

Mateo 3, 13-17
11/1/2026 | 1 min
El Bautismo1) Presentó: Presenta tu vida y hacé las cosas por tu vivir y de manera digna. Hoy preséntate ante Dios como eres y no andes buscando fingir ni mentirte, porque para ir al bautismo uno se debe quitar cosas. No busques un ropaje para disfrazarte y andar disfrazado por la vida, más bien muéstrate como eres para que Dios te recuerde quién eres y hacia dónde tiendes. 2) Viene: Busca tu paz y, por sobre todo, mira tu interior, porque no es en otros donde está la respuesta de muchas cosas que te cuestionas. Es importante que mires tu interior y tu corazón. Date la oportunidad de cuestionarte, pero también de profundizarte. 3) Bautizar: Bautizar también es cambiar y saber que hay que soltar cosas y cambiar cosas en vos. Es comprender que todo tiene un cambio si realmente acepto que hay cosas en mí que debo cambiar. Los cambios no se logran si no se aceptan y la vida sin cambios termina siendo una monotonía y, como toda cosa quieta y monótona, puede pudrirse. Algo bueno está por venir.

lucas 4, 14-22
10/1/2026 | 2 min
El poder del Espíritu 1) Volvió: Es necesario que este año que recién iniciamos vuelvas a vos, te trates de encontrar con lo que fuiste y con lo que eres, porque en esta vida tu trabajo es sacar la mejor versión de ti mismo. Todos tenemos errores, pecados, fracasos cometidos, y tenemos que asumirlos, pero es necesario que te mires y que te vuelvas a vos. 2) Levantó: También es necesario que te digas que podés y por, sobre todo, que tenés que levantarte después de un error y de una caída. Hace un tiempo cometí un error bastante grave para mí porque herí a una persona y me costó ir a sentarme y dar la cara. Lo tuve que trabajar muy fuerte internamente. Creo que mi mente no acertó con el actuar de esa persona y mi imaginación se fue. Pero, luego de pedirle disculpas y mostrarle con franqueza mi error, me dio mucha paz su actitud. Si bien escuché en silencio su regaño, luego de ello vino la paz. Tenía que aceptar su regaño. Levantarse también es aceptar que uno está caído. 3) Mirada: Los que te subestiman siempre estarán atentos a lo que harás y estarán atentos no para aprender de ti, sino para verte caer. Por eso, los que más te critican no te quitan los ojos de encima, por tanto, no te escondas ni rebajes. Hasta incluso te diría que no tenés que estar explicando todo lo que haces, porque tu tarea en esta vida es dar luz y brillar con un Cristo vivo en tu corazón. Por ser hijo de Dios tienes que ir por la vida con dignidad. Como diría un amigo “No bajes el volumen de tu vida porque a otros les moleste tu sonido”. Algo bueno está por venir.

Marcos 6, 45-52
09/1/2026 | 2 min
Subir a la barca 1) Retiro: Hay veces que tenemos que tomar distancia de situaciones para poder ver mejor, pero también es necesario tomar distancia para poder hablar con Dios de lo que nos pasa. Incluso el retirarse implica soltar personas o situaciones. Cuando soltamos personas no es porque no nos interesen, sino porque nosotros no les interesamos a ellos. Sé que es duro y es fuerte. Entonces tómate ese tiempo para distanciarte y meditar en tu corazón. 2) Barca: Hay una frase que dice “No te ahogas por caer en el agua, sino por permanecer en ella”. Por tanto, rema tu vida y deja de generarte ahogos que no son necesarios, trabaja tu mente y tu corazón para que puedas mirar tu objetivo y tu mirada de vida. Aprende a conocer tu interior para poder dar un cambio a tu exterior. Porque lo que logras trabajando en tu interior puede fortalecer tu corazón a lo largo de tu vida y sobre todo, para lo que enfrentarás en tu exterior. 3) Gritar: No dejes de buscar a Jesús en tu vida y en esta vida recordá que Jesús está aunque no lo veas y hasta incluso aunque no lo sientas. Porque en esta vida estamos llamados a buscar a Dios más que a sentirlo. Estamos llamados a conocerlo más que gustarlo. Porque en la vida vamos comprendiendo que la interioridad con Dios te lleva a encontrarlo. Algo bueno está por venir.

Marcos 6, 34-44
08/1/2026 | 1 min
Desembarcar 1) Compadeció: Creo que pasé muchos años de mi vida buscando tener la razón, pero ahora, pasados mis cuarenta, entendí que tener paz es mucho más importante que ganar cualquier discusión. Porque me di cuenta de que pasé perdiendo el tiempo tratando de dar a entender al mundo que estoy en lo correcto. Caí en peleas, explicaciones interminables y discusiones para dar a conocer mi postura y que gane mi postura, algunas veces sí, algunas veces no; pero te das cuenta con el tiempo que no sirve. 2) Rato: También entendí que la gente no escucha para entender sino para responder. Ahí entendí que para tener paz no se necesita ganar discusiones o debates, porque la gente que vive en conflicto siempre busca guerra, por tanto, no creas que una persona conflictiva con vos cambiará. 3) Calma: Cuando uno va madurando en la vida se va dando cuenta que lo que se debe elegir es calma, aunque se tenga que perder un poco de dinero o de discusión. A veces ceder no es perder, sino más bien es protegerte, porque la victoria de toda relación es tu tranquilidad y no tu ego. Confía en Dios y busca tu paz en Dios. Algo bueno está por venir.

Mateo 4, 12-17. 23-25
07/1/2026 | 2 min
Conviértanse 1) Galilea: Este tiempo es para darte cuenta de que tenés que salir a tu Galilea, a tu lugar en el mundo, para hacer tu vida desde lo que sos. Te entiendo que lo que te pasó es injusto y también entiendo que está claro que no es tuya toda la culpa, pero deja de tratar de entender por qué pasó o quejándote todo el tiempo de lo que sucedió. Mira para adelante y procesa lo vivido. Busca lo nuevo y lo que sigue para tu vivir. Date ese espacio para que lo nuevo aparezca y soltá ya lo viejo, porque si seguís sacando en cara lo sucedido hace años o si seguís diciendo de quién fue la culpa de lo que pasó o por qué estás así, vas a terminar avinagrando tu vida y avinagrándote de por vida. 2) Anunciar: Es importante que te des cuenta de que sos valioso o valiosa. Deja de andar buscando gente que te valore o te quiera. Deja de estar buscando que alguien te tenga presente en su vida. Deja de decir que nadie te quiere. Si vos no aprendes a anunciarte que te valoras por lo que sos, nadie lo hará. Hoy anúnciate que sos una persona importante, porque tienes dignidad, porque sos hijo o hija de Dios. Deja de andar reclamando todo el tiempo cariño o que te tengan presente. Viví por vos y desde allí date a los demás. 3) Fama: La gente siempre te seguirá y te valorará en tus éxitos, pero no en tus fracasos. Por lo tanto, la fama es producto de tu hacer, pero no de tu ser. Entonces, que la gente te siga por lo que descubre de vos, está perfecto, pero no seas vos quien vaya detrás de la gente, porque vas a terminar haciendo lo que ellos quieren y es allí a donde viene un gran fracaso, al olvidarte de vos. Algo bueno está por venir.



Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano