque mis circunstancias cuentan, pero también estoy yo. Entonces, ante este planteo, te propongo que veas qué vas a hacer para estar equilibrado y qué vas a hacer para estar bien. Aquí está el trabajo de ir tomando responsabilidad para no caer en un victimismo de tu vida. A mí me ha ayudado mucho salir de la queja y entrar en el concepto de responsabilidad, pero no desde la culpabilidad, sino como capacidad de respuesta. Acordate que libre no es quien reacciona, sino que libre es quien responde. Recuerda que la reacción es una acción sin pensar, mientras que la respuesta es una acción producto de tu decisión. Esto, si lo tienes en claro, ayuda a evitar que vivas en un infierno. La gran conquista del ser humano es la libertad interior.

    2) Admirada: Hay una diferencia entre el discernimiento y el vivir juzgando. La clave es hacer amplio uso del primero y poco uso del segundo. Sería mucho discernimiento y poco “juzga miento”. Pero, a menudo, cuando encontramos a alguien que piensa diferente a nosotros de inmediato uno levanta barreras y eso es muy del ser humano. Todo lo hacemos menos Jesús, porque uno trata de protegerse de gente que es diferente o que no piensa igual a mí pero la pregunta que me hice es “¿A qué le tengo tanto miedo?”. Porque me di cuenta que siempre buscaba rodearme con gente que esté en la misma línea conmigo por una gran falta de seguridad personal y me di cuenta que hasta le tenía miedo al debate o a que alguien me discuta o me diga “No comparto lo que me dices”. Pero el objetivo de Dios es el mismo, que amemos a las personas que están cerca de nosotros y que amemos a quienes mantenemos distanciados.

    3) Fatigados: Creo que hay veces que queremos hacer de Jesús alguien que no es, y hasta queremos hacer del evangelio algo que no es. Porque el evangelio es tolerar, amar, tratar de entender al otro y hasta diría “El evangelio es ayudarme a entender qué se siente ser tú”. Porque antes de condenar y excluir creo que debemos entender qué se siente ser el otro. Hay veces que primero etiquetamos y condenamos en vez de mirar y ver qué se siente por lo que ha pasado. Algo que aprendí este tiempo es que escuchar sana heridas. Algo bueno está por venir.
Más podcasts de Cristianismo
Acerca de Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano
La Meditación Diaria es preparada día a día por el Pbro. Luis A. Zazano, quien nos anima con sus meditaciones y amenos audios a adentrarnos más en el Evangelio, conocer más de la vida de nuestro señor Jesús y encontrar la paz interior. Para más info visite: https://misionerosdigitales.com
Sitio web del podcast

Escucha Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano, RebeldesPodcast y muchos más podcasts de todo el mundo con la aplicación de radio.net

Descarga la app gratuita: radio.net

  • Añadir radios y podcasts a favoritos
  • Transmisión por Wi-Fi y Bluetooth
  • Carplay & Android Auto compatible
  • Muchas otras funciones de la app
Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano: Podcasts del grupo