Estaba detenido en un semáforo cuando el mundo se acabó. La luz, el calor, el dolor… y después el silencio roto por gritos, cuerpos y una nube en forma de hongo. Creí que una bomba nuclear había destruido mi ciudad, pero estaba equivocado. Bajo las ruinas, algo antiguo despertó. Algo vivo. Mientras el ejército luchaba por contenerlo y el cielo se llenaba de fuego, entendí la verdad más aterradora de todas: el arma más poderosa de la humanidad no destruyó a la amenaza… solo la liberó. Hosted by Simplecast, an AdsWizz company. See https://pcm.adswizz.com
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