En el viejo barrio de El Manglito, en La Paz, Baja California Sur, se cuenta la leyenda de una mujer elegante cuyo taconeo todavía puede escucharse cuando las calles quedan vacías.
Dicen que aparece de noche, caminando sola entre el viento del mar y la oscuridad, como si siguiera esperando a alguien que nunca volvió.