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Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

Misioneros Digitales Católicos
Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano
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  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Mateo 9, 32-38

    07/07/2026 | 4 min
    Un mudo

    1) Demonio: Todos podemos entender las causas del estrés y el infierno que uno puede llevar en su interior. Hay emociones y sentimientos que son lógicos por lo que me pasa. En la cabeza creemos que mi problema viene de afuera y hasta algunos creen que hay gente que te quiere complicar la vida, pero sin embargo, uno empieza a reconocer que el origen de ese infierno que llevas viene de adentro. Cuando entiendes esto te das cuenta de lo que decía don Ortega y Gasset “Yo soy yo y mis circunstancias”. Sí, porque mis circunstancias cuentan, pero también estoy yo. Entonces, ante este planteo, te propongo que veas qué vas a hacer para estar equilibrado y qué vas a hacer para estar bien. Aquí está el trabajo de ir tomando responsabilidad para no caer en un victimismo de tu vida. A mí me ha ayudado mucho salir de la queja y entrar en el concepto de responsabilidad, pero no desde la culpabilidad, sino como capacidad de respuesta. Acordate que libre no es quien reacciona, sino que libre es quien responde. Recuerda que la reacción es una acción sin pensar, mientras que la respuesta es una acción producto de tu decisión. Esto, si lo tienes en claro, ayuda a evitar que vivas en un infierno. La gran conquista del ser humano es la libertad interior.

    2) Admirada: Hay una diferencia entre el discernimiento y el vivir juzgando. La clave es hacer amplio uso del primero y poco uso del segundo. Sería mucho discernimiento y poco “juzga miento”. Pero, a menudo, cuando encontramos a alguien que piensa diferente a nosotros de inmediato uno levanta barreras y eso es muy del ser humano. Todo lo hacemos menos Jesús, porque uno trata de protegerse de gente que es diferente o que no piensa igual a mí pero la pregunta que me hice es “¿A qué le tengo tanto miedo?”. Porque me di cuenta que siempre buscaba rodearme con gente que esté en la misma línea conmigo por una gran falta de seguridad personal y me di cuenta que hasta le tenía miedo al debate o a que alguien me discuta o me diga “No comparto lo que me dices”. Pero el objetivo de Dios es el mismo, que amemos a las personas que están cerca de nosotros y que amemos a quienes mantenemos distanciados.

    3) Fatigados: Creo que hay veces que queremos hacer de Jesús alguien que no es, y hasta queremos hacer del evangelio algo que no es. Porque el evangelio es tolerar, amar, tratar de entender al otro y hasta diría “El evangelio es ayudarme a entender qué se siente ser tú”. Porque antes de condenar y excluir creo que debemos entender qué se siente ser el otro. Hay veces que primero etiquetamos y condenamos en vez de mirar y ver qué se siente por lo que ha pasado. Algo que aprendí este tiempo es que escuchar sana heridas. Algo bueno está por venir.
  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Mateo 9, 18-26

    06/07/2026 | 3 min
    Acaba de morir

    1) Siguió: El otro día escuché esto y me llamó mucho la atención: El billonario en un jet privado echa de menos su juventud, el millonario en primera clase, sueña con tener un jet; el empresario en un coche deportivo quiere ser millonario; el empleado en un coche viejo, quiere un súper deportivo; el ciclista desempleado solo quiere un trabajo y un coche; y el peatón desearía tener una bicicleta; el hombre en sillas de ruedas daría cualquier cosa por volver a caminar. Siempre hay otro nivel y otra cosa que perseguir. Hay gente que dice “Cuando tenga eso seré feliz”. La felicidad está en lo que no tenemos porque si nunca aprendes a apreciar lo que ya tienes pasarás tu vida persiguiendo lo que sigue, porque la felicidad no está en conseguir más, sino más bien en estar agradecido por lo que ya Dios te dio y está en seguir andando en el camino.

    2) Hemorragias: La otra vez un alumno del colegio me dijo que quería ser influencer. Y me dice “es porque lo hace todo el mundo”. Le dije: “Parece que los que salen en la pantalla son los protagonistas del cine, pero no, no hace falta que todos seamos influencers. Porque alguien tiene que curar enfermos, alguien tiene que enseñar a los niños, alguien tiene que conducir un taxi, alguien tiene que escribir libros, y no son personajes secundarios sino que son la razón para que la película funcione. Yo hago videos, pero no lo hago para que me conozca la gente o por tener más seguidores, sino que los hago porque me apasiona”. Los hacía cuando no había aplausos ni el like ni siquiera de mi mamá, lo que quiero decir con esto es que, si mañana desaparece el millón de seguidores me levantaré al día siguiente siendo el mismo y con las mismas ganas de hacer cosas, por el simple hecho que me apasiona y es propósito como así también vocación. El propósito es traicionero, porque no siempre te lleva donde va todo el mundo, a veces te lleva en la dirección opuesta. Por eso, deja de sangrar con tu vida por cosas que no tienes o que no te salieron o que te quitaron, porque podés aportar mucho en la vida de los demás. Hay profesores que nadie reconoce, pero 20 años después un alumno lo para por la calle, porque sigue acordándose de él y sus clases. Hay médicos cuyo nombre no sale en ningún periódico, pero hay familias que existen gracias a ellos. Capaz que nadie los conoce, pero les da igual, porque ellos saben quiénes son y eso vale más que un millón de seguidores. Sería muy triste que te conociera todo el mundo por hacer algo que ni siquiera vos te lo crees, pero sería maravilloso que te conocieran solo unas pocas personas, por hacer exactamente aquello para lo que naciste.

    3) Duerme: Los momentos difíciles pueden hacer que una persona cambie y que lo que era declarado algo muerto por una crisis puede convertirte en un paso. Date la oportunidad de dar un paso y no declararte muerto ante la dificultad. Algo bueno está por venir.
  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Mateo 11, 25-30

    05/07/2026 | 3 min
    Agobiados

    1) Alabo: Hay muchas personas que en tu vida te pueden tener atrapado en tu pasado y tienes que estar dispuesto a soltar para avanzar hacia tu futuro. El pasado es algo más que lo que hemos hecho, que dónde hemos estado y hasta incluso quiénes somos. Cada día vas a tener que escoger, o vivir en el pasado (que es lo que conoces) o crear un futuro con el Señor. El gran peligro radica en el camino fácil, porque aferrarte a lo que conoces, aferrarte a lo que tienes y hacer del futuro una extensión del pasado te puede llevar a no alabar a Dios, sino a contrariarte en Dios. Es entregar todo lo que tenemos con la promesa de un futuro que no conocemos. He visto a mucha gente vivir en la gloria de sus éxitos pasados. Hay hasta curas que viven atrapados en el ‘86 o en el ’98 y dicen: “¿Te acordás lo que era la parroquia?”, pero ya estamos en el 2026. Es momento de avanzar a un futuro nuevo, pero hay una diferencia entre prender fuego al pasado y quemar puentes. Nunca subestimes al pastor de ovejas de hoy, porque mañana puede ser tu rey (David). Para ello hay que tener cuidado, porque puede que estés hablando demasiado y no escuchando lo suficiente.

    2) Dado: Alguien dijo una vez: “Si persigues dos conejos, ambos se te van a escapar”. Uno no puede perseguir dos conejos por la vida, por eso la gente más sabia y exitosa que conocí son aquellos quienes aprendieron a decir “no” a casi todo. Los que se permiten el no, sin importarle el qué dirán y quitándose de encima el “no quiero ofender a nadie”, son quienes alcanzan la efectividad en su asignación. Sin embargo, los que dicen sí a todo (y me pongo como ejemplo, porque es un gran error mío) son aquellos que se meten en problemas, asisten a reuniones que no querían asistir, pierden tiempo en cosas que no son necesarias. Por eso la clave de ver a Dios es saber tener capacidad de poner límites al tiempo que dedicas a cada cosa, porque un “No” para algo es un “Sí” para alguien.

    3) Vengan: Cuando se descubrió petróleo en Dubai, allá por el 60, su Emir dijo: “Mi abuelo montaba en camello, mi padre montaba en camello, yo conduzco un Mercedes, mi hijo un Land Rover, su hijo conducirá un Land Rover, pero el hijo de mi hijo volverá a montar un camello”. Obvio que le preguntaron por qué, y aquí viene lo interesante: “Los tiempos difíciles crean hombres fuertes, los hombres fuertes crean tiempos fáciles, los tiempos fáciles crean hombres débiles, los hombres débiles crean tiempos difíciles”. Algo bueno está por venir.
  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Mateo 9, 14-17

    04/07/2026 | 3 min
    Ayunan

    1) Respondió: El amor no es lo que uno espera conseguir, sino lo que uno da sin esperar. Una vez escuché una anécdota de una artista reconocida: cuenta la historia que estaba María ansiosa por ir al circo. Su papá la llevó y, mientras esperaban para sacar los boletos, entre la boletería y ellos había una familia. Estaba el papá, la mamá y 8 niños, los hijos. Mientras esperaban los niños hablaban con ilusión del circo y de lo que iban a ver: los payasos, los artistas. Se veía que eran de condición humilde. El papá pidió al boletero 10 boletos, 8 para niños y dos para grandes. Cuando el boletero le dijo el precio, el señor se desfiguró y se puso nervioso y también triste. En ese momento el papá de esta actriz, que estaba atrás, vio la situación, vio a los niños, a la pareja y en ese momento, con mucha picardía, hizo caer un billete de 50 dólares al piso. Se agachó y le dijo: “Señor, señor, se le cayó el billete. Tome, así paga.”. Al darle, el señor lo miró emocionado a los ojos y le dijo: “No sabe lo que significa lo que está haciendo para mí y mi familia”. Luego de ello pagó las entradas y entró con los niños. Mientras el hombre entraba, estaba llorando. El papá de la actriz con la actriz, María, no entraron al circo, pero fueron a la casa contentos, felices, cantando ambos. La actriz cuenta que nunca se va a olvidar ese gesto de su papá, porque el amor es eso: no se espera nada. La verdadera felicidad está en dar más que en recibir, diría san Pablo.

    2) Esposo: Una vez un cura me dijo: “¡Cuidado, Luis, que la gente es como una esponja!”, porque yo asumía la parroquia más grande de la arquidiócesis de Tucumán, “Llega un momento que la gente no absorbe más”. La única forma de restaurar la absorbencia es estrujarla. Y la Iglesia puede perder la capacidad de absorber: si dejamos de servir, si dejamos de salir, si dejamos de decir, “esto es la Iglesia” dejamos de crecer. No podremos absorber más verdad hasta que no nos estrujemos, entonces recuperamos nuestra absorbencia. Pero, cuando se terminan las vasijas, se termina el aceite, y esto se extiende a otros aspectos de la vida. Hay veces que tenemos miedo de dejar la rutina. Hasta a mí me pasa, que preparo charlas o temas, pero no me dedico a meditar la palabra de Dios o a estar una hora frente al sagrario.

    3) Género: El amor de hermano no siempre es perfecto: discutimos, fallamos, nos herimos, pero, cuando la vida golpea, ahí estamos. Un hermano conoce tu peor versión y aún así se queda. En las buenas celebra contigo y en las malas se convierte en tu refugio. No me refiero a los hermanos de sangre tan solo, sino a los que tienen lealtad con vos, los que resisten tormentas. Es ese abrazo que no pide permiso y esa mano que no te suelta cuando el mundo se oscurece. Eso es hermandad: “amor que no se rinde”. Algo bueno está por venir.
  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Juan 20, 24-29

    03/07/2026 | 1 min
    Santo Tomás

    1) Sobrenombre: Te voy a compartir una técnica que me han enseñado y en algún momento me ha servido. Imagínate que alguien habla mal de vos, una persona que está encarnizada y habla todo el tiempo mal de ti a tus espaldas. Si lo enfrentas, le estás validando su hablar, por lo que te recomiendo “una disonancia cognitiva”. Empieza a hablar muy bien de él o a ella a sus espaldas, porque tarde o temprano le llegará. En el momento que le llegue que vos hablas muy bien de esa persona, no hay ningún daño que vos puedas hacer a esa persona superior al daño que se puede hacer a sí mismo, porque se dirá “Qué mala persona que soy”. He visto gente quebrarse por ello.

    2) Visto: No puede ser que todo te de lo mismo. Porque, si no deseas nada, es porque no hay motivación. Mira, cualquier brindis puede ser el último; por eso, mirémonos, porque puede ser que no nos veamos nunca más. Hay momentos que tenemos que volver a trascender y saber que todo se valora desde lo cotidiano.

    3) Dedo: La fe es lo que nos fortalece y es por ello que debemos caminar hacia la verdad. La fe ayuda a vivir y a la vida con fe se la ve distinta. Esto que decían los Padres de la Iglesia: “Entiendo para creer y creo para entender”. Algo bueno está por venir.
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Acerca de Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano
La Meditación Diaria es preparada día a día por el Pbro. Luis A. Zazano, quien nos anima con sus meditaciones y amenos audios a adentrarnos más en el Evangelio, conocer más de la vida de nuestro señor Jesús y encontrar la paz interior. Para más info visite: https://misionerosdigitales.com
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