Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano
Misioneros Digitales Católicos

Último episodio
2444 episodios
- Quebrantar la tradición
1) Manos: La lealtad no es siempre y cuando entiendes las cosas. La lealtad es lo que hizo David con Saúl o María con Jesús. La lealtad no se negocia: o soy o no soy, porque la entrega es total. Es eso lo que vemos en el Cura de Ars, ya que hoy es el día del sacerdote.
2) Comprendan: Una vez escuché a una persona que tenía una contractura muscular tremenda, que lo dejó duro por un buen tiempo. Le sugirieron que vaya a un señor quiropráctico que lo atendiera ya que había ido a sanatorios y hospitales y no le calmaba nada. El anciano quiropráctico lo sentó, agarró un bolígrafo y le dijo “Le voy a recetar algo que le hará muy bien para calmar todo esto”. Tomó una hoja A4 y puso en grande “Tomar decisiones”. Y le dijo que no son más de dos o tres. Porque, cuando no tomas decisiones, hasta se te sobrecarga la salud y te lleva a tener estrés por acumular problemas que hasta no valen la pena. Uno tiene que hacer ejercicios de elecciones y prioridades. Eso es ganar sabiduría y también aprender a envejecer. Los gustos no cambian, pero sí las prioridades. Entonces hay que hacer espacio para problemas que merecen nuestra atención y otros que son un lastre innecesario. Recuerda que los aviones no vuelan sin saber el peso de su carga. Por eso, también te lo paso para la vida: “Cuanto uno más alto decida volar, menos peso podemos transportar”. La sabiduría de la vida implica elegir qué batalla vamos a pelear y qué no, que volará fuera de nuestro radar. Saber decir “En esto no me voy a meter” te hace más sabio.
3) Boca: Un perro come todos los días pero lleva un collar, mientras que el lobo pasa hambre, pero tiene libertad. Muchos de nosotros elegimos el collar, porque a ese collar lo llamamos “seguridad”. Cuenta la historia que un lobo se encuentra con un perro, este le pregunta: “¿Por qué estás tan gordo querido perro?”, a lo cual el perro le contesta: “Es porque mi amo me da de comer todos los días”. El perro le dijo al lobo “Mi vida es fácil. Nunca pasaré hambre”. El lobo ve la marca en el cuello del perro y le preguntó “¿De qué es esa marca?” El perro le contestó “Es la marca de mi dueño, ya que durante el día estoy atado y por las noches soy libre”. El lobo lo miró y se fue al bosque nuevamente. El lobo tomó una decisión. El hambre no es el problema, sino que es el precio de la libertad. El collar no siempre es un trabajo, sino que es muchas personas que están en relación. Por eso, hay personas que se atan al collar de alguien. Una relación que hace que tengas comodidad, pero con el precio de estar atado a alguien por miedo a la incertidumbre de irte. A veces el collar es un grupo de gente al cual sigues perteneciendo, porque el sentirte aceptado por ellos es más fácil que la soledad de haber evolucionado y madurado. A veces tenés el collar que vos mismo te ponés, buscando depender de alguien para sentirte alguien, porque parece que solo no lo puedes ser. Como diría mi papá “No puedes controlar a un hombre que no tiene miedo a pasar hambre”. La persona rica no es quien más tiene, sino la que menos necesita. Algo bueno está por venir. - Subieran a la barca
1) Obligó: Steve Jobs, el genio de Apple, fue despedido en 1984 (el año que nací) pero, cuando la empresa cayó, lo buscaron y lo volvieron a contratar en 1997. Dicen que todos se acuerdan de un Jobs que llegó descalzo a una pizarra blanca y en ese momento, que Apple tenía cientos de productos, él dividió la pizarra en cuatro. En uno escribió “pro”, en otro “consumidor”, en otro “escritorio” y en otro puso “móvil”. Luego se dirigió a los ingenieros y les pidió que hicieran un producto Apple para cada cuadrado y que borren el resto. Y eso pasó. Por eso, hasta hoy Apple trabaja solo en cuatro cosas. Mira, si esto funcionó, porque con esto les fue muy bien, también esto va a funcionarte en la vida. Porque creo que, a una determinada edad,
uno tiene que entrar y dividir en 4 la pizarra de su vida. Decir: en esto me puedo enfocar y en estas cosas no puedo porque no es lo mío. Uno tiene que ser prudente y decir “Hasta acá llegó y hasta acá no”. Hay veces que uno quiere ser de todo y hacer de todo y, desde la cuna a la tumba, te vas dando cuenta que en una sola cosa podés ser bueno, no en todo. Fíjate para qué sos bueno. No me refiero a tema de oficio o presión, sino a las cosas de la vida: capaz que sos solidario o buen consejero o consejera. Cuando vos te enfocas en la vida en aquello para lo cual naciste, descubrís exactamente tu propósito en la vida. Hay dos fechas importantes en la vida: cuando uno nace y cuando uno descubre para qué nació en esta vida.
2) A solas: La vida nos golpea: la enfermedad deja sin salud, y sin salud no hay alegría. La economía deja sin trabajo y cuando falta para comer y uno tiene que hacer malabares para llegar a fin de mes uno no tiene ganas de reírse; o esa persona que me dejó infeliz porque me usó. Puede que algo o alguien nos robe la felicidad. La alegría parece algo tan frágil porque un día la tenemos y otro no, pero aún así la seguimos anhelando. Por eso, vuelvo a repetirte, todo depende de tu actitud y tus ganas de vivir. Por eso es importante que encuentres esos espacios de estar a solas y encontrarte vos con Dios; encontrar lo que te alegra y el sentir tu vivir. Siempre es bueno buscar tu espacio.
3) Fe: Marco Aurelio decía que “La mayor derrota de tu enemigo es que nunca consiguió convertirte en alguien como él”. Por eso, no pierdas la fe, aunque parezca que te hundes. No dejes de mirar hacia Jesús y no dejes la vida espiritual aunque parezca que no tienes estabilidad en nada. Dios obra a su momento y en su tiempo. Déjate ayudar por Dios, míralo a Él. Algo bueno está por venir. - 1) Enterarse: Hay una frase que me dejó pensando: “Tienes la vida que te mereces y mereces la vida que tú eliges”. Hay veces que tenemos el problema de no responsabilizarnos de las cosas que nos ocurren, y uno no puede cambiar las cosas que piensa que no dependen de uno. Hay que hacerse responsable de lo bueno así como de lo malo de uno mismo. Las personas que no tienen la vida que quieren y no luchan por tenerla te dicen que nada de lo que les ocurre es su culpa. Es una diferencia de mentalidad y también de actitud.
2) Acercaron: el amor de hermanos no siempre es perfecto. Discutimos, fallamos, pero cuando la vida golpea ahí estamos. Un hermano conoce tu peor versión y aún así se queda. En las buenas celebra con vos y en las malas se convierte en tu refugio. No es solo sangre, sino lealtad, esa lealtad que resiste tormentas. Es ese abrazo que no pide permiso y esa mano que no te suelta cuando todo el mundo se oscurece, y eso es hermandad. No me refiero a la parte sanguínea, sino a la lealtad de esa persona que está a tu lado, porque hermandad es “amor que no se rinde”.
3) Traigan: No porque alguien te ame hará todo lo que vos quieras, porque eso no es amor, sino más bien “esclavitud”. Una persona te puede amar mucho, pero te puede decir: “Mira, hoy no tengo ganas de esto”. Hay momentos que ponen en juego el amor de una persona, pero no se puede medir el amor de una persona por el capricho del otro. Hay gente que te necesita para que vos la alimentes desde lo que sos, pero hay gente que se encapricha a que le des siempre de comer. Por eso, el darse también tiene un límite. Por eso uno pone lo que tiene y Dios hace todo para que se complete. Pero es darse desde un amor sano no desde un capricho insaciable. Algo bueno está por venir. - 1) Herodes: No sé si recordás esa historia en la cual un hombre va a pedir empleo en el circo y el dueño del circo le dice: “Mire, no tengo trabajo para darle, pero se me murió el gorila. No sé si quiere disfrazarse de gorila y le pago algo”. El hombre lo hizo y se tomó tan a pecho el trabajo que era la atracción del circo. Pasado un tiempo se subió a un árbol cerca de su jaula y se hamacó tanto que cayó en la jaula de un león africano. Empezó a gritar: “Socorro, que soy un humano disfrazado de gorila”, a lo cual el león le dijo “Cállate. No digas nada, si no los dos nos quedamos sin trabajo”. Hay veces que tenemos tendencia a escondernos y a simular ser algo que no somos. Los psicólogos llaman a esto el fenómeno del impostor. Pero no fuimos hechos para complacer a los demás. No puede ser que vivas para agradar a alguien, porque eso te puede llevar a convertirte incluso en un asesino de identidad, como le pasó a Herodes.
2) Encarcelar: La vida espiritual comienza al otro lado de la entrega. Es entregarle a Dios tu futuro y abandonarte en Él. Es luchar para no controlar a los demás ni buscar cambiar a los demás para que sean como vos quieres que sean, porque eso es encarcelar. Eso te dará una libertad maravillosa, cuando soltás, cuando empiezas a preocuparte del qué dirán de nosotros o te importa mucho la imagen o la crisis que no la podés resolver ya, te termina esclavizando. Cuando nos enteramos de un chisme sobre nosotros o cuando alguien escribe algo malo de nosotros en redes y pasamos una semana sin dormir, ahí descubrimos que volvimos a querer agarrar el control. Por eso tu lucha espiritual es soltar y encomendar.
3) Entristeció: Pide a Dios siempre el don de la serenidad para no actuar desde las pasiones, sino desde el corazón. Te comparto esta oración que e ayuda bastante. La oración de la serenidad: Señor, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar. El valor para cambiar las cosas que sí puedo cambiar y la sabiduría para conocer la diferencia. Viviendo un día a la vez, disfrutando un momento a la vez. Aceptando las dificultades del camino, como Jesús lo hizo, confiando en que Tú harás que todo salga bien. Si me entrego a tu voluntad para que Tú tomes el control. Señor, te ruego ser razonablemente feliz en esta vida y sumamente feliz contigo por siempre en la eternidad. Amén
Algo bueno está por venir. - 1) Maravillados: Lo que te define nunca es un error, porque vas a cometer millones de errores. Te contaría todos los errores que cometí en mi vida y voy aún aprendiendo de ellos. Porque lo que te define es lo que haces después que cometiste el error. Es ahí si te corregís o te haces terco. Lo que define al ser humano es lo que hace después de la crisis. Por supuesto que hay que ver el contexto, porque hay cosas que te salieron mal o problemas que viviste por una razón totalmente ajena a vos. Por eso, la maravilla de tu vida ( y la gente queda maravillada con tu vida), es ver cómo salís de tu crisis y sacas aprendizaje de tus errores.
2) Orígenes: Si nos deprimimos no somos malos cristianos, hasta Elías se deprimió. Porque somos humanos. Cuando la gente pregunta de dónde viene Jesús es necesario considerar que es verdadero Dios, pero también verdadero hombre. Vos y yo somos humanos. Tenés que reconciliarte con que sos humano. Aprende a saber que no sos Superman, deja de exigirte como un súper héreo. A veces vivimos como marcianos y, cuando viene la tristeza o la enfermedad, decimos: “¿Por qué Dios me falló?”. Y no, somos humanos. Yo también hay veces que me siento cansado y solo tengo ganas de llorar. Vos sabes cómo es la vida. Hoy estás victorioso en la cima de la montaña, creyendo que todo quedó atrás, que ya no hay problemas, que ya no hay fracasos, pero, al día siguiente, estás tirado en el valle boca abajo. Pero, a pesar de todo, hay que seguir adelante, porque eso nos da la fe. Saber que la gente hasta nos cuestionará de dónde venimos, pero debemos recordar que somos humanos y tenemos que seguir adelante.
3) Tropiezo: ¿Sabes por qué los domadores de leones usan una banqueta? Porque los leones, cuando ven una banqueta, tratan de concentrarse en las cuatro patas y eso los inmoviliza. Es decir que el león no sabe cuál de las cuatro patas es peligrosa. Entonces, la concentración dividida trabaja en forma negativa, y, lo que pasa con el león, pasa con nosotros. Los que son verdaderos líderes es porque cultivaron un tipo de concentración y enfoque diferente a la media. Siempre, cuando veas un campeón de algo, es alguien que tiene una concentración y tiene prioridades. No te olvides de estas palabras: “prioridades” y “concentración”, porque tienen que trabajar juntas. Porque si uno tiene prioridades, pero no tiene concentración, siempre sabe lo que hay que hacer, pero nunca termina haciéndolo. Pero si tenés mucha concentración, pero no tenes prioridades, sos bueno en lo que haces, pero nunca avanzas. Uno tiene que tener la sabiduría de decir “No soy bueno en esto”. El principio de la sabiduría es reconocer las limitaciones y saber decir “Esto me supera”. Esa es la diferencia entre ser eficiente y ser eficaz: ser eficiente es hacer las cosas bien, ser eficaz es hacer aquello para lo cual naciste. Algo bueno está por venir.
Más podcasts de Cristianismo
Podcasts a la moda de Cristianismo
Acerca de Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano
La Meditación Diaria es preparada día a día por el Pbro. Luis A. Zazano, quien nos anima con sus meditaciones y amenos audios a adentrarnos más en el Evangelio, conocer más de la vida de nuestro señor Jesús y encontrar la paz interior. Para más info visite: https://misionerosdigitales.com
Sitio web del podcastEscucha Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano, Rosario del Día y muchos más podcasts de todo el mundo con la aplicación de radio.net

Descarga la app gratuita: radio.net
- Añadir radios y podcasts a favoritos
- Transmisión por Wi-Fi y Bluetooth
- Carplay & Android Auto compatible
- Muchas otras funciones de la app
Descarga la app gratuita: radio.net
- Añadir radios y podcasts a favoritos
- Transmisión por Wi-Fi y Bluetooth
- Carplay & Android Auto compatible
- Muchas otras funciones de la app


Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano
Escanea el código,
Descarga la app,
Escucha.
Descarga la app,
Escucha.
Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano: Podcasts del grupo




























