FailAgain

Guillermo Gascón
FailAgain
Último episodio

234 episodios

  • FailAgain

    No quiero “volver a YouTube”

    14/06/2026 | 7 min
    Hace mucho que no publico en YouTube.
    No “mucho” de esos muchos relativos de internet, donde alguien desaparece tres semanas y vuelve diciendo que ha estado en una cueva replanteándose su existencia.
    Mucho de verdad.
    El canal lleva tiempo parado.
    Y cada vez que pienso en volver, aparece la misma tentación: abrir Notion, pillar alguna de las ideas que tengo en la recámara, grabar un vídeo más o menos decente y publicar como si nada.
    Pero creo que esa sería la peor forma de volver.
    Porque mi problema con YouTube nunca ha sido tener ideas.
    Tampoco ha sido saber grabar.
    Ni editar.
    Ni entender más o menos qué puede funcionar.
    Mi problema ha sido la prioridad.

    Durante mucho tiempo he tratado YouTube como una cosa que se hace cuando hay energía, cuando aparece una idea clara, cuando tienes una semana algo más despejada o cuando te entra una pequeña crisis de “tendría que estar publicando más”.
    Ojo porque siempre he tenido un calendario editorial, una idea disponible y algún momento en el que me envalentono y digo “esta tarde grabo” pero luego no se da.
    No se da porque hacerlo así es una tontería. No se construye nada.
    Se publican vídeos sueltos.
    Algunos funcionan.
    Otros no.
    Te ilusionas.
    Te frustras.
    Desapareces.
    Vuelves.
    Repites.
    Una forma muy elegante de autoflajelarte con mp4 y Google Drive.
    Así que esta vez quiero hacerlo distinto.
    No quiero “volver a YouTube”.
    Quiero reconstruir mi forma de trabajar YouTube.
    Y creo que el verano es el mejor momento para hacerlo.
    No porque sea una época especialmente buena para publicar vídeos. De hecho, probablemente no lo sea.
    La gente está a otra cosa.
    Viajes, calor, niños sin colegio, terrazas, vacaciones y cero ganas de ver a un señor calvo hablando de estrategia de contenido desde su despacho.
    Pero precisamente por eso me parece buen momento para trabajar por debajo.
    * Sin la presión de tener que sacar algo ya.
    * Sin mirar cada vídeo como si fuese una prueba pública de si sigo teniendo o no algo que decir.
    * Sin convertir cada publicación en una pequeña votación de si debo continuar o no.
    La idea es usar estos meses para preparar la vuelta de septiembre.
    Y hacerlo con una idea sencilla:
    Si quiero publicar de forma consistente, no necesito más inspiración. Necesito una máquina mejor.
    La primera parte de esa máquina será mirar hacia atrás
    Analizar qué contenidos funcionaron mejor en mi canal.
    En mi caso, como es un canal bastante pequeño, un vídeo de 1.000 o 1.500 visualizaciones ya me parecen bastantes.
    Quiero entender qué temas tuvieron más tracción, qué títulos prometían algo interesante, qué formatos aguantaban mejor, qué vídeos tenían comentarios de verdad y cuáles simplemente pasaron por ahí sin mucha historia.
    No para hacer refritos de contenido (aunque se que funcionaría bastante bien), sino para entender dónde había una conexión real y buenas decisiones de mi yo del pasado.
    La segunda parte será mirar hacia fuera
    Qué está funcionando ahora en YouTube.
    Y no me refiero a lo típico de “el algoritmo quiere vídeos largos” o “ahora hay que hacer shorts” o cualquiera de esas frases que caducan en 48 horas.
    Quiero mirar creadores concretos.
    Gente que está liderando en espacios cercanos: creación, negocio digital, IA, estrategia, productividad, aprendizaje, escritura, marca personal…
    Y entender qué están haciendo.
    * Cómo abren los vídeos.
    * Cómo empaquetan las ideas.
    * Cómo convierten un tema aparentemente normal en algo que merece clic.
    * Qué estructuras repiten.
    * Qué tipo de promesa hacen.
    * Qué ritmo tienen.
    * Qué relación construyen con su audiencia.
    Porque al final el juego sigue siendo el mismo de siempre:
    Mirar qué funciona, entender por qué funciona y adaptarlo a tu propio territorio sin convertirte en una copia barata de nadie.
    Y tercera parte, cómo llevo todo eso al contenido de FailAgain
    Porque FailAgain no va de “cómo crecer en redes” en el sentido más plano.
    No me interesa hacer vídeos tipo:
    “5 hacks para publicar más” “Cómo vencer la procrastinación” “Mi sistema definitivo de contenido”
    Me da pereza hasta solo de pensarlo.
    Lo que me interesa es otra cosa.
    La creación de contenido como problema estratégico.
    * Por qué nos cuesta sostener una voz propia.
    * Por qué confundimos publicar con construir.
    * Por qué copiamos formatos que funcionan para otros pero no encajan con nuestro contexto.
    * Por qué la mayoría de creadores no tienen un problema de talento, sino de dirección, consistencia, criterio y sistema.
    Y ahora, además, hay una capa nueva que antes no estaba tan desarrollada: la inteligencia artificial.
    Cuando publiqué más en YouTube ya usaba IA, pero no como se puede usar ahora.
    No con agentes, ni sistemas de análisis para investigar, comparar, transformar piezas… hay tela de cosas nuevas.
    Y esto me interesa mucho porque creo que hay un espacio a cubrir muy interesante:
    * Cómo puede usar IA un creador sin volverse genérico.
    * Cómo te ayuda a pensar mejor sin sustituir tu criterio.
    * Cómo te permite producir más sin convertirte en una fábrica de contenido mediocre.
    * Cómo puedes usar agentes para analizar tu propio trabajo, estudiar referencias, detectar patrones, preparar guiones, ordenar ideas y aun así seguir sonando a ti.
    Esa es la parte que quiero explorar.
    Así que mi plan para este verano no es muy sexy:
    Mirar datos, revisar vídeos, estudiar referencias, diseñar formatos, preparar guiones, grabar pruebas y montar un sistema antes de volver a publicar.
    No anunciar una gran vuelta con vídeo épico de “he vuelto”.
    No prometer una frecuencia que luego no pueda sostener.
    Solo preparar el terreno.
    Si todo va bien, en septiembre me gustaría volver al canal con una cadencia razonable.
    Probablemente un vídeo cada dos semanas al principio.
    Pocos, pero buenos.
    Con una idea clara, con mejor empaquetado, con más intención y, sobre todo, con menos dependencia de que ese día me levante inspirado.
    Te iré contando el proceso por aquí.
    A ver si esta vez, en lugar de volver con fuerza, vuelvo con cabeza.
    Si estás también en ese punto de “quiero crear más, pero no quiero volver a hacerlo a lo loco”, quizá este sea buen momento para mirar tu propio sistema.
    Nos escuchamos en una semana :)
    PD: si tú también estás empezando a pensar en los contenidos de la temporada que viene, déjame un comentario.
    PD2: esta semana llego a los 10.000 suscriptores en YouTube. Loco.


    This is a public episode. If you'd like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit www.guitermo.com/subscribe
  • FailAgain

    Una campaña de venta sin tratarte como idiota

    31/05/2026 | 9 min
    Esta semana voy a escribirte un poco más de lo normal.
    Voy a escribirte más porque vamos a abrir una nueva edición de Más Listo que la IA, la formación que hacemos Víctor Millán y yo para aprender a usar inteligencia artificial con un poco de criterio, algo de método y esa pizca de pillería que también nos caracteriza.
    Prefiero decirlo así, de frente: esta semana voy a vender.
    * No voy a fingir que no estoy vendiendo.
    * No voy a esconder que esto es una campaña comercial debajo de una montaña de “contenido de valor”.
    * Y no voy a hacer como si cada correo hubiera nacido de una epifanía espontánea cuando, en realidad, forma parte de una secuencia pensada para que una persona pueda decidir si entra o no entra en la formación.
    Pero precisamente por eso quería escribir este correo antes de empezar.
    Porque una cosa es vender y otra muy distinta es convertir la venta en una persecución.
    Harto de humo y cuentas atrás
    Durante estos días he estado pensando cómo ordenar esta campaña y me he dado cuenta de que el bloqueo no estaba en escribir los emails. Eso, más o menos, termina saliendo.
    El bloqueo estaba en otra parte: en decidir qué tipo de conversación quiero tener contigo durante una semana en la que voy a aparecer más de lo habitual en tu correo electrónico.
    Podría hacer lo clásico.
    Un primer email de “el mundo ha cambiado”. Otro de “esto es una oportunidad histórica”. Otro de “mira todo lo que incluye”. Y luego ya sabes: preguntas frecuentes, últimas 24 horas, última llamada, ahora sí que sí, cierro carrito, esta vez no es broma.
    Todo eso que sabemos que funciona. O que suele funcionar.
    Pero me da bastante pereza.
    Y, sobre todo, no encaja demasiado con mi forma de trabajar.
    No porque vender me parezca mal. Al revés. Vender me parece una parte fundamental del trabajo creativo.
    Lo que me da pereza es esa forma de vender que parece diseñada para que las dos partes terminen incómodas: quien vende, porque siente que está apretando demasiado; quien recibe, porque siente que le están intentando colocar algo con calzador.
    Y Más Listo que la IA no es una compra de pim pam.
    Cuesta 249 euros.
    Se puede pagar en tres plazos, sí, pero sigue siendo una decisión que merece pensarse. No es “me compro este cacharrito porque hoy estoy animado”.
    Es una formación. Es tiempo. Es atención. Es confiar en que lo que hay dentro va a ayudarte a trabajar mejor, pensar mejor y construir un sistema más sólido para usar inteligencia artificial sin convertirte en su becario.
    Por eso no quiero que nadie entre por nervios.
    No quiero que alguien compre porque siente que se queda fuera, se agobia, paga y ya veremos.
    Quiero que, si alguien entra, sienta que ha tomado una buena decisión.
    Y si no entra, también.
    Esa frase es importante para mí.
    Porque vender bien no debería consistir en reducir la capacidad crítica del lector hasta que compra.
    No debería consistir en sintetizarlo todo en un punto de dolor, apretarlo hasta que moleste y esperar a que la persona pague para dejar de sentir presión.
    Creo que vender bien debería consistir en darte mejores elementos para decidir.
    Y en que, después, puedas sentirte bien con la decisión que has tomado.
    El precio, en grande
    Cuando alguien se plantea pagar 249 euros por una formación, las preguntas importantes no deberían ser “¿cuánto tiempo queda?” o “¿qué bonus voy a perder si no pago a tiempo?”.
    Al menos no solo esas.
    Para mí, las preguntas importantes son mucho más terrenales:
    * ¿Necesito saber mucho de inteligencia artificial para entrar?
    * ¿Puedo hacerlo a mi ritmo?
    * ¿Cuánto tiempo voy a necesitar para aplicar todo esto?
    * ¿Tendré acompañamiento durante el proceso?
    * ¿Es una suscripción o un pago único?
    * ¿Tiene sentido si trabajo por cuenta ajena?
    * ¿Es realmente para mí o estoy comprando otra cosa que luego se quedará muerta en una carpeta?
    Preguntas de personas reales.
    Preguntas que yo también me hago cuando compro formaciones. Y más todavía cuando son una inversión potente, de dinero y de tiempo.
    Esas son las preguntas que quiero resolver esta semana.
    No de pasada.
    No escondidas al final en una sección de preguntas frecuentes, como quien barre migas debajo de la alfombra.
    Quiero que sean el centro de la conversación.
    Porque si una campaña no responde a las dudas reales de la persona que está valorando comprar, creo que no está vendiendo. Está generando ruido alrededor de una oferta para que, entre el humo, alguien termine entrando medio perdido.
    Y no quiero eso.
    Mi intención con esta secuencia de correos no es repetir “compra, compra, compra” con distintos sinónimos.
    Quiero que cada correo tenga una función.
    * Uno irá a explicar por qué esta formación no va de saber mucho sobre IA, sino de recuperar criterio en un momento en el que todo el mundo tiene herramientas, pero no necesariamente dirección para usarlas.
    * Otro irá a aterrizar cómo se aplica esto sin convertirlo en una tarea infinita en Notion, en Drive o en cualquiera de esas pequeñas tumbas digitales donde cada uno acumula sus buenas intenciones.
    * Otro servirá para explicar para quién tiene sentido y para quién no. Porque no, no creo que esto sea para todo el mundo, y decirlo me parece más honesto que venderlo como si fuera una vitamina universal.
    * Y cerraré con otro correo para resolver dudas prácticas: precio, formato, acompañamiento, qué incluye la formación, cómo se puede pagar, los plazos y, sobre todo, la decisión final.
    La idea es sencilla.
    Si te interesa Más Listo que la IA, estos correos deberían darte el contexto suficiente para tomar una decisión con claridad.
    Y si no te interesa la formación, al menos podrás leerlos como una especie de despiece en directo de una campaña de venta que intenta no tratar al lector como si fuera idiota.
    Vas a poder ver cómo intento plasmarlo.
    Y creo que eso también puede interesarte como creador, como profesional o como persona que quizá en algún momento tenga que vender un producto, un servicio, una idea o un proyecto.
    No prometo que vaya a salir perfecto.
    Seguramente habrá momentos en los que me pase de prudente. Otros en los que quizá me quede corto. Y otros en los que tenga que recordarme que vender no es pedir perdón por existir, que es una de esas cosas en las que algunos caemos demasiado.
    Pero sí sé lo que quiero evitar.
    * No quiero escribir una campaña basada en FOMO barato.
    * No quiero que el argumento principal sea “corre, que esto se acaba”.
    * No quiero apoyarme en la urgencia como si la persona al otro lado no pudiera razonar si no le pongo una cuenta atrás delante.
    Aunque habrá urgencia, claro. Hay una apertura, una fecha y unas condiciones concretas.
    Pero no quiero que ese sea el motivo por el que alguien entre.
    No quiero que la única idea que quede después de todos estos correos sea “compra antes de que suba el precio”.
    Si después de una semana de emails esa es la única idea clara, la campaña no era una campaña.
    Era una alarma en tu móvil con enlaces.
    Lo que quiero intentar es otra cosa.
    Quiero explicarte bien qué problema resuelve Más Listo que la IA, para quién tiene sentido, qué cambia cuando empiezas a usar inteligencia artificial con método en lugar de ir saltando de herramienta en herramienta, y por qué creemos que esta formación puede ayudarte a trabajar mejor si estás en ese punto.
    No desde la presión.
    Desde el encaje.
    Desde la idea de que comprar también puede ser una decisión razonada, no una rendición después de recibir 300 impactos de venta.
    Así que este correo es un aviso y, a la vez, una especie de contrato.
    Esta semana te voy a vender.
    Pero voy a intentar hacerlo enseñándote la estrategia, respondiendo dudas reales y respetando tu capacidad de decisión.
    Si entras, quiero que sepas por qué entras.
    Si no entras, quiero que sepas por qué no.
    Y si por el camino te sirve ver cómo se piensa una campaña por dentro, aunque no compres nada, entonces este experimento ya habrá merecido un poco la pena.
    Un abrazote


    This is a public episode. If you'd like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit www.guitermo.com/subscribe
  • FailAgain

    La IA se está cargando tu contenido

    24/05/2026 | 18 min
    Bienvenidos a FailAgain, una newsletter / podcast sobre crear contenido y estrategia.
    Nunca había sido tan fácil convertir una idea en contenido. Y justo por eso, lo difícil ha cambiado de sitio: ahora el reto no es producir, sino saber qué merece la pena producir.
    Te recomiendo que escuches la versión extendida en formato pódcast de este contenido.
    Una nota de voz puede convertirse en un post.
    Un borrador flojito puede convertirse en una newsletter.
    Una charla con tu pareja puede ser el guión de tu próximo vídeo.
    Hasta una pregunta de tu audiencia puede transformarse en una pieza completa, en un recurso descargable o en la semilla de un producto.
    Esto es brutal. Nos da muchísimas opciones para crear y crecer.
    Pero también es una trampa muy sutil, muy elegante, en la que caemos constantemente (yo el primero).
    Crear más no es construir mejor
    La inteligencia artificial te permite crear más contenido en menos tiempo. Y sí, esto es verdad. Pero es una media verdad, de esas que son perfectas para engañarte a ti mismo.
    Puedes publicar más piezas, abrir más canales, probar más formatos, sacar más posts, más vídeos, más newsletters, más mierdas con títulos prometedores… y aun así no estar construyendo nada sólido.
    Porque la IA no arregla un proyecto que no sabe lo que quiere ser.

    El problema de la mayoría de creadores no es que les falten herramientas. Esa sensación de necesitar la última herramienta o el último modelo solemos generarla los que nos pasamos el día probando cosas (soy parte del lío, sorry). Y tampoco suele ser un problema de falta de ideas.
    El problema está más cerca y es menos cómodo de vender:
    No tenemos claro qué estamos construyendo.
    No sabemos a quién le hablamos, qué territorio queremos ocupar, qué parte de nuestra experiencia merece la pena convertir en metodología, o qué publicaciones son píldoras sueltas y cuáles forman parte de algo más grande.
    La IA multiplica lo que ya tienes
    Que quede claro: si tienes problemas de base, la inteligencia artificial no los resuelve, los multiplica.
    Si tienes criterio, te da velocidad. Pero si tienes caos, te da más caos.
    Un caos más limpio, más rápido y mejor formateado... pero caos al fin y al cabo.
    La IA puede escribir, ordenar, resumir, investigar, transformar una idea en varios formatos o conectar materiales dispersos. Lo que no puede hacer es decidir por ti.
    No conoce tu forma de ver el mundo. No entiende por qué algo te importa. No tiene tus años de oficio ni ha vivido tus fracasos. No conoce la relación que has construido con tu audiencia. Y, sobre todo, no sabe cuándo una frase suena a ti y cuándo suena a consultor de LinkedIn después de tres cafés.
    Todo eso es trabajo tuyo.
    El prompt con el que todo empieza a torcerse
    El peor uso de la IA es también el más habitual: “hazme un post sobre X”.
    * Sin contexto.
    * Sin experiencia propia.
    * Sin materiales previos.
    * Sin una idea de fondo.
    * Sin una intención clara.
    Y pasa lo que tiene que pasar: la IA te devuelve una pieza correcta, ordenada, razonable... y completamente anodina. Cualquiera que la lea de pasada la olvida a la misma velocidad.
    La movida negativa no es que la IA escriba mal. Eso sería fácil de detectar. El problema es que escriba lo suficientemente bien como para que publiques algo que no dice nada y que ni siquiera se parece a lo que tú dirías.
    Y si repites esto muchas veces, vas entrenando a tu proyecto para sonar como todos los demás. Acumulas ese tipo de publicaciones y, cuando llegue el momento en que los modelos entiendan mejor cómo escribes, el contexto que les habrás dejado no va a valer nada.
    Tu materia prima tiene que seguir siendo tuya
    Entonces, ¿cómo empezamos a ser más coherentes?
    Lo primero: la materia prima tiene que seguir siendo nuestra.
    Y la mejor materia prima no es un prompt larguísimo que a otra persona le funcionó genial.
    Son tus notas, tus ideas guardadas, tus conversaciones con clientes, las preguntas que te ha hecho tu audiencia, tus ejemplos reales, tus clases antiguas, tus borradores a medias, tus obsesiones, tus errores, tus contradicciones.
    Todo eso que tienes desperdigado en Notion, en notas del móvil, en audios y en mensajes viejos. Hay que agruparlo y convertirlo en la base sobre la que crear. Ahí están las pepitas de oro.
    La IA te ayuda a ver ese material en bruto, a encontrar patrones, a conectar ideas que estaban separadas y a hacer transformaciones grandes: de una publicación a un recurso descargable, de un recurso a una clase, de una clase a un producto.
    Pero tú le tienes que dar algo. Si no hay materia prima, la IA solo rellena. Y rellenar no es crear.
    Por qué los prompts ya no son tu ventaja
    Durante una temporada parecía que la ventaja era tener un repositorio de prompts listo para copiar y pegar. Prompts para escribir, para vender, para resumir, para montar un calendario de contenido...
    Pero un prompt no deja de ser una plantilla. Es una copia de una copia que otra persona también tiene. Si lo copias, lo pegas y esperas un resultado distinto al que le da a los demás... no va a pasar. Tus herramientas y las de cualquiera se igualan.
    Lo que de verdad diferencia es otra cosa: personalizar al máximo lo que le pides a la IA y, sobre todo, desarrollar criterio para darle feedback.
    Saber poner reglas, saber qué no aceptar, detectar cuándo una respuesta es correcta pero inútil, cuándo le falta contexto o cuándo el resultado está tan limpio y aséptico que no encaja contigo.
    La IA te obliga a mirar tu propio trabajo con más claridad. Tener criterio y saber llevarlo a estas herramientas es lo que te separa del resto de creadores que usan IA.
    Así se ha hecho esta newsletter
    Te lo cuento sin miedo ni verguenza: esta newsletter también ha pasado por mi propio sistema de IA.
    La idea, la tesis y el criterio de lo que quiero que te lleves son míos. La inteligencia artificial me ha ayudado a ordenar los materiales, a detectar conexiones con contenidos antiguos, a limpiar una estructura que yo le había pasado un poco entremezclada y a empujar el texto hasta darle la forma con la que suelo publicar.
    Usa la IA para pensar mejor sobre lo que quiero construir.

    Pero para llegar hasta aquí he tenido que equivocarme mucho. He pasado por fases en las que usé fatal la IA, hasta el punto de publicar cosas que no me representaban. De ahí salió la pregunta: ¿cómo hago para que la IA me acompañe y me potencie en lugar de convertirme en un borrón de mi mismo?
    La respuesta fue desarrollar un sistema junto a mi compañero Víctor Millán.
    Un sistema de archivos que funciona como contexto: aislado, agnóstico a la herramienta de IA que use y construido sobre una base estable que puede crecer y moverse a la velocidad del proyecto. Una fuente de verdad de la que la IA absorbe información para ser útil en mi proyecto, y no en el de cualquiera.
    Si eres capaz de aportarle esa capa de individualidad, un contexto 100% tuyo, los resultados cambian por completo.
    Tu propio sistema para que la IA trabaje para ti
    Todo esto es justo lo que enseñamos en Más listo que la IA, la formación que he creado con Víctor Millán.
    La idea es que montes tu propio búnker: un sistema operativo donde acoplas la IA a tu proyecto, y no al revés. En lugar de adaptarte tú a la herramienta, haces que la herramienta trabaje con tu contexto, tu voz y tu criterio.
    En esta edición hemos incluido tres sesiones de apoyo repartidas a lo largo de un mes. No queremos que solo veas la formación y te encaje todo en la cabeza: queremos que la pongas en marcha. En esas sesiones resolvemos las dudas más frecuentes y puedes plantearnos el problema concreto de la fase en la que estés. Ahí es donde está el valor real de aplicar todo esto.
    Si tienes la sensación de que las herramientas de IA se están apoderando de ti y no eres tú quien las maneja, esta formación es para ti.
    El precio sube el 8 de junio. Si entras antes de esa fecha, te llevas el precio más bajo que va a tener hasta ahora y unos cuantos bonus ;)
    👉 Échale un vistazo en máslistoquelaia.com

    Un abrazote y nos vemos la semana que viene.
    Guillermo
    P.D. La pregunta de hoy no es de coña: ¿estás produciendo más o construyendo mejor? Responde a este email y cuéntame en qué punto te encuentras. Leo todas las respuestas.


    This is a public episode. If you'd like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit www.guitermo.com/subscribe
  • FailAgain

    Vuelve a la senda correcta

    17/05/2026 | 15 min
    Bienvenidos a FailAgain, una newsletter / podcast sobre crear contenido con cabeza.
    Llevo semanas tocando workflows, probando agentes, compartiendo skills, ajustando sistemas.Cuando reviso los últimos contenidos que he publicado y me pregunto si esto está ayudando de verdad a la gente que me lee, la respuesta sincera es: probablemente no.Toca reset.
    Te recomiendo que escuches la versión extendida en formato pódcast de este contenido.
    Cuando llevas creando un tiempo pasa algo curioso: dejas de mirar el contenido y empiezas a mirar todo lo que hay alrededor.
    La herramienta. El editor. El framework. La IA nueva. Un formato que parece interesante. Una creatividad con no sé qué modelo.
    Y tienes la sensación de que avanzas, porque tu setup mola más cada semana. Tu Notion está cada vez más vitaminado. El agente ahora tiene memoria, skills, automatizaciones y seguramente una personalidad más estable que la mía un jueves por la tarde.
    Pero todo esto solo sirve para alejarte de lo único que importa: que cuando alguien al otro lado te lea, te escuche o te vea, lo que estás haciendo le sirva para algo.
    Por eso cada cierto tiempo hay que volver a casa.

    No es reinventarse. Es recordar qué estás haciendo y por qué.
    Yo he decidido revisar estos cuatro fundamentos una vez por trimestre. Si alguno está flojo, sé que antes de publicar nada nuevo me toca parar y volver a los básicos.
    1. Audiencia: ¿a quién le estás hablando hoy?
    Es lo primero que se desenfoca. Empiezas con una persona concreta en la cabeza y, a base de querer llegar a más gente o abarcar más, terminas hablándole a “creadores” en general. O a “emprendedores”. O, en el peor de los casos, a todo el mundo y a nadie.
    La señal de alarma es cuando te cuesta cada vez más decidir si una idea encaja o no en tu proyecto. Como todo vale, ya no tienes nada que filtrar.
    Para mí esto se traduce en una frase concreta. Yo no escribo para “creadores de contenido” porque ahí ya estoy difuminando demasiado. Escribo para creadores que están empezando o que llevan un tiempo y sienten que necesitan un cambio de chip. Gente que está arrancando o gente que dice “uy, creo que necesito hacer algo diferente”. No es lo mismo escribir para una categoría que escribir para una persona a la que puedes imaginarte con un cabreo, una frustración, dudando o procrastinando.
    2. Tema: ¿sigues siendo específico?
    Esto lo viví yo hace unos meses y lo conté en El factor nicho. Mi temática era “creación de contenido”, sonaba bien, pero era demasiado amplia. Tan amplia que en realidad no era referencia en nada concreto.
    Cuando tu tema es demasiado grande pasa algo puñetero: puedes hablar de todo, pero tu audiencia puede no interesarle nada. Si alguien entra a tu feed, puede no entrar en ninguna publicación porque le parece todo demasiado obvio o demasiado general.
    Lo vas a ver clarísimo cuando te sientes a planificar tus próximas publicaciones y no sepas sobre qué escribir. Y no es por falta de ideas, es porque ninguna encaja claramente en tu proyecto.
    La pregunta: ponte delante de un papel y apunta 10 ideas para las próximas semanas. Si te bloqueas en la tercera, tu tema se ha vuelto vago, le falta definición… o simplemente ya no te interesa tanto. Las dos opciones son importantes y conviene mirarlas a la cara.
    3. Voz: ¿sigues sonando como tú?
    Aquí es donde más problemas tenemos prácticamente todos. Estamos creando contenido apoyados muy fuerte en IA, y la IA cada vez nos va ganando más terreno.
    Al principio le pides un par de párrafos, te los da limpios, los pegas con dos retoques y piensas “luego lo ajusto”. Pero nunca terminas de ajustarlo, porque suenan bien y encajan con el resto. Y poco a poco ese contenido que antes era 100% tuyo empieza a sonar como si lo hubiera escrito cualquier otra persona con acceso a la misma herramienta.
    Esto es algo que en la formación de Más Listo que la IA que imparto con Víctor Millán trabajamos mucho: usar IA, sí, pero siendo tú quien lleva el mando, las riendas y la voz. Porque lo que te devuelve la IA está correcto, está ordenado, suena profesional… pero no es del todo tuyo.
    Tenemos previsto hacer un directo muy potente pronto, inscríbete aquí para poder asistir:

    Te pongo un ejemplo concreto: en el primer borrador de esta misma publicación, la IA me propuso un hook con la frase “la pregunta incómoda”. Nadie usa esa expresión. Yo la he usado en el pasado y era pura IA, se nota a kilómetros. Este tipo de cosas hay que limarlas, porque en el conjunto del contenido se tiene que percibir tu voz y mantenerse para las siguientes piezas.
    4. Sistema: ¿tu ecosistema sigue trabajando para ti?
    A lo largo de los meses te alejas de la estrategia inicial que dibujaste un día súper lúcido delante de Notion: “publicaré aquí para que me descubran, aquí para generar confianza, y construyo una lista de correo”.
    Y luego la realidad: no puedo publicar en YouTube, no tengo tiempo, no tengo capacidad para la edición. Pequeñas o grandes grietas que, si se quedan ahí, van resquebrajando la pieza completa.
    Te lo cuento con un caso real, el mío de ahora. Tengo los canales montados como los preparé en su día. Pero YouTube, que era mi canal de descubrimiento, lleva tiempo sin actividad.
    ¿Qué implicación tiene? Que donde antes tenía entre 100 y 150 altas mensuales de nuevos emails llegando desde YouTube, ahora son 20 o 30. Menudo salto.
    Y eso afecta a todo lo que viene detrás. La monetización con anunciantes se basa en los números de la newsletter. La capacidad de impactar con la formación o con Factoría Creativa también. Siempre va a haber bajas, gente a la que no le interesan los contenidos o que se cansa, y eso hay que reponerlo con suscriptores nuevos.
    Si la estrategia se rompe, el proyecto se va apagando aunque tú no lo notes hasta meses después.
    Y una más, por encima de las cuatro
    ¿Por qué sigues aquí?

    Si eres capaz de responder con una justificación que te haga sentir bien, adelante.
    Si la respuesta es “porque toca”, “porque empecé y ya no puedo parar” o “porque ya tengo todo montado”, esas son excusas para no admitir que estás cansado de lo que haces.
    Yo mismo paré hace unos meses por varios motivos, y al retomar el proyecto estas preguntas aparecen siempre. Y son sanas. Mejor responderlas que arrastrarlas.
    Cómo aplicar esto sin volverse loco
    Mi recomendación es que hagas este reset cada tres o cuatro meses. Más a menudo se vuelve obsesivo y no te das tiempo a fallar, aprender ni avanzar. Empiezas a cuestionarlo todo y no dejas que las cosas maduren.
    Es una revisión sencilla. Piensa en tu audiencia. Piensa en tu tema. Reflexiona sobre tu voz teniendo en cuenta cuánto te apoyas en IA. Y chequea tus canales para ver si tu estrategia se está desplegando como pensaste.
    Una semana para reflexionar y poner a prueba el estado del proyecto. Si te encuentras en una situación parecida a la mía, respóndeme a este email y dime cuál de los cuatro pilares tienes más flojo y cómo vas a solucionarlo.
    Un abrazote muy grande,Guillermo
    P.D. Si quieres hacer este reset acompañado, con feedback directo sobre tu proyecto y junto a otros creadores que están en el mismo punto que tú, eso es exactamente lo que hacemos en Factoría Creativa


    This is a public episode. If you'd like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit www.guitermo.com/subscribe
  • FailAgain

    Ahora dependes de Claude

    10/05/2026 | 15 min
    Bienvenidos a FailAgain, una newsletter / podcast sobre crear contenido y estrategia.
    Esta semana iba a publicar otra cosa pero en el proceso me di cuenta de algo importante: si trabajaba la idea en Claude iba hacia un lado, si la trabajaba en ChatGPT iba hacia otro. Mismo proyecto, mismos archivos de contexto. Resultados distintos. Vamos a ver por qué pasa esto y quéstoy montado para arreglarlo.
    Te recomiendo que escuches la versión extendida en formato pódcast de este contenido.
    Misma información, resultados distintos
    Tengo un proyecto en Claude llamado FailAgain con sus instrucciones y sus archivos. En ChatGPT tengo otro en con lo mismo. Todo vinculado a Notion con las últimas publicaciones. Ambos tienen acceso a documentos en Drive que sirven de contexto.
    Y después de todo este curro de organización y vincular archivos a uno y otro sigo teniendo la sensación de que cada herramienta sabe algo distinto. Ninguna responde igual.
    Eso significa que si una semana abro Claude para preparar una pieza y a la siguiente abro ChatGPT, el resultado “huele distinto”.
    Se nota y no es por el modelo.
    Da la sensación de que cada uno lleva mis conversaciones a lugares distintos.
    No me preocupa tanto si una es mejor que la otra: lo que me chirría es la sensación de que están trabajando sobre dos versiones diferentes del mismo proyecto.
    Encima, termino haciendo de recadero. Muevo archivos. Pierdo tiempo buscando chats antiguos, recuperando información y volviéndola a pegar en el otro lado.
    Por qué creo que pasa
    Estas herramientas están añadiendo capas de memoria interna a nivel de proyecto. Cuando le dicto algo a Claude o le subo un documento dentro de un chat, parte de eso se queda como residuo dentro de la herramienta. Solo lo recuperas si sigues trabajando ahí. No se exporta automáticamente.
    Esto enlaza con una reflexión que ya he tratado muchas veces con Víctor Millán y que está en el corazón de Más Listo que la IA: la importancia de ser dueño del contexto de tus proyectos. Y creo que toca darle una vuelta de tuerca más.
    Mis archivos importan, la herramienta no tanto
    Lo que quiero ahora es un proyecto donde mis archivos sean lo importante y las herramientas de IA sean motores que consultan esa información y producen un resultado.
    Si Codex termina siendo un desastre en tres o cuatro semanas, conecto otra herramienta sin perder contexto.
    Ser agnóstico de verdad y no parecerlo.
    A ese sistema le he puesto nombre: Contexto Operativo.
    Es un conjunto de archivos en markdown, ordenados y vivos, que cualquier modelo puede leer al inicio para entender dónde está y cómo opera mi proyecto.
    Las piezas del sistema
    * AGENTS.md: el router. Es lo primero que lee la IA al entrar. Tiene que ser preciso y reducido. Define qué es el proyecto, las reglas mínimas y a qué archivo o skill mandar a la IA según la tarea. Si crece demasiado, deja de cumplir su función. No es el manual es como un resumen del proyecto y un índice.
    * docs/context/: el conocimiento estable del proyecto. Identidad, problema de la audiencia, posicionamiento, pilares de contenido, voz, estrategia de canales. Lo que prácticamente no cambia de una semana a otra.
    * docs/playbooks/: los procesos editoriales. Cómo se construye una newsletter, qué tipo de guion uso para YouTube, qué estructura tienen mis hilos de Twitter. El paso a paso. Cuando le dicto una idea a la IA, el playbook es el que define en qué formato va a devolverme el primer borrador. Muy útil para ser consistente y dejar de perder tiempo dando forma.
    * .agents/skills/: workflows reutilizables para tareas concretas. Generar un hook, crear un brief, revisar un borrador, analizar a un creador. Tareas estructuradas que se ejecutan siempre igual. Empezaron siendo listas de instrucciones, pero hoy un skill puede invocar scripts, conectarse con herramientas externas y ejecutar lógica más compleja. Pueden ser tan simples o tan profundos como necesites. El AGENTS decide cuándo se activa cada uno según lo que le pidas.
    * .codex/PLANS.md: la metodología de planificación. Esto no es una funcionalidad nativa de Codex, es una convención del proyecto donde dejo escritas mis reglas para que la IA planifique antes de ejecutar tareas complejas. Tareas que tocan varios archivos, que tienen varios contextos, o que merecen un paso de reflexión antes de ejecutar. Es esa capa que evita que la IA salga corriendo a resolver cuando lo que toca primero es retocar la idea.
    * scripts/: automatización pura y dura. Cuando algo se repite cada semana, deja de hacerse a mano.
    Y dos piezas que para mí son muy útiles y que añado al sistema:
    * design.md: el manual de marca operativo. Colores, tipografías, principios visuales, qué hace mi marca y qué nunca hace. Para que cuando pida una imagen o una creatividad esté adaptada al proyecto y no me devuelva algo genérico.
    * Banco de activos creativos: ejemplos reales de cosas que ya me han funcionado. Una miniatura, un icono, una plantilla. Sirven de punto de partida para que la IA no genere desde cero, sino desde el ADN visual y editorial de FailAgain.
    Por qué estoy probando esto en Codex
    Porque ahora mismo creo que es la herramienta más completa para esto, incluso por encima de Claude (aunque sea la moda máxima).
    Codex no me obliga a meter nada dentro de su sistema. Lee los archivos donde están. Ejecuta lo que le pido siguiendo las reglas que le he dejado escritas. Si mañana sale otra herramienta que lo hace mejor, me llevo todo y listo.
    Cómo lo estoy haciendo
    Tengo la arquitectura clara y voy montando archivos poco a poco.
    La fase 1 que tengo entre manos: AGENTS.md, los archivos de contexto base (overview, audiencia, posicionamiento, voz, pilares) y dos skills mínimas para crear briefs y revisar borradores. Con eso ya cubro la mayoría del trabajo semanal.
    El design.md y el banco de activos están prácticamente terminados porque era material que ya tenía. Cuando los afine los voy a estresar y os contaré cómo salen las imágenes: si las que veis aquí han salido del sistema o las he tenido que generar por fuera.
    Si te interesa montarlo conmigo en lugar de quedarte con la idea suelta, todo este sistema lo voy a desarrollar dentro de Factoría Creativa. Voy a compartir los archivos según los vaya generando para que los tengas como ejemplo y los puedas adaptar a tu proyecto.
    Quedan muy pocas plazas como fundador :)
    Un abrazote, Guillermo


    This is a public episode. If you'd like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit www.guitermo.com/subscribe
Más podcasts de Economía y empresa
Acerca de FailAgain
Crear, fallar y volver a intentarlo. Publicaciones sobre estrategia, herramientas e Inteligencia Artificial para creadores de contenido. En FailAgain vas a encontrar contenidos pensados para inspirarte y motivarte en este duro camino, aprendiendo de aquellas estrategias que han sido un éxito, pero también de aquellos planes que salieron mal y nos dejan algún aprendizaje. Si tienes un blog, podcast, newsletter, canal de YouTube... o cualquier otro tipo de canal donde creas contenido, este podcast es lo que necesitas. #seo #newsletters #youtube #podcast www.guitermo.com
Sitio web del podcast

Escucha FailAgain, Chisme Corporativo y muchos más podcasts de todo el mundo con la aplicación de radio.net

Descarga la app gratuita: radio.net

  • Añadir radios y podcasts a favoritos
  • Transmisión por Wi-Fi y Bluetooth
  • Carplay & Android Auto compatible
  • Muchas otras funciones de la app
FailAgain: Podcasts del grupo