Declan solo quería volver a casa después de una noche de tragos en Londres, pero al sentarse frente a un desconocido con un tablero de ajedrez, aceptó una partida que no entendía. Cada movimiento parece abrir una puerta hacia la pérdida, cada pieza sacrificada cobra un precio real, y el hombre de la chaqueta de gamuza espera con paciencia, como si el destino entero estuviera siguiendo sus reglas.
Hosted by Simplecast, an AdsWizz company. See pcm.adswizz.com for information about our collection and use of personal data for advertising.