

Marcos 6, 45-52
09/1/2026 | 2 min
Subir a la barca 1) Retiro: Hay veces que tenemos que tomar distancia de situaciones para poder ver mejor, pero también es necesario tomar distancia para poder hablar con Dios de lo que nos pasa. Incluso el retirarse implica soltar personas o situaciones. Cuando soltamos personas no es porque no nos interesen, sino porque nosotros no les interesamos a ellos. Sé que es duro y es fuerte. Entonces tómate ese tiempo para distanciarte y meditar en tu corazón. 2) Barca: Hay una frase que dice “No te ahogas por caer en el agua, sino por permanecer en ella”. Por tanto, rema tu vida y deja de generarte ahogos que no son necesarios, trabaja tu mente y tu corazón para que puedas mirar tu objetivo y tu mirada de vida. Aprende a conocer tu interior para poder dar un cambio a tu exterior. Porque lo que logras trabajando en tu interior puede fortalecer tu corazón a lo largo de tu vida y sobre todo, para lo que enfrentarás en tu exterior. 3) Gritar: No dejes de buscar a Jesús en tu vida y en esta vida recordá que Jesús está aunque no lo veas y hasta incluso aunque no lo sientas. Porque en esta vida estamos llamados a buscar a Dios más que a sentirlo. Estamos llamados a conocerlo más que gustarlo. Porque en la vida vamos comprendiendo que la interioridad con Dios te lleva a encontrarlo. Algo bueno está por venir.

Marcos 6, 34-44
08/1/2026 | 1 min
Desembarcar 1) Compadeció: Creo que pasé muchos años de mi vida buscando tener la razón, pero ahora, pasados mis cuarenta, entendí que tener paz es mucho más importante que ganar cualquier discusión. Porque me di cuenta de que pasé perdiendo el tiempo tratando de dar a entender al mundo que estoy en lo correcto. Caí en peleas, explicaciones interminables y discusiones para dar a conocer mi postura y que gane mi postura, algunas veces sí, algunas veces no; pero te das cuenta con el tiempo que no sirve. 2) Rato: También entendí que la gente no escucha para entender sino para responder. Ahí entendí que para tener paz no se necesita ganar discusiones o debates, porque la gente que vive en conflicto siempre busca guerra, por tanto, no creas que una persona conflictiva con vos cambiará. 3) Calma: Cuando uno va madurando en la vida se va dando cuenta que lo que se debe elegir es calma, aunque se tenga que perder un poco de dinero o de discusión. A veces ceder no es perder, sino más bien es protegerte, porque la victoria de toda relación es tu tranquilidad y no tu ego. Confía en Dios y busca tu paz en Dios. Algo bueno está por venir.

Mateo 4, 12-17. 23-25
07/1/2026 | 2 min
Conviértanse 1) Galilea: Este tiempo es para darte cuenta de que tenés que salir a tu Galilea, a tu lugar en el mundo, para hacer tu vida desde lo que sos. Te entiendo que lo que te pasó es injusto y también entiendo que está claro que no es tuya toda la culpa, pero deja de tratar de entender por qué pasó o quejándote todo el tiempo de lo que sucedió. Mira para adelante y procesa lo vivido. Busca lo nuevo y lo que sigue para tu vivir. Date ese espacio para que lo nuevo aparezca y soltá ya lo viejo, porque si seguís sacando en cara lo sucedido hace años o si seguís diciendo de quién fue la culpa de lo que pasó o por qué estás así, vas a terminar avinagrando tu vida y avinagrándote de por vida. 2) Anunciar: Es importante que te des cuenta de que sos valioso o valiosa. Deja de andar buscando gente que te valore o te quiera. Deja de estar buscando que alguien te tenga presente en su vida. Deja de decir que nadie te quiere. Si vos no aprendes a anunciarte que te valoras por lo que sos, nadie lo hará. Hoy anúnciate que sos una persona importante, porque tienes dignidad, porque sos hijo o hija de Dios. Deja de andar reclamando todo el tiempo cariño o que te tengan presente. Viví por vos y desde allí date a los demás. 3) Fama: La gente siempre te seguirá y te valorará en tus éxitos, pero no en tus fracasos. Por lo tanto, la fama es producto de tu hacer, pero no de tu ser. Entonces, que la gente te siga por lo que descubre de vos, está perfecto, pero no seas vos quien vaya detrás de la gente, porque vas a terminar haciendo lo que ellos quieren y es allí a donde viene un gran fracaso, al olvidarte de vos. Algo bueno está por venir.

Mateo 2, 1-12: Epifanía
06/1/2026 | 2 min
1) Herodes: Cuando uno busca el poder para marcar la vida de alguien termina siendo una persona enviciada y, por sobre todo, hiriente, porque cree que logrará todo con el poder, con el dinero o simplemente imponiendo. Es que en estos tiempos sigue habiendo Herodes que creen que pueden comprar cariño o creen que imponiéndose lo logran todo. Y no. Hasta me animo a decirte que todos tenemos un cierto capricho por algo o por alguien, que nos lleva a querer imponernos. 2) Desconcertado: La vida no es una lógica, al contrario, esta vida es ilógica porque suceden cosas que no pensamos, porque no hay nada peor que creer tenerlo todo planificado y bajo control. La vida se nos pasa volando y nos cambia todo en segundos. Por eso, aprende a planificar en tu vida, pero no encierres tu vida en una planificación, porque cuando te cierras en una planificación podés caer en un estructuralismo, y cuando la estructura come tu vida, tu vida misma pierde sabor. 3) Reyes: Algo que vi cuando hace muchos años fui a pescar es que los pescadores cuando no pueden ir a pescar (por tormenta o porque el agua no lo permite) se quedan limpiando las redes. Por tanto, los mejores o las personas valientes no esperan a que se calme el mar para ir a trabajar. Mientras el mar está imposible de navegar se ponen a arreglar las redes o afilan sus herramientas y se preparan para el momento en que pase la tormenta. Porque incluso en la quietud hay progreso y sin excusas, porque siempre hay un buen momento para aprender y desarrollar nuevas habilidades. Hoy en los Reyes vemos eso, nunca se detuvieron y siempre encontraron situaciones. Por eso, no te quedes quieto esperando, más bien actúa y muévete por tu vida, porque siempre habrá una oportunidad. Algo bueno está por venir.

Juan 1, 43-51
05/1/2026 | 2 min
Algo bueno 1) Encontrado: Esta vida es una búsqueda, es buscar tu paz y es ello lo que te lleva a la felicidad, porque es difícil que una cosa que te haga feliz te quite paz y una cosa que no da paz es muy difícil que te haga feliz. Por eso, es erróneo decir que estoy feliz si no tengo paz. Lo que te da paz te encamina a lo que te hace feliz, recordando siempre que lo que a uno le da paz es lo que obtiene después de pasar ciertas guerras internas. Pero también asumiendo que la felicidad es un estilo y una actitud de vida más que un sentimiento. 2) Acaso: Siempre tendremos el problema del prejuicio, porque todos tenemos un prejuicio contra algo o contra alguien. Es más fácil romper una bomba atómica que un prejuicio. Por eso, no dejes que los prejuicios te lleven a perder el descubrir grandes cosas en la vida de los otros. No te cierres a lo nuevo y a lo distinto, porque eso es lo que luego te termina enamorando en el vivir cotidiano. 3) Sígueme: Jesús vino a llamar a todos y quiere que todos salgan a su encuentro. Por eso no dejes de buscar lo que Dios te propone en esta vida y no dejes que se enfríe ese enamoramiento de lo que vos podés hacer en los demás y a los demás. Hay cosas que tienes que permitirte hacer y, por sobre todo, ayudar. Los tres ejes de tu vida cristiana deben pasar por: la oración, el sacramento (especialmente la confesión y la eucaristía) y el servicio. Si cuidas estas tres cosas vas a lograr mucho a tu alrededor. Algo bueno está por venir.



Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano