Temporada 1 Episodio 4: En Anchorage, Alaska, una joven madre y sus dos hijas fueron agredidas sexualmente y brutalmente asesinadas. Sólo había una prueba forense: una toallita con piojos púbicos que el asesino utilizó para limpiarse después del crimen. Empleando un método inusual y original, un experto del FBI peinó todos los pelos y fibras del apartamento. No sólo pudo determinar cuánto tiempo había estado allí cada pelo, sino qué pelos procedían del asesino y cómo se desarrolló el crimen. El sobrino de la mujer, Anthony Kirby, resultó ser el sospechoso. Anthony fue condenado por los tres cargos.