Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano
Misioneros Digitales Católicos

Último episodio
2534 episodios
- 1) Vuelta: En la Biblia aparece un término que es “cuarenta días”. Cuando te toca escuchar esa palabra, es porque la enseñanza que te quiere dejar es que aprendas a tener paciencia y que lo que sucede en tu vida se debe tener como un “cocinado lento”, como el asado: cuanto más lento y atento, más hermoso sale. Como el caso del pueblo de Israel, que pasó cuarenta días hasta que Moisés recibió los diez mandamientos o el relato de Noé o el mismo Jesús en el desierto. Hay cosas que debemos saber pensar, esperar y rezar para tomar una decisión. Pero también, cuando aparece el número 3, en días, refiere a saber tomar decisiones en el momento; porque la vida implica saber discernir qué cosas hay que decidir tajantemente y cuáles es necesario ir pensando a fuego lento para decidir. En esto es importante pegar una vuelta y mirar el todo.
2) Cargar: Cuenta la historia que hubo un rey Canuto, el hombre más poderoso de Medio Oriente. Resulta que sus consejeros, todos los días, le adulaban y le decían que hasta el océano le temía. El rey, cansado de tantas alabanzas, pidió que le llevaran su trono a la orilla del mar y pidió que todo su ejército se pusiera frente al mar. Al bajar a la playa se sentó en su trono, que estaba allí, a la orilla, y dio la orden de que el océano no avanzara hacia él. En eso, las olas comenzaron a subir y se empezó a mojar, primero los pies y luego ya quedó todo empapado. Sus consejeros y súbditos estaban aterrados de verlo tan mojado. El rey se levantó y tiró la corona, miró a sus consejeros y les dijo a todos: “Miren bien esto, vean lo pequeño y vacío que es el poder de un rey, porque al mar no le importa quién está sentado en el trono, porque la marea va a subir de todos modos”. Con este cuento te recuerdo que muchos nos pasamos la vida creyendo que podemos controlarlo todo, cuando en realidad la verdadera paz no está en intentar darle órdenes a las olas o a tus problemas, sino en soltar la corona y aprender a navegar la marea.
3) Terminar: No dejes de mirar tu vida y aprender a discernir qué cosas te convienen y cuáles no te convienen, porque el vivir implica saber llevar cruces y no ocultarlas, porque cuanto más perfectitos y santos nos mostramos, más vivimos aparentando. Centrar la mirada en Cristo es dar con la realidad en la que vivimos. Algo bueno está por venir. - 1) Gente: Vos sabes que mi parroquia es gigante. Comienza en las periferias de San Miguel de Tucumán y termina en el límite con Salta, más de 19 capillas y más de 78 km que recorrer, lugares de ciudad, de campo, de montaña. Te presento dos situaciones que me hicieron pensar mucho. Por un lado, la de una familia que conocí, en las montañas. Una casa humilde, donde la puerta es una tranquera, no tiene ni timbre. Cuando paso por ahí golpeo, y aparece don Juan, que me dice: “Pase, que usted es de la casa”, y ya preparan cosas para tomar el mate y me llevan huevos recién sacados para que tenga en la semana. Es ver la generosidad pura en la pobreza. Es un lugar rico en amor y, como diría el proverbio: “En casa del sabio abundan las riquezas y el perfume, pero el necio todo lo tira”. También me tocó visitar a una familia de una posición estable, en una zona bien importante de Tucumán. Si bien no es una zona de mi parroquia, fui a visitarlos como amigos, ya que nos conocemos desde el colegio secundario. La casa parece de Hollywood: hasta el timbre es increíble. Por dentro parecía un hotel. Lo curioso es que, cuando me senté y me puse a conversar con este amigo, a quien conozco desde los 16 años, me contó el estrés que pasaba por mantener ese estilo de vida. Me dijo: “Luis, en algún momento temo que todo se desplome”. Me mostró la cantidad de pastillas que toma para el insomnio y el miedo al fracaso. Cuando yo vi la casa de afuera, creía que era el éxito andante. Hasta me dijo que ni disfrutaba la casa, porque se iba temprano y volvía tarde, como también dice el proverbio: “Algunos suelen decirse ricos, pero no tienen nada”. Hoy plantéate cómo vivís y fíjate si vives en la abundancia material, pero en la carencia espiritual, que terminas siendo una persona tan pobre que lo único que tienes es dinero o podés ser una persona que vive en la abundancia espiritual, aunque siempre comas un plato de guiso, pero abierta a compartir el plato con el otro.
2) Preparado: Acordate de que Dios a todos nos da dones. Por eso, para trabajar un don, es necesario tener en claro que uno debe tener disciplina y práctica. Como diría un cura amigo: “El cementerio está lleno de gente con sueños y dones”. Por eso, cuando uno tiene un don y no le agrega disciplina, ese don puede caerse, porque la disciplina alimenta el don y te hace sabio en la vida. Y el sabio es alegre.
3) Comprado: Hay dos cosas que tenemos que evitar en la vida: “compararnos con los demás y esperar algo de los demás”. Por eso, no dejes de volver a tu relación con Dios y, como decía Carlo Acutis: “Todos nacen como originales, pero muchos mueren como fotocopias”. Algo bueno está por venir. - 1) La Iglesia: Como vos sabes, hay tres tipos de Iglesia: triunfante, purgante y peregrinante. La Iglesia triunfante se refiere a lo que celebramos ayer, el 1 de noviembre: aquellos que gozan de la presencia de Dios y son almas que están gozando del cielo. Son aquellos seres hermosos que nos ha regalado Dios para saber que la vida eterna existe. Y esas personitas nos iluminan y nos iluminaron en esta vida, nos recordaron que Dios está. La Iglesia purgante es la que estamos celebrando hoy. Pedimos por aquellos que están purgando sus pecados y buscan llegar al cielo. Están ahí. Necesitan de nuestras oraciones y misas, para que puedan estar contemplando el rostro de Dios. Necesitan que nosotros les demos una manito. Hoy tenemos que dedicarlo completamente a ellos, rezando por ellos y ofreciendo misas. De paso, si te haces una visita al cementerio, te ganas indulgencias. Hay que ayudar a las almas del purgatorio. Ellas quieren ya estar con Dios. Ellas están purgando, están haciendo una limpieza, si se quiere, para poder llegar al cielo. Luego tenemos la Iglesia peregrinante, el tercer tipo de Iglesia, la cual formamos vos y yo, sí, los que caminamos, los que estamos en este mundo y la luchamos día a día contra las luchas que nos tira Satanás para quitarnos la paz y recordarnos que nuestra vida está apuntada al cielo. Somos la Iglesia peregrina, los que caminamos juntos por el mismo objetivo. Hace un tiempo leí a un autor que explicaba algo así: el 31 se celebra Halloween, porque el diablo hace una contrapartida al 1 de noviembre, pues el 1 celebramos las almas que Dios conquistó y están en el cielo con Dios; mientras que el 31 de octubre el diablo, enojado, celoso, celebra las almas que tiene en su poder, en el infierno, por eso celebran disfrazados de demonios, de diablos, de brujas. Me llamó mucho la atención y hoy te lo comparto, de paso recordándote que Halloween no es parte de nuestra fe ni de nuestra cultura. Viene de los celtas.
2) Tu hermano: Lo que haces en esta vida tiene implicancia y resonancia divina. Por eso lo que importa es que seas una buena persona y luches para llegar a ello, no hacer el mal a nadie y evitar complicar la vida a los demás. Esta vida es para compartir, es corta, pero también es hermoso vivir. Se hace más hermoso cuando ayudamos al prójimo y logramos que el otro se contagie de la felicidad, de la alegría. Un cristiano no puede ser feliz a costa de otro, del sufrimiento del otro. No dejes de hacer el bien, aunque muchas veces creas que a los malos les va mejor. Que tu vida sea un orgullo para todos los que te rodeamos, amando a Dios y haciendo lo mejor posible lo que tengas que hacer.
3) Cuando te vimos: El egoísmo y la soberbia son dos bichos bien complicados, que nos pueden complicar la existencia. Es tu capacidad de tener un corazón generoso y abierto lo que te lleva a mirar a los que te rodean. Eso te lleva a salir de ese mundo de nubes que uno muchas veces se crea por sí mismo. Date cuenta de que la vida no es solo lo que vos sentís o vivís o ves. Hay otros que están muy cerca de vos que no viven la vida como vos la vivís. ¡Por favor, sábelo! Algo bueno está por venir. - 1) Multitud: Cuenta la historia que Polícrates era un rey muy reconocido en el mundo griego. Tenía todo, pero la ansiedad y el miedo al futuro no lo dejaban disfrutar de la vida. Eso lo llevó a estar siempre intranquilo, temeroso. Un día, mandó a llamar a uno de los grandes sabios del mundo griego y le preguntó qué podía hacer ante la realidad de que ya ni siquiera podía dormir tranquilo. El sabio le dijo: “Despréndete de aquello que amas más para calmar tu miedo”. El rey se fue al mar y en esos días decidió tirar su anillo de esmeralda, como desprendimiento total de lo que más valoraba. Pasados los días, el rey recibió un regalo por parte de un navío. Era un pez gigante; al abrirlo, encontró el anillo de esmeralda que había tirado. Por eso, comprendió que, por más que uno quiera controlar el futuro, no se puede evitar lo inevitable. Recuerda que tu realidad no la define tu entorno, sino más bien la define tu mente, porque puedes tenerlo todo por fuera, pero, si tu mente siempre se aferra al miedo de perder, entonces más que buscar el cielo, tu misma vida se termina convirtiendo en un infierno. Sufrir por adelantado no te protege del futuro, sino que te roba el presente. La santidad pasa por aprender a disfrutar de lo que hoy tenés en tus manos y confiar en lo que Dios puede hacer de tu futuro.
2) Consolados: Lo material no proporciona felicidad ni sentido a la vida. Eso también pasa cuando en lo afectivo buscamos consuelo. Muchísima gente me dice: “Yo estoy buscando a alguien que me quiera”. No. Lo material o ciertos momentos afectivos dan solo momentos de placer, lo cual es distinto. El problema es cuando vos confundís placer con felicidad. Recordá que el placer es efímero y al placer le sigue el sufrimiento. Aquí entra el problema de que el placer, condicionado por el ego, es insaciable, porque cuando vos buscas un objetivo material (o una relación para no sentirte solo o sola), lo conseguís, pero te aseguro que al poco tiempo ese objetivo se vuelve habitual, pierde interés y, automáticamente, necesitas otro. Por tanto, eso no satisface y no da paz interior, solo te da únicamente momentos de placer.
3) Trabajan: Cuanto más te acercas a Jesús más santo quieres ser, entendiendo santidad por relación con Dios y no por ser perfecto para Dios. Por eso, cuando creo que necesito que el cura me controle o debo cumplir normas y marcarlas para lograr la santidad, entonces estoy errado. No comprendí la simpleza del Evangelio. Cuando las preocupaciones nos quitan la frescura del Evangelio, entonces ahí nos perdemos. Santidad es volver al primer amor en la relación con Jesús. Feliz Día de los Santos, porque nos recuerdan que la santidad no está lejos, sino muy dentro. Algo bueno está por venir. - 1) Invitados: Recuerda que todos fuimos y somos diferentes y tenemos diferentes estructuras emocionales. El trato de Dios es particular y, cuando uno no sabe por dónde va en la vida, tiene que saber mirar su dolor, porque lo que te dolió te deja enseñanza y hasta te da una licenciatura o doctorado, pero en empatía. Algo que voy aprendiendo es que puedo ayudar a los demás, y ayudar sin juzgar en los aspectos en los que uno sufre o sufrió. Cuando me toca acompañar a un cura roto y destruido, lo entiendo, porque yo también lo estuve. Cuando me toca acompañar a una persona que no consigue laburo o a la que corrieron de la casa, la trato de ayudar, porque yo pasé por lo mismo. Por eso, cuando sos empático, es porque sabes por lo que pasó el otro, pero, cuando sos el solucionador y maestrillo del otro y crees tener siempre la verdad, te convertís en un fariseo seductor.
2) Puestos: Dios no nos da palabras o doctrinas o enseñanzas sobre el dolor, sino que más bien se termina dando a sí mismo, y lo podés ver en la cruz. Por eso, cuando vemos gente que busca puestos en lugares distintos, es porque no es empática, sino que es capaz de usar hasta lo que te duele para ocupar un espacio. Dios entiende nuestro dolor y la empatía es la mejor posición, porque uno puede lograr puestos en la vida por lo trabajado, mientras que otros pueden lograr puestos por comodidad o por seguir ideologías. Nosotros, que somos cristianos, recordamos que lo que hacemos es solo para Dios y su bondad. Solo a través del dolor llegamos a ser lo que Dios quiere que seamos, porque por más puestos que tengas, el dolor es quien te refiere a quien eres.
3) Colocarte: Cuenta la leyenda que Damocles se la pasaba alabando al rey Dionisio y el rey, al ver que lo adulaba por el dinero y el poder que tenía, le propuso que tuviera su trono por un día. Superemocionado, Damocles se sentó en el trono dorado y se vistió con ropa fina. Allí, al sentirse servido y adorado por todos, sentía que vivía un sueño. Estaba hasta emocionado. Pero, al rato, al mirar al techo, vio una espada superafilada arriba de él. Estaba sostenida por el pelo de la cola de un caballo. Podía caer y partirlo en dos. Entonces, la ansiedad y el miedo ya no lo dejaban disfrutar de los lujos de ser un rey. Damocles ya no podía ignorar la espada que estaba por arriba de él. Eso lo llevó a buscar al rey Dionisio para rogarle que lo liberara del trono, pero el rey Dionisio le dijo: “Es que todo trono viene con su espada”. Por eso, querido amigo o amiga, nos pasamos deseando la vida del otro, olvidando que cada éxito tiene un lado oscuro y olvidándonos de abrazar nuestro propio camino y agradecer lo que tenemos. La verdadera riqueza no está en sentarse en el trono más alto, ni en ser obispo, ni cardenal, ni papa, ni jefe de Estado, sino que más bien está en tener una mente en calma. Algo bueno está por venir.
Más podcasts de Cristianismo
Podcasts a la moda de Cristianismo
Acerca de Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano
La Meditación Diaria es preparada día a día por el Pbro. Luis A. Zazano, quien nos anima con sus meditaciones y amenos audios a adentrarnos más en el Evangelio, conocer más de la vida de nuestro señor Jesús y encontrar la paz interior. Para más info visite: https://misionerosdigitales.com
Sitio web del podcastEscucha Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano, Evangelio Pa' Llevar y muchos más podcasts de todo el mundo con la aplicación de radio.net

Descarga la app gratuita: radio.net
- Añadir radios y podcasts a favoritos
- Transmisión por Wi-Fi y Bluetooth
- Carplay & Android Auto compatible
- Muchas otras funciones de la app
Descarga la app gratuita: radio.net
- Añadir radios y podcasts a favoritos
- Transmisión por Wi-Fi y Bluetooth
- Carplay & Android Auto compatible
- Muchas otras funciones de la app


Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano
Escanea el código,
Descarga la app,
Escucha.
Descarga la app,
Escucha.
Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano: Podcasts del grupo






























