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Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

Misioneros Digitales Católicos
Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano
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  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Mateo 13, 36-43: Regreso a la casa

    28/07/2026 | 3 min
    1) Semilla: Roberto Fontanarossa, el fallecido humorista gráfico argentino, dijo que, cuando llegó a la cima del Everest, miró hacia arriba y el cielo estaba tan lejos como siempre. Esto nos deja la enseñanza de que uno cree que cuando llega a la cima ya parece que no falta nada, pero el cielo sigue estando lejos. La vida tiene una manera muy honesta de enseñarnos las cosas. Nadie gana siempre, nadie lo tiene todo, porque todo no se puede en la vida. El dolor también es parte de quien ama una ilusión, pero la buena semilla de tu vida es comprender que un fracaso o una derrota no tienen que opacar todo lo lindo de tu vida y tus logros. No podés vivir buscando siempre llegar a la cima, porque podés olvidarte del privilegio de recorrer el camino. Acordate que la felicidad no consiste en ganar siempre. Tal vez, consiste en agradecer que alguna vez te tocó tocar el cielo con las manos, aunque después quede tan lejos como siempre.

    2) Mundo: Capaz que una de las cosas que más necesitamos escuchar es aprender a distinguir lo útil de lo valioso. Un inflador es útil, pero un abrazo es valioso. Casi siempre lo útil es más caro que lo valioso e incluso lo valioso rara vez cuesta dinero; y esto ocurre porque el dinero es útil, pero no valioso. Lo valioso genera mucha más felicidad a largo plazo que lo útil, pero el ser humano valora más lo útil que lo valioso y los mejores momentos de la vida no cuestan dinero. Cuando una persona está en los últimos momentos antes morir no piensa en lo útil que tuvo, sino más bien en los momentos valiosos. Nadie cuando se está muriendo está pensando en su zapato de gamuza, lo útil es utilitario, pero no nos va a hacer feliz. La vida es lo mejor que tenemos y la hacemos pasar sin pena y sin gloria permitiendo que la rutina y los días grises nos hagan olvidar lo que realmente importa. El dinero trae comodidades y calamidades. Hay familias que se dividen por dinero y personas que hasta se matan por dinero. Con la plata alimentamos el dinero, pero con los valores alimentamos el alma.

    3) El mal: Hay una frase que se le suele decir a quien asiste por primera vez a Alcohólicos Anónimos: “Si realmente quieres que Dios te ayude, vas a tener que renunciar a la idea del Dios que crees conocer”. No sé si habrás visto la película “El show de Truman”, en donde todo el entorno es un show de televisión y todos los que lo rodean son actores. Él nunca sabe que, desde niño hasta que descubre que es el protagonista de un reality, todo su mundo es un gigantesco set. Todo está grabado por miles de cámaras ocultas, y visto por millones de personas. Enfrenta su vida y trata de salir de allí enfrentando sus miedos, pero el director trata de retenerlo. Truman, cuando ve que sus propios temores lo tienen atrapado, toma valor para enfrentarlos y se convierte en una persona real. Esta película me identificó, porque siento que yo también vivía y quería vivir en una burbuja protegida, en vez de tener el valor de enfrentarme a la realidad. Creía que por ser creyente nunca me iba a enfermar, nunca iba a experimentar la traición y que todo estaba bajo el control absoluto de de Dios. Yo también viví un Truman show a partir de conocer a Dios y su Iglesia. Esto me llevó a renunciar a la idea del Dios que creía conocer a través de la religión heredada, llevándome a ver que la vida es más que lo heredado y que no quita lo espiritual. Algo bueno está por venir.
  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Mateo 13, 31-35: Un grano

    27/07/2026 | 3 min
    1) Se parece: Somos muy propensos a prejuzgar. Incluso, a ver al próspero por encima del indigente, pero el tema es ¿quién nos da derecho a señalar a otros como leprosos?. No es bueno hablar de nadie. Y, si un hombre se equivoca, es necesario saber que nosotros también nos podemos equivocar. Porque que alguien me caiga mal a mí no significa que también le cae mal a Dios. No funciona así. Las etiquetas nos eximen de amar. El encasillamiento en nosotros nos hace lavarnos las manos. Parece que, si no tiene mi doctrina o no forma parte del grupo al que pertenezco, no va. Clasificar a los demás es siempre separación y estrategia de fuga, para evitar involucrarnos, pero vemos cómo Jesús amaba a los leprosos y tenemos que trabajar en eso, en mirar a Jesús, quien nos muestra que hasta hacer algo pequeño por alguien te puede cambiar la vida.

    2) Arbusto: Lo que te define cualquier cosa en la vida es el “propósito”. La meta o el propósito es lo que te alínea las decisiones. La vez pasada me tocó enfrentar la situación de construir nuevas aulas de catequesis para los niños. Eso me llevó a resolver algunas situaciones económicas difíciles, pero, para resolver el problema era necesario volver al propósito: “que los niños tengan ganas de venir a la parroquia”. Ese era el próposito y el objetivo. Por lo tanto, ante ese propósito pude resolver cómo decidir y manejar la situación de cómo hacer el aula de catequesis. Porque dije: “¿El chico va a querer venir a la catequesis si su aula no tiene puerta o una buena luz o los pisos rotos?”. La meta nos determina todo para abajo. Entonces, hay muchas discusiones que se acaban cuando fijas bien los objetivos y las metas, porque los “arbustos” te pueden complicar la mirada al objetivo de tu vida.

    3) Muchedumbre: La gente habitualmente no quiere oír la verdad. Cuando me piden consejo trato de ser sutil, porque sé que a muchos les cae un poco mal lo que uno les dice en cuanto a la verdad. Es más, creo que muchos te buscan para que les des la razón a lo que ya piensan. Siempre se enseña que quien aconseja debe escuchar y también se llega a decir: “Háblame de vos, no de él o ella”. Pero el que te busca se siente víctima y busca cómo envenenar muchas veces al otro. Por eso es importante que el aporte que hagas en la vida del otro sea mostrarle la verdad y que, desde la libertad en la verdad, dé fruto a los demás. Algo bueno está por venir.
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    Mt 13,44-52: La perla

    26/07/2026 | 3 min
    1) Tesoro: Hay veces que me pongo a pensar que, en vez de tratar de arreglarnos a nosotros mismos,
    nos tendríamos que presentar ante Dios como somos y como estamos. Mostrarnos rotos e imperfectos. Eso alivia, porque cuando traté durante años de mostrarme como un sacerdote perfecto, me fue muy mal. Es mostrarnos ante Dios como somos, para ser usados como Él quiere. Capaz que el dolor que le pides que te saque sea el dolor que te manda Dios para tener un tesoro mayor. Conocí personas devotas de Dios con problemas económicos. Hemos rezado, los hemos acompañado, pero el día que se les solucionó la situación económica,
    no volvieron más. Por eso las circunstancias nos hacen ver los tesoros de las personas. Puede que las cargas que llevamos sean los elementos que nos unen con el Dios de la vida. Cuando hago la lista de todas mis capacidades estoy más en el debe que en el haber, pero esas cosas hacen que lo busques a Dios y que recuerdes dónde está el tesoro de tu vida, porque es ponerte ante Dios.

    2) Reino: Sigue con fe, porque la fe no es un acto del entendimiento sino que es un acto de la voluntad, y eliges creer. Por eso, es dar un paso adelante, porque la fe te ayuda a recordar que se puede; y si te caes, y no te logras levantar, convertilo en un bache y no en una tumba. La otra vez leía que un tigre de bengala tiene que hacer diez intentos para cazar un ciervo, por lo que falla nueve para lograr su cometido. Por tanto, si los tigres actuaran como los seres humanos, no existirían. Habrían desaparecido. No dejes que las excusas y las justificaciones te lleven a mirar siempre lo que te falta. Cuando tienes en claro por dónde va tu vida y quién es el que la guía, todo lo demás se acomoda.

    3) Canasta: Jesús siempre nos protege y hace lo mismo que hizo con la mujer adúltera. Nos protege de las piedras. Incluso nos protege de las tormentas, como hizo con los discípulos. Capaz que hoy te protege ese amigo que no lo es o de esa situación o relación que no te conviene. Así que, cuando alguien te corta, no insistas, porque puede ser que sea una ayuda de Dios. Dios te presenta oportunidades todos los días y capaz que vos o yo podemos ayudar a gente golpeada por la vida y por los legalistas de la iglesia, de la religión que han alejado gente de Dios, porque “los seguidores de Dios” los hicimos sentir muertos. Hay veces que, en lugar de pedir explicaciones, debemos cubrir y sanar al herido de la vida. No me importa lo que hayas hecho con tu vida, me importa tu vida, para que la lleves a Dios. Algo bueno está por venir.
  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Mt 20, 20-28: Santiago el Mayor

    25/07/2026 | 4 min
    1) La madre: Hay gente que quiere tenerlo todo sin esfuerzo y eso es casi imposible, porque no es suerte. La suerte no se levanta temprano, la suerte no da el máximo en lo que hace, la suerte no se desvela ni lucha contra su ansiedad, la suerte no aguanta malos comentarios que hace la gente. La clave es trabajar al máximo para obtener lo que realmente quieres para tu vida. Pero la suerte no busca las oportunidades, la suerte no pierde el sueño por estar dándole vueltas a las cosas. No es suerte, sino que son las ganas de salir adelante.

    2) Sienten: Recuerda que la Iglesia perfecta no existe, porque tanto el cura como los fieles son gente como vos. Los curas no son curas porque son más santos que vos, sino porque hay un llamado divino que es por pura gracia de Dios, porque a Dios se le dio la regalada gana y no por esfuerzos logrados por la persona para llegar a ser cura. El cura lucha con las mismas situaciones que lucha cualquier persona y hasta con cosas peores, porque al que mucho da, mucho se le exige. Los apóstoles no están en un nivel superior porque que fueron elegidos como si fueran de una casta, también son limitados. El punto es aquí que no podemos exigir perfección, porque tampoco la podemos ofrecer. Sí, no podemos exigir lo que no podemos ofrecer. Me canso de decirle a mis feligreses. Dios nos eligió sabiendo lo que éramos y tenemos que ser testigos del amor de Dios, nada más que eso. Por eso, cuando vengas a un templo y veas personas que buscan poder y quieren tener el micrófono de la iglesia siempre, recuerda que estás en un hospital espiritual. Cuando veas que el cura es avaro, lujurioso, lo que quieras llamarle, recuerda que estás en el hospital espiritual. Cuando veas al monaguillo, que se lleva hasta el recreo a rendir, recuerda que estás en el hospital espiritual. Somos una comunidad de pecadores perdonados, pero que buscan cambiar.

    3) Destinado: Cuando era más joven estaba casi convencido de que la vida era una competencia, que, si al otro le iba bien, de alguna manera, a mi me iba un poco peor. Y eso empezaba a verlo en todos lados: gente que se copiaba, gente que criticaba o gente que escondía información para sacar ventaja. Es que la gente ve el éxito como una torta chiquita o un pastel pequeño en el que, cuando uno saca mayor tajada, queda menos para mi. Ahora que estoy más grande y más viejo comprendí que la vida no pasa por ahí, empecé a conocer gente importante que no era desconfiada, sino que eran las más generosas. Por eso me animo a decirte que “Los que viven peleando por migajas creen que están sentados alrededor de una torta”, mientras que, los que piensan en abundancia, entienden que están sentados alrededor de una mesa y en una mesa siempre hay lugar para agregar una silla más. Algo que me ayuda a entender esto es ver a las personas, cómo reaccionan cuando se enteran que al otro le va bien. Porque quien se alegra de tus logros quiere verte crecer, mientras que, a los que viven compitiendo con vos, no les gusta nada que se les achique la porción de pastel. Algo bueno está por venir.
  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Mt 13, 18-23: El sembrador

    24/07/2026 | 3 min
    1) Arrebata: No somos vulnerables por accidente, sino por diseño, porque el Señor nos diseñó así. La pregunta sería ¿cuál es hoy tu estigma? Lo que te arrebata la paz: ¿divorcio, fracaso, que dejaste el sacerdocio, una discapacidad, tu educación? Eso te lleva a querer solo afectos y capaz que no lo conseguís. Tal vez te arrebata una adicción o una situación en la cárcel; un historial de abuso, ya sea dándolo o recibiéndolo; un historial de cobardía. También puede aparecer el ataque de soledad o de ansiedad o una pérdida que no puedes procesar. Capaz que esas cicatrices sean el punto para que la gracia de Dios fluya en vos y te llene de Él y eso también nos hace humildes, nos ayuda a recordar que somos débiles y tenemos límites.

    2) Borde: Vos y yo somos unos sobrevivientes. No dudo que pasaste mil y unas y, sin embargo, seguís aquí, escuchando los audios, buscando tu oración, tratando de hablar con Dios. Así que superviviendo y sobreviviendo, viviendo, tenés que seguir porque vas a seguir adelante a pesar de sentir que estás muchas veces al borde del camino. Mantenete por vos y por el futuro que te espera y que sabe que capaz que hoy la estás pasando mal, pero sabe que la estás luchando y que el día de mañana va a agradecer que te sostuviste y que fuiste capaz de pedir ayuda y de abrirte a otras personas y salir adelante. Así que a no aflojar porque Dios está.

    3) Espinas: Saber vivir en abundancia es seguir dependiendo de Dios como cuando no teníamos. Es seguir confiando en Él, como cuando no teníamos billetes en la billetera; es seguir buscándolo aunque ya no tenga la necesidad de buscarlo de manera desesperada como antes, como para poder buscar pagar el alquiler. Madurar en la fe es servir a Dios independientemente de cómo me va en la vida. El hilo más delgado y la espina de toda vida es perder la relación con Dios y la Iglesia. Por eso, tener recursos nos facilita tener relación con Dios muchas veces, pero somos propensos a buscar ídolos de seguridad: dinero, placer, objetos, etc. Acordate que un barco no se hunde por el agua de su alrededor, sino por el agua que entra adentro. Así que no dejes que las espinas que están a tu alrededor entren dentro de ti y te hundan. Ignora las críticas de los demás y haz lo que sabes que tienes que hacer. Algo bueno está por venir.
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Acerca de Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano
La Meditación Diaria es preparada día a día por el Pbro. Luis A. Zazano, quien nos anima con sus meditaciones y amenos audios a adentrarnos más en el Evangelio, conocer más de la vida de nuestro señor Jesús y encontrar la paz interior. Para más info visite: https://misionerosdigitales.com
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