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Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

Misioneros Digitales Católicos
Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano
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  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Mateo 8, 28-34

    01/07/2026 | 3 min
    Endemoniados

    1) Orilla: A lo largo de los años muchos de mis alumnos jóvenes, especialmente los de la secundaria, del colegio, me han preguntado cómo pueden tener una vida como la que yo tengo, porque algunos dicen: “¡Uy, padre, qué lindo que tiene que ir a Paraguay o a Uruguay o aquí o allá!”. Pero comprendí que quieren la vida, pero no quieren recorrer el camino. Algunos quieren mi vida sin mis heridas, quieren mi vida sin mis cicatrices. Entonces no quieren las críticas que me tuve que comer de la gente de la comunidad, el ataque que me tuve que comer de mis pares durante años. Y no ahora, que tengo 41 años, sino desde mis 24 años, porque cuando era seminarista ya me liquidaban y hasta lloraba amargamente porque no me querían. Entonces, hay gente que no quiere mi vida, sino la recompensa. Por eso mira ahora tu vida, porque hay gente que quiere lo que tenés en tu vida, pero ellos no quieren cruzar la otra orilla. No te rehúses a ser la audiencia de tu vida y trabaja por tu propia vida, y no por lo que la gente opine o piense. La vida no es para observarla, sino para trabajarla, y debes ganarte la vida en buena ley. Aprende a enfrentar tu propia decisión, porque si no estás donde quieres estar, ¿por qué sigues decidiendo quedarte en donde estás?

    2) Gritar: Descubrir cuál es nuestro plan en la vida antes de que la misma se nos acabe. Es necesario anunciarlo y acentuarlo. David pudo vencer al gigante con su honda y sus sandalias y con lo que él sabía utilizar y con lo que se había entrenado en la vida, porque sabía pelear a su forma. Pero, cuando andamos con la armadura de alguien más, se nos termina haciendo pesada la misma vida, porque el principio de la sabiduría es reconocer las limitaciones. Incluso es necesario decir: “Yo para esto no sirvo”. Esto te evita desgaste. Por eso siempre te insisto que tengas un proyecto de vida. Por supuesto que Dios puede cambiar tus planes, pero siempre es bueno tener tus proyectos, buscar ese camino, porque determinan lo que quieres ser. Un plan evita el desgaste y ayuda a que no vivas bajo los gritos de otros.

    3) Encuentro: Había leído una frase que era muy buena, “Cuando veas la sombra de un gigante no te asustes, más bien fíjate donde está puesto el sol. Porque puede ser la sombra que proyecta un enano”. Es por ello que mira bien a tu alrededor y no vivas en un infierno con cosas que pueden apuntalarte a vivir en un cielo. Date cuenta que los problemas son oportunidades y las batallas son para enfrentarlas más que para tenerles miedo. Algo bueno está por venir.
  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Mateo 8, 23-27

    30/06/2026 | 5 min
    Cubrían la barca

    1) Desató: Creo que ahora que me escuchas debemos dar gracias a Dios que estamos unidos, pero llegará ese momento cuando capaz ya no me escuches más o que tu vida de un giro o tal vez la mía. Es parte de la vida saber que hay temporadas y temporadas. Hoy es importante que mires en tu corazón cosas que debes soltar y cosas que debes dejar, elementos que debes ver para tu vivir y ver qué es parte de tu deber para vivir. Jesús tenía un círculo de amigos, al menos 72, a quienes llamó discípulos y a quienes además mandó a predicar y curar. Pero después tenía otro circulo, de 12, a quienes llamó apóstoles, seleccionados por Él mismo, y después un “círculo íntimo” llamado Pedro, Santiago y Juan. Incluso después tenía un segundo círculo. Y si Jesús tenía estos círculos de amistades distintos, ¿que nos sugiere a nosotros?. Capaz que te tenga que ayudar a vos el tema del vínculo y dejar de estar renegando por los celos que te presenten.

    2) Despertaron: Conocí el caso de un muchacho fue a trabajar a una familia, cortaba el césped y le daban un dinero por esa tarea. Siempre se lo veía sucio y un poco descuidado. Hasta que la familia le preguntó dónde vivía y dijo que no tenía dónde ir. Cuando se enteraron de que era un muchacho de la calle y que sobrevivía con el dinero que hacía con el trabajo de cortar el césped, le dieron un espacio en la casa. Lo curioso era que siempre tenía el bolso o la maleta armado por si tenía que irse. Aunque se sentía parte de la familia, nunca desempacaba. Claro, lo habían rechazado tantas veces en la vida, que había aprendido a ser cauteloso, porque tenía miedo de que en cualquier momento lo corrieran. Él estaba en la casa, pero no en el “hogar”. Estaba bajo el techo, pero no bajo la promesa. Estaba con la familia, pero no se sentía un miembro de la misma. Por eso me dirijo a vos, querido amigo, querida amiga, que hace años no podés desempacar, para los que están en una iglesia, pero no se sienten parte. Para los que sirven, pero nunca se sintieron parte, porque está eso de:“¿y si Dios cambia de idea”? Pero no, te lo aseguro que no, porque yo también me sentí fuera o corrido, pero volvimos, porque lo que te quiero recordar es que Jesús te sigue mostrando que está. Por eso me pronuncio “un legalista en recuperación” porque comprobé que no es que Dios te ama si haces esto o aquello, si te vestís de esta manera o de la otra; si rezas el rosario de esta manera o de la otra.. Dios te ama y acompaña a pesar de no haber hecho esto o aquello.

    3) Decían: Una cosa me ayudó a cambiar el pensamiento, porque antes vivía renegando, enojoso de cosas que me pasaban. Mi guía espiritual me ayudó con lo que llamó “las tres gracias”. No importa lo que pase, por ejemplo, que se te pinche la llanta camino a los cerros. Lo que tienes que hacer antes de lamentarte, renegar o enojarte, es pensar en tres gracias que tengan que ver con lo que te ha sucedido. Por ejemplo, gracias a Dios que tengo batería para llamar para que me ayuden, gracias a Dios que tengo una llanta de repuesto y gracias a Dios que está cerca la casa de doña Graciela, donde pueden darme una ayudita si se pone difícil el cambiar la rueda. Eso ayuda a que la mente y el corazón no lo puedan ver igual, y no estés siempre enojado. O, por ejemplo, te dejó tu pareja: gracias a Dios voy a tener más tiempo, gracias a Dios que tengo salud y gracias a Dios que puedo vivir sin depender. Puede ser cualquier cosa, incluso una pérdida familiar: gracias a Dios que lo tengo en el recuerdo, siempre con su sonrisa y sus chistes; gracias a Dios que lo he vivido en profundidad, y hemos podido compartir los últimos años con mucha alegría y gracias a Dios por haber sacado una enseñanza de la vida de él y cosas que he aprendido de él. ¿Ves? Cambia la mirada… y por lo menos yo he dejado de ser tan quejoso. Algo bueno está por venir.
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  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Mateo 16, 13-19

    29/06/2026 | 4 min
    Santos Pedro y Pablo

    1) Filipos: Alejandro Magno dijo: “No destruyas lo que otros construyeron, más bien demuestra que puedes superarlo”. Y eso lo dijo porque comprendió que destruir es fácil y cualquiera puede hacerlo. Criticar, señalar, derribar, eso no requiere talento, sino, más bien, rencor. Pero lo difícil y lo que realmente diferencia a alguien es tomar lo que existe y hacerlo más grande. Superar no significa borrar, sino más bien construir encima. Por eso hay personas que gastan toda su energía en hundir a otros y nunca llegan a ningún lado. Porque el que destruye solo demuestra que no sabe crear y el que supera, en cambio, no necesita que nadie caiga para él o ella poder subir.

    2) Dicen: Hoy tenemos un presupuesto emocional limitado y una resistencia mental para enfrentarnos a una sola fuerza enemiga. Es como que solo podemos enfrentar una cosa a la vez, pero todos venimos de situaciones difíciles y duras. Hoy podemos soportar un jefe difícil, pero cuando a eso le sumamos problemas en el matrimonio y luego problemas con los hijos o un auto que se rompe, más los problemas económicos que se van acumulando, empieza a haber más estrés en tu vida y en tu matrimonio, que te lleva a un desequilibrio que incluso afecta tu sueño y tu estómago. No puedes dormir bien, los triglicéridos se te van a las nubes. Por eso, es importante que vuelvas a tu identidad y recuerdes que los problemas siempre están y que, para volver al equilibrio, es necesario soltar y volver a centrarte en tu identidad, en quién sos vos, y no depender de otros para ser algo o alguien; de una persona o de una pastilla.

    3) Prevalecerá: Cuando entré al seminario, en el 2003, donde se estudia y prepara para ser cura, fui a un encuentro. Un sacerdote nos preguntó a los seminaristas cuál era nuestro plan. Me quedé pensando porque en mi cabeza creía que era seguir la vida con fe, dejarlo todo y esperar que desde la fe se me iluminaran las cosas, como que Dios me tenía que mostrar por dónde ir en el camino. Comprendí que esperar en la fe, para la guía de mi vida, esperar que Dios me ilumine por dónde ir, estaba disfrazando una cierta vagancia o pereza. Era depender de que alguien me dijera lo que tengo que hacer o por dónde ir (“Que mi obispo me diga por dónde tengo que ir”, “Cada cosa que hago se la voy a consultar al obispo, porque él es la voz de Dios”), pero comprendí que es uno quien debe generar un plan y un camino. Es uno quien debe seguir un armado de un horizonte en el diálogo orante con Dios. No conviertas tu “espero desde la fe” en un “depender de que Dios me haga y acomode todo”. Por eso hoy, en el día de los santos Pedro y Pablo, te propongo que pienses por dónde quieres orientar tu vida y tus días para que tus días y tu vida tengan un horizonte que alimente tu fe. Algo bueno está por venir.
  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Mateo 10, 37-42: Seguirlo

    28/06/2026 | 3 min
    1) Tomar: Había una vez un hombre que se puso el objetivo de su vida: juntar un millón de euros. Era un hombre muy trabajador pero también inseguro, no quería pasar lo que pasó su papá de quedarse sin dinero. Tomó la decisión de trabajar duro para juntar un millón de euros y cada dos por tres se decía “cuando junte el millón de euros haré tal viaje, me compraré tal casa, visitaré a tal persona”. Esto claro que lo llevó a dejar de ver a sus amigos, dejó de divertirse y de disfrutar de una cena afuera; lo único que le importaba en la vida era juntar un millón de euros. Todos los viernes cuando llegaba a su casa hacía la suma de lo que tenía. Todo esto lo venía haciendo seguido. Llegó un día que logró llegar a 999.999.99 y le faltaba un euro para el millón. Se puso a buscar por todos los rincones de la casa. Al encontrar la moneda que le faltaba completó el millón. Saltó de gozo y empezó a festejar. En ese momento le golpearon la puerta de su casa. Era la muerte, le dijo: “llegó tu hora te debo llevar”. Él le dijo: "ahora no, tengo que disfrutar de mi familia y de mis amigos, debo hacer viajes y debo ir a eventos". La muerte le dijo: "no…."
    Le empezó a ofrecer trato, le dijo “te doy la mitad de mi dinero y dame un mes”, la muerte le dijo "no hay trato". Le dijo: "te doy 700.000 y dame 10 días". "Tampoco", dijo la muerte. "Dame una hora y te doy el millón". "Tampoco…." "Entonces dame un minuto", la muerte le dijo: "te doy un minuto". Entonces agarró una hoja y escribió “lector que lees esto que escribo, ten cuidado con lo que haces con el tiempo. Porque yo no pude comprar ni siquiera un día con toda mi fortuna”.

    2) Recibe: Te invito a que veas que la vida es sencilla y cada vez que me pongo a estudiar algo siento que la vida pasa por la sencillez, pero uno mismo es el que se la complica. Creo que la vida pasa por asumir las cosas como tal más que querer que sean como uno las quiere; hay cosas que suceden, e inherentemente van a suceder, pero quien le da el valor a las cosas que van a suceder es el ser humano y depende de nosotros cómo vemos ese hecho. Por eso, Jesús hoy te invita a que veas la vida desde la Cruz en camino a la Resurrección, mirar desde lo espiritual para ver las cosas con eternidad.

    3) Beber: Hay gente que daría la vida por el problema que tenés vos hoy en tu vida; el mayor problema que vos tenés ahora, alguien diría “por favor te lo cambio” y si vos, al despertarte por la mañana, agradecés a Dios te va a ubicar en tu sitio. Algo bueno está por venir.
  • Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

    Mateo 8, 5-17: Yo iré a curarlo

    27/06/2026 | 1 min
    1) Parálisis: Está bueno escuchar, reconocer y aceptar los sentimientos de los demás, pero sin olvidar reconocer, aceptar y escuchar tus propias emociones. Si no lo tienes en claro, puede que entonces entres en una parálisis en tu vida y de tu vida.

    2) Subalterno: Como diría san Ignacio de Loyola, si no te da sentido ni tampoco paz, ni mucho menos alegría o ese fuego interior, entonces no merece el tiempo, la energía y la concentración. Por eso pedí siempre a Dios que te guíe hacia aquello que te da paz interior.

    3) Hace: Hay cosas y situaciones que nos generan llanto, hay cosas y situaciones que nos hacen llorar como adulto porque eso revela para qué fuimos creados. Uno tiene que trabajar en para qué nos eligió el Señor y una forma del para qué fuimos gestados es saber qué nos conmueve, que nos toca, y Dios nos da una carga para que la llevemos y no para que la arrastremos. Algo bueno está por venir.
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Acerca de Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano
La Meditación Diaria es preparada día a día por el Pbro. Luis A. Zazano, quien nos anima con sus meditaciones y amenos audios a adentrarnos más en el Evangelio, conocer más de la vida de nuestro señor Jesús y encontrar la paz interior. Para más info visite: https://misionerosdigitales.com
Sitio web del podcast

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