Volvemos como siempre abandonadas en los brazos del Padre, pero esta vez "como nunca". El 25 de octubre, Colubi, nuestra amiga y hermana en Cristo murió, tras 4 años de enfermedad y 34 años de vivir muy intensamente un camino de búsqueda, conversión, gracia, alabanza y encuentro con Dios Vivo, aún con su pobreza y miseria.
Acompañarla y compartir tanto, como hermanas en Jesús, ha sido para nosotras una bendición. ¿Cómo callarnos esto?
La vida, la muerte, ese anhelo profundo de eternidad que llevamos dentro, la gran verdad de que no estamos hechos para morir y cómo, en medio del dolor, la luz de Dios atraviesa más que nunca...
¡Ven Señor Jesús!
Gracias Colu!!!!!!