El resentimiento hacia madres o padres suele construirse a partir de experiencias no resueltas, silencios prolongados o expectativas que no se cumplieron.
Estas emociones impactan la relación familiar, incluso en la vida adulta, y afectan la forma en que se establecen otros vínculos.
Hablar de ello no siempre resulta sencillo, pero abre la posibilidad de comprender y resignificar lo vivido.
En este programa abordaremos cómo se forma el resentimiento y qué caminos favorecen el diálogo.