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Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

Misioneros Digitales Católicos
Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano
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  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Mateo 11, 25-30

    05/07/2026 | 3 min
    Agobiados

    1) Alabo: Hay muchas personas que en tu vida te pueden tener atrapado en tu pasado y tienes que estar dispuesto a soltar para avanzar hacia tu futuro. El pasado es algo más que lo que hemos hecho, que dónde hemos estado y hasta incluso quiénes somos. Cada día vas a tener que escoger, o vivir en el pasado (que es lo que conoces) o crear un futuro con el Señor. El gran peligro radica en el camino fácil, porque aferrarte a lo que conoces, aferrarte a lo que tienes y hacer del futuro una extensión del pasado te puede llevar a no alabar a Dios, sino a contrariarte en Dios. Es entregar todo lo que tenemos con la promesa de un futuro que no conocemos. He visto a mucha gente vivir en la gloria de sus éxitos pasados. Hay hasta curas que viven atrapados en el ‘86 o en el ’98 y dicen: “¿Te acordás lo que era la parroquia?”, pero ya estamos en el 2026. Es momento de avanzar a un futuro nuevo, pero hay una diferencia entre prender fuego al pasado y quemar puentes. Nunca subestimes al pastor de ovejas de hoy, porque mañana puede ser tu rey (David). Para ello hay que tener cuidado, porque puede que estés hablando demasiado y no escuchando lo suficiente.

    2) Dado: Alguien dijo una vez: “Si persigues dos conejos, ambos se te van a escapar”. Uno no puede perseguir dos conejos por la vida, por eso la gente más sabia y exitosa que conocí son aquellos quienes aprendieron a decir “no” a casi todo. Los que se permiten el no, sin importarle el qué dirán y quitándose de encima el “no quiero ofender a nadie”, son quienes alcanzan la efectividad en su asignación. Sin embargo, los que dicen sí a todo (y me pongo como ejemplo, porque es un gran error mío) son aquellos que se meten en problemas, asisten a reuniones que no querían asistir, pierden tiempo en cosas que no son necesarias. Por eso la clave de ver a Dios es saber tener capacidad de poner límites al tiempo que dedicas a cada cosa, porque un “No” para algo es un “Sí” para alguien.

    3) Vengan: Cuando se descubrió petróleo en Dubai, allá por el 60, su Emir dijo: “Mi abuelo montaba en camello, mi padre montaba en camello, yo conduzco un Mercedes, mi hijo un Land Rover, su hijo conducirá un Land Rover, pero el hijo de mi hijo volverá a montar un camello”. Obvio que le preguntaron por qué, y aquí viene lo interesante: “Los tiempos difíciles crean hombres fuertes, los hombres fuertes crean tiempos fáciles, los tiempos fáciles crean hombres débiles, los hombres débiles crean tiempos difíciles”. Algo bueno está por venir.
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    Mateo 9, 14-17

    04/07/2026 | 3 min
    Ayunan

    1) Respondió: El amor no es lo que uno espera conseguir, sino lo que uno da sin esperar. Una vez escuché una anécdota de una artista reconocida: cuenta la historia que estaba María ansiosa por ir al circo. Su papá la llevó y, mientras esperaban para sacar los boletos, entre la boletería y ellos había una familia. Estaba el papá, la mamá y 8 niños, los hijos. Mientras esperaban los niños hablaban con ilusión del circo y de lo que iban a ver: los payasos, los artistas. Se veía que eran de condición humilde. El papá pidió al boletero 10 boletos, 8 para niños y dos para grandes. Cuando el boletero le dijo el precio, el señor se desfiguró y se puso nervioso y también triste. En ese momento el papá de esta actriz, que estaba atrás, vio la situación, vio a los niños, a la pareja y en ese momento, con mucha picardía, hizo caer un billete de 50 dólares al piso. Se agachó y le dijo: “Señor, señor, se le cayó el billete. Tome, así paga.”. Al darle, el señor lo miró emocionado a los ojos y le dijo: “No sabe lo que significa lo que está haciendo para mí y mi familia”. Luego de ello pagó las entradas y entró con los niños. Mientras el hombre entraba, estaba llorando. El papá de la actriz con la actriz, María, no entraron al circo, pero fueron a la casa contentos, felices, cantando ambos. La actriz cuenta que nunca se va a olvidar ese gesto de su papá, porque el amor es eso: no se espera nada. La verdadera felicidad está en dar más que en recibir, diría san Pablo.

    2) Esposo: Una vez un cura me dijo: “¡Cuidado, Luis, que la gente es como una esponja!”, porque yo asumía la parroquia más grande de la arquidiócesis de Tucumán, “Llega un momento que la gente no absorbe más”. La única forma de restaurar la absorbencia es estrujarla. Y la Iglesia puede perder la capacidad de absorber: si dejamos de servir, si dejamos de salir, si dejamos de decir, “esto es la Iglesia” dejamos de crecer. No podremos absorber más verdad hasta que no nos estrujemos, entonces recuperamos nuestra absorbencia. Pero, cuando se terminan las vasijas, se termina el aceite, y esto se extiende a otros aspectos de la vida. Hay veces que tenemos miedo de dejar la rutina. Hasta a mí me pasa, que preparo charlas o temas, pero no me dedico a meditar la palabra de Dios o a estar una hora frente al sagrario.

    3) Género: El amor de hermano no siempre es perfecto: discutimos, fallamos, nos herimos, pero, cuando la vida golpea, ahí estamos. Un hermano conoce tu peor versión y aún así se queda. En las buenas celebra contigo y en las malas se convierte en tu refugio. No me refiero a los hermanos de sangre tan solo, sino a los que tienen lealtad con vos, los que resisten tormentas. Es ese abrazo que no pide permiso y esa mano que no te suelta cuando el mundo se oscurece. Eso es hermandad: “amor que no se rinde”. Algo bueno está por venir.
  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Juan 20, 24-29

    03/07/2026 | 1 min
    Santo Tomás

    1) Sobrenombre: Te voy a compartir una técnica que me han enseñado y en algún momento me ha servido. Imagínate que alguien habla mal de vos, una persona que está encarnizada y habla todo el tiempo mal de ti a tus espaldas. Si lo enfrentas, le estás validando su hablar, por lo que te recomiendo “una disonancia cognitiva”. Empieza a hablar muy bien de él o a ella a sus espaldas, porque tarde o temprano le llegará. En el momento que le llegue que vos hablas muy bien de esa persona, no hay ningún daño que vos puedas hacer a esa persona superior al daño que se puede hacer a sí mismo, porque se dirá “Qué mala persona que soy”. He visto gente quebrarse por ello.

    2) Visto: No puede ser que todo te de lo mismo. Porque, si no deseas nada, es porque no hay motivación. Mira, cualquier brindis puede ser el último; por eso, mirémonos, porque puede ser que no nos veamos nunca más. Hay momentos que tenemos que volver a trascender y saber que todo se valora desde lo cotidiano.

    3) Dedo: La fe es lo que nos fortalece y es por ello que debemos caminar hacia la verdad. La fe ayuda a vivir y a la vida con fe se la ve distinta. Esto que decían los Padres de la Iglesia: “Entiendo para creer y creo para entender”. Algo bueno está por venir.
  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Mateo 9, 1-8

    02/07/2026 | 3 min
    Paralítico

    1) Tendido: Una vez estaba escuchando un reportaje por la radio, entre un periodista y un psicólogo. El periodista le preguntó al psicólogo cómo se hacía para perdonar a los padres. El psicólogo le contestó: “No tienes que perdonarlos, tienes que agradecerles”; y le dijo: “¿Por qué llegaste a ser un gran periodista, tienes premios, me estás entrevistando, etc.?”, y le tiró otra pregunta: “¿Tus hijos tienen eso?”. El periodista le dijo que sus hijos no habían logrado eso. El periodista le replicó: “Entonces tus padres vienen ganando, ¿eh?”. Quizás lo que no te dieron o no reconocieron o lo que te quitaron fue lo que te hizo resiliente y te trajo hasta acá, si tus hijos no lograron lo que tú vienes ganando. Eso me dejó pensando. Hay algo en vos y en mi que tenemos que seguir trabajando en nuestro interior. Creo que hay cosas que también mis padres vienen ganando.

    2) Confianza: Conozco sacerdotes y religiosas que han leído la biblia por años, llegando a leerla ya de manera profesional más que devocionalmente. Son como “dueños de huerta” que levantan la cosecha o el fruto para darle de comer a los demás y ellos se mueren de inanición. Por eso, más allá de que escuches estos audios, te invito a que medites la palabra de Dios y reflexiones lo que te dice a vos un versículo. Porque no necesitas estos audios, sino a Dios. Muchas veces ese es el problema de tu agotamiento, necesitas experimentar la presencia de Dios, su paz. Necesitas que su gracia renueve tu alma cansada y que su gracia actúe en tu debilidad. Hay veces que uno se pierde a sí mismo y pierde su dirección, es algo que me pasa muy seguido también a mí. Dios no se encuentra en lo extraordinario, sino en lo ordinario. Dios está en la calma, por eso busca estar quieto. Dios te habla en los lugares más comunes: conduciendo, cocinando o cambiando el pañal al bebé. Dios susurra, porque quiere que nos acerquemos a Él. Si estás al borde del agotamiento busca el susurro en la tranquilidad. Dios promete la paz perfecta, no la paz circunstancial. La paz perfecta es la paz cuando todo es imperfecto a tu alrededor. Encontrá a Dios enfocándote en Dios.

    3) Perdonados: Es saber que muchas veces lo que nos paraliza y no nos deja caminar en la vida es el sentimiento de culpa. Esa culpa que nos lleva a la vergüenza, la vergüenza que nos lleva a la tristeza. Por eso, hoy pedí a Dios mirar tu vida desde su perdón y misericordia, y no desde tu legalismo, que te hace imaginar un dios que no es Dios. Algo bueno está por venir.
  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Mateo 8, 28-34

    01/07/2026 | 3 min
    Endemoniados

    1) Orilla: A lo largo de los años muchos de mis alumnos jóvenes, especialmente los de la secundaria, del colegio, me han preguntado cómo pueden tener una vida como la que yo tengo, porque algunos dicen: “¡Uy, padre, qué lindo que tiene que ir a Paraguay o a Uruguay o aquí o allá!”. Pero comprendí que quieren la vida, pero no quieren recorrer el camino. Algunos quieren mi vida sin mis heridas, quieren mi vida sin mis cicatrices. Entonces no quieren las críticas que me tuve que comer de la gente de la comunidad, el ataque que me tuve que comer de mis pares durante años. Y no ahora, que tengo 41 años, sino desde mis 24 años, porque cuando era seminarista ya me liquidaban y hasta lloraba amargamente porque no me querían. Entonces, hay gente que no quiere mi vida, sino la recompensa. Por eso mira ahora tu vida, porque hay gente que quiere lo que tenés en tu vida, pero ellos no quieren cruzar la otra orilla. No te rehúses a ser la audiencia de tu vida y trabaja por tu propia vida, y no por lo que la gente opine o piense. La vida no es para observarla, sino para trabajarla, y debes ganarte la vida en buena ley. Aprende a enfrentar tu propia decisión, porque si no estás donde quieres estar, ¿por qué sigues decidiendo quedarte en donde estás?

    2) Gritar: Descubrir cuál es nuestro plan en la vida antes de que la misma se nos acabe. Es necesario anunciarlo y acentuarlo. David pudo vencer al gigante con su honda y sus sandalias y con lo que él sabía utilizar y con lo que se había entrenado en la vida, porque sabía pelear a su forma. Pero, cuando andamos con la armadura de alguien más, se nos termina haciendo pesada la misma vida, porque el principio de la sabiduría es reconocer las limitaciones. Incluso es necesario decir: “Yo para esto no sirvo”. Esto te evita desgaste. Por eso siempre te insisto que tengas un proyecto de vida. Por supuesto que Dios puede cambiar tus planes, pero siempre es bueno tener tus proyectos, buscar ese camino, porque determinan lo que quieres ser. Un plan evita el desgaste y ayuda a que no vivas bajo los gritos de otros.

    3) Encuentro: Había leído una frase que era muy buena, “Cuando veas la sombra de un gigante no te asustes, más bien fíjate donde está puesto el sol. Porque puede ser la sombra que proyecta un enano”. Es por ello que mira bien a tu alrededor y no vivas en un infierno con cosas que pueden apuntalarte a vivir en un cielo. Date cuenta que los problemas son oportunidades y las batallas son para enfrentarlas más que para tenerles miedo. Algo bueno está por venir.
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Acerca de Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano
La Meditación Diaria es preparada día a día por el Pbro. Luis A. Zazano, quien nos anima con sus meditaciones y amenos audios a adentrarnos más en el Evangelio, conocer más de la vida de nuestro señor Jesús y encontrar la paz interior. Para más info visite: https://misionerosdigitales.com
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