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Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

Misioneros Digitales Católicos
Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano
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  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Mt 6, 24-34: Dos señores

    20/06/2026 | 4 min
    1) Servir: Creo que todos creamos estereotipos sin darnos cuenta. En una prestigiosa universidad, en un día de clase, se encontraba en la biblioteca un señor en jeans con camiseta negra, pelo largo y un poco descuidada su barba, usaba zapatillas y tenía varios libros en sus manos. Todos se preguntaban quién era ese tipo. La respuesta es que era un profesor de física que venía de España. Este señor se dirigió a las oficinas de la Secretaría Académica buscando al decano de la universidad. El señor le dijo al decano: “Vengo a pedir trabajo como profesor de física”. El decano lo miró de arriba a abajo y se dijo para sí: “Esta es la antítesis de lo que tiene que ser un profesor universitario”. El decano lo lleva a una sala donde había media docena de profesores universitarios con título de doctores y licenciados, en saco y corbata y bien peinados. Delante de ellos le dijo: “Mire, señor, hace poco recibimos este libro como texto guía. Y estamos aquí todos los profesores intentando resolver estos problemas de física que trae el libro. Si usted es capaz de resolver alguno yo lo contrato como profesor de esta prestigiosa universidad”. El hombre toma el texto, va a la pizarra y comienza a resolver todos los problemas que le habían indicado uno tras del otro. Todos los profesores cambiaron la sonrisa de burla, de un principio, a cara de asombro, cuando terminó el decano lo miró y le dice: “¿Cómo lo hizo?”, “Aquí estuvimos mucho tiempo para resolver esto y no lo logramos resolver” Y el hombre le dijo: “Es que yo soy el autor del libro”.

    2) Graneros: La mejor forma de equivocarnos con las personas es juzgarlas por cómo lucen. Jesús nos sigue enseñando que Él mira el corazón. Si queremos de verdad valorar a las personas como son, no tenemos que fiarnos de la apariencia, sino más bien de las obras. Si los frutos son buenos el árbol es bueno y si los frutos son malos el árbol es malo. Creo que pocas veces nos quedamos a reflexionar de lo mucho que nos puede ayudar no dejarnos llevar por la primera impresión. Hay gente que hasta se casó por una aparente buena impresión y luego se querían matar. Como así también por primera impresión alguien dijo: “No, no me gusta, no va a ser para mi vida”, y luego entró en el amor. La experiencia muestra que si uno toma el trabajo de mirar dos veces redescubre otras facetas para bien o para mal, pero el instinto primitivo y cultural nos hace vincular la belleza con la bondad y la fealdad con la maldad. Muchos toman a la gente como las novelas mexicanas del canal de las estrellas, que mi mamá veía cuando yo era chico, en donde el villano es feo y el galán es el héroe. Incluso rotulamos que el mexicano está metido en cosas raras, que el argentino es soberbio y anda en cosas turbias, etc…. No podemos andar por la vida prejuzgando, porque eso nos termina empobreciendo como personas y hasta incluso como creyentes.

    3) Inquieten: Creo que es necesario que no te andes preocupando tanto por tantas cosas que no son necesarias. Por ende, aprende a discernir lo importante de lo urgente. Mira la vida en su totalidad y valora lo que verdaderamente aporta a tu vida y no lo que le da ciertos fuegos artificiales. La riqueza no pasa por lo que tienes en el banco en tu cuenta bancaria, sino en el corazón. Acordate que pobre no es quien tiene poco, sino aquel que carece de mucho. Algo bueno está por venir.
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    Mt 6, 19-23: Acumulen

    19/06/2026 | 2 min
    1) Consumen: Una vez escuché una frase que me dejó pensando “Si tienes algo que puede ayudar realmente a las personas y no hablas de ello, no le estás haciendo ningún favor”. Desde entonces comprendí que tengo que seguir anunciando la fuerza de la Buena Noticia con la vida misma. Por eso te animo a que seas ese evangelizador con propia tu vida. Sos el único evangelio que muchos pueden leer. Sos una persona que puede mostrar las heridas y demostrar que todo golpe se puede superar. Siempre me quedo pensando que Jesús, en su poder, no se quitó las llagas al resucitar, para mostrarnos que siempre se puede salir de la cruz.

    2) Acumulen: Ser libre no implica tener cosas o personas, solo se logra cuando uno conoce sus límites y acepta lo que es y quien es, asumiendo que la fuerza de Dios siempre te acompaña. Pero mientras estés dominado por el ego nunca podrás ser auténticamente feliz. Claro que tendrás momentos de placer, dopamina por minutos. Pero la felicidad está añadida a la serotonina, no a la dopamina. La libertad depende del carácter, y el carácter que se inculca nos permite ser libres.

    3) Luz: El único veneno que puede intoxicarte, si no te lo tragas, es el orgullo y es curioso, porque hay personas que llevan 20 años sin hablar con un hermano por orgullo. Personas que perdieron todo, incluso al amor de su vida por orgullo, personas que sostienen una vida que detestan por orgullo. Algunas son personas que se sienten incapaces de decir unas simples palabras que le podrían cambiar la vida, por ejemplo: “Me equivoqué” o “Lo siento”. Pero hay veces que por orgullo seguimos manteniendo tinieblas en vez de ir a la luz. Hay gente que piensa que el orgullo ayuda a sentirse superior a los demás. Pero el orgullo es lo que te impide reconocer que te sientes inferior. Porque alguien que verdaderamente está seguro de sí mismo no tiene problema en admitir que se equivocó. Incluso no tiene problema en pedir perdón, no tiene problema en pedir ayuda. Solo quien teme ver derrumbarse la imagen que tiene de sí mismo necesita defenderla constantemente. Por eso, no vivas en la oscuridad cuando frente a vos está la vela para que sea encendida. Algo bueno está por venir.
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    Mt 6, 7-15: Padrenuestro

    18/06/2026 | 3 min
    1) Hablen: Hace unos años me tocó escuchar una experiencia hermosa, la situación de un niño de 4 años que estuvo grave y pasó una operación de corazón tremenda, muy difícil. Cuando estuvo fuera de riesgo la mamá me llamó porque me quería contar una situación. La situación era que el niño le dijo a su mamá que en un momento lo ayudó una niña que le dijo “soy tu hermanita” que estaba en el cielo. Eso asombró a la madre ya que había perdido ese embarazo, pero cómo un niño de cuatro años iba a saber de su hermanita. Cuando el muchacho le habia preguntado cómo se llamaba, la niña le dijo que no le habían puesto nombre, pero que esperaba tener a toda la familia en el cielo con ella. Con esto me imagino a mi papá diciéndole al Señor: “¿falta mucho para que venga Luis?”, “¿ya viene mi hijo?” Siempre nos planteamos cómo estarán nuestros seres queridos ya fallecidos, pero hay demasiada luz en el cielo que no podemos comprender. Por eso, la pregunta no es si hay vida en el más allá. Sí, la hay, esa no es la pregunta. La única pregunta verdadera respecto al futuro es “¿Hay vida en el ahora?”, “¿Esto que vivo vale la pena?”, “¿Esto es verdaderamente vida?”. A tu historia le falta el mejor capítulo, al concierto le espera la mejor canción. Los finales son la mejor de las obras de tu teatro. Y, querido amigo o amiga, si te llega tu último vagón despedite y subí con una sonrisa y, los que veamos subir al ser querido al último vagón de su vida, lo dejemos subir con calma sabiendo que van a un lugar mejor.

    2) Ellos: La meditación es, como diría hoy la ciencia, “un estado de quietud”. Pero, como nos enseñan los monjes benedictinos, la meditación tiene dos momentos: a) aquietar: es cuando uno busca su momento fijo de calmarse y, de no ver nada, para verlo todo. Lo primero es aquietar la mente. El caos mental que hoy tenemos, que hasta nos genera enfermedad. Por eso busca aquietar tu mente. El objetivo no es parar los pensamientos, y allí viene lo segundo b) encontrar al Espíritu: allí es donde los pensamientos paran solos y entra la gracia y grandeza de Dios. Obvio que escapa a los sentidos o a lo subjetivo. Va más allá, porque Dios habla al corazón y no a la mente, la consecuencia es lo que descubre tu mente. Por eso date esos diez minutos en el día para meditar y ver qué es lo que Dios quiere de ti y lo que te quiere decir.

    3) Padre: Abraza la fuerza de saberte hijo de Dios y comprende que la vida es caminar con esta simple enseñanza, pero al mismo tiempo profunda, que es el “Padrenuestro”. En nuestra vida es clave el Padrenuestro, por eso los primeros cristianos lo rezaban siete veces al día, para recordar en su corazón por dónde va la vida. Algo bueno está por venir.
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    Mt 6, 1-6. 16-18: La justicia

    17/06/2026 | 3 min
    1) Hombres: Esperar el aplauso nos puede perjudicar en la vida, por eso no busques vivir siempre esperando de los hombres. No vamos a fiestas para que nos noten o a la miam Iglesia para que nos noten. La clave es aprender a servir en el anonimato, algo que a todos los hombres nos cuesta. Si alguien nos nota y se sorprende de lo que hacemos ahí cambia la cosa. Es mejor sorprender que defraudar. Uno se decepciona cuando las expectativas son grandes y muy altas. Jesús, en su evangelio, nos enseña a desarrollar el músculo de alegrarse con los que se alegran, alegrarse por el otro y no por tu reconocimiento. Cuando uno empieza a ver lo bueno en la gente que te rodea es ahí donde empieza a invertir la polaridad del corazón. Esto también trato de verlo en la Iglesia. Es maravilloso ver cómo empezamos a articular cuando vemos sacerdotes que predican, otros que cantan, otros que enseñan, etc. Esa es la clave “Articular más que envidiar”. El otro aporta algo que yo no puedo aportar, cosas en las que yo no soy bueno, pero otro sí. Es lindo ver cuando alguien se alegra por mis logros y que triste ver envidias disfrazadas de elogios.

    2) Recompensa: Como diría un cura amigo: “Cuando Dios dice que te vayas, ándate completamente”. Hay personas que les gusta arrastrar gente, hasta curas que cuando cambian de parroquia se llevan gente de esa parroquia a la nueva. A eso le llamo el complejo de Jonás, “Nunca se quieren hundir solos”. Tenés que recordar que Dios te cambia la asignación y es dejar las relaciones conexionales que desarrollaste bajo el liderazgo de alguien más. Por eso no trates de llevar gente contigo (lo digo en general para toda tu vida), porque no son tu gente. Cuando decidas irte de un lugar o de la vida de una persona no te lleves ni la cosecha. Aprende a bendecir el sitio que abandonas, a la persona que abandonas. No te aferres a cosas que te generan tormenta en medio del mar, es mejor soltar. Dios nunca te va a bendecir hundiendo a marineros que van en tu propia barca. Si dejas a alguien o algo ándate y no te lleves nada.

    3) Secreto: Dios no califica a las personas por categoría como nosotros. Dios ama a todos por igual, a las personas deprimidas, como las cultas o las personas que abortan o con ideas políticas diferentes a las nuestras. Dios ama a todos y lo único que pide es que le obedezcamos, que lo escuchemos y que confiemos en Él. Algo bueno está por venir.
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    Mt 5, 43-48: Yo les digo

    16/06/2026 | 3 min
    1) Oído: En estos últimos dos años aprendí algo que, la verdad, me está enseñando mucho aún. Lo puse como mi frase de este tiempo: “Prefiero sorprenderme”. Porque es preferible sorprenderme más que tener una expectativa alta que después me va a frustrar. Porque a lo mejor te logras comprar tu autito nuevo, pero querías un auto de alta gama… y entonces no valoras este autito que te costó muchísimo, porque cuando andabas en bici era un sueño tener un auto. Por eso, si la expectativa es demasiado alta no valoramos nada y todo es poco. “No, yo quería una casa más grande”, pero mira la que tenés. Siempre ponemos la expectativa y te olvidas que la felicidad está a la vuelta de la esquina. La expectativa es lo que tiene que bajarnos a la realidad. Esto es lo que hay, esto es lo que tengo, esto es lo que voy a disfrutar, esto es lo que hoy tengo y lo voy a disfrutar a full. Porque la vida es demasiado corta. Deja de vivir de expectativas y disfruta la realidad.

    2) Amen: Creo que si hay que hablar de éxito tendría que decirte que el éxito es estar bien o estar a gusto en tu propia piel y con la vida. Es decir, no estar dividido por dentro y tampoco estar enfrentado a la vida. Porque si vos no estás dividido y estás unido por dentro te vas a querer mucho más y vas a querer mucho más a los demás y vas a generar lazos afectivos de una forma muchísimo más natural. Si estás a gusto con la vida llegarás a ver las pruebas de la vida no como castigo, sino como aprendizaje o como una oportunidad disfrazada en ropa de faena. Es la oportunidad para que crezcas, evoluciones y mejores.

    3) Hermanos: Venimos sin nada y nos vamos sin nada. Dejamos familia, amigos, y todos los grandes éxitos, riquezas, poder, dominio, que hemos luchado e incluso malgastado en nuestra vida. En un momento determinado hay que morirse y uno deja aquí todo porque venimos sin nada y nos vamos sin nada. Valora la vida, aprenda a vivir el día a día, comprende que caminamos hacia el cielo. Algo bueno está por venir.
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Acerca de Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano
La Meditación Diaria es preparada día a día por el Pbro. Luis A. Zazano, quien nos anima con sus meditaciones y amenos audios a adentrarnos más en el Evangelio, conocer más de la vida de nuestro señor Jesús y encontrar la paz interior. Para más info visite: https://misionerosdigitales.com
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