¿Tu gato maúlla tanto que al final acabas dándole algo “solo para que pare” y puedas seguir con tu vida? ¿Te has dado cuenta de que, cuanto más intentas que se calle, más rápido aprende a insistir? ¿Y si te dijera que, sin querer, le estás enseñando que maullar es la mejor estrategia del mundo?
Hoy hablaremos sobre cómo sin querer reforzamos los maullidos (con comida, atención o cediendo) y te explicaré qué puedes hacer para evitarlo sin estresarte tú ni estresar a tu gato.